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Apuntes, tutoriales, ejercicios, reflexiones y recursos sobre escritura o el arte de contar historias

Cómo escribir sobre un lugar en el que no has estado

Hace un tiempo publicamos una entrada en el blog abriendo el debate de si es posible
escribir sobre una ciudad que nunca has visitado. La conclusión, en general, era bastante clara: sí, se puede. Afortunadamente.

como escribir sobre un lugar en el que nunca has estado

Digo afortunadamente no solo por el ahorro que supone no tener que viajar en persona a Tokio o a Pekín para escribir sobre ellas, sino porque hay lugares a los que, por mucho que queramos, no podríamos ir a documentarnos, como la Luna o Marte, por ejemplo.

Por eso he pensado en escribir esta entrada con una serie de consejos sobre cómo documentarnos para escribir sobre lugares en los que nunca hemos estado. A ver qué os parecen:

1. Punto de partida: datos generales

Una búsqueda general en Google podría servir, pero yo empezaría por la Wikipedia. Esta página nos ofrece información valiosísima sobre demografía, distribución geográfica, clima, política, transporte, economía… Es un estupendo punto de partida para ir tomando notas que luego buscaremos con más detalle en otras páginas a través del buscador de Google.

En esta primera fase de búsqueda intenta no dejarte nada atrás. Todo es importante, desde la hora de salida y puesta del sol hasta la gastronomía habitual de la zona. Hasta el detalle más tonto podría restarle verosimilitud a la historia si te encuentras con un lector que conozca el lugar del que hablas.

Clima en Tokio

Por ejemplo, hace tiempo leí una novela que tenía lugar en la ciudad de A Coruña a finales del mes de junio y, en un determinado momento de la narración, se describía una fantástica puesta de sol que tenía lugar a las nueve de la noche… Cualquier gallego sabe que eso es imposible, porque en esa época del año, en Galicia, el sol se pone a las diez y pico.

2. Paseos virtuales

Una de las herramientas más alucinantes con las que contamos hoy en día para documentarnos sobre lugares que nunca hemos visitado son Google Street View y Google Earth; o Google Sky si lo tuyo es una novela de ciencia ficción con viajes por el espacio.

Gracias a estas herramientas podemos pasearnos por las calles de cualquier ciudad del mundo y, aunque nunca será lo mismo que una visita en carne y hueso, nos permite hacernos una idea de cómo sería estar allí.

La única pega de esta parte de la documentación es que solamente es válida para historias que tengan lugar en el presente. Si queremos escribir una novela histórica ambientada, por ejemplo, en la Girona del siglo XV, lo tendremos más complicado. Por desgracia aún no han inventado el Google History View. Pero bueno, al menos podremos darnos un garbeo por el casco antiguo de Girona e intentar hacernos una idea de cómo pudo haber sido en otra época.

3. Documentales y películas

Para esto también tendremos que tirar de Google y buscar documentales y películas relacionadas con el lugar sobre el que queremos escribir. Todo nos vale, desde un reportaje exhaustivo sobre la vida en ese lugar, hasta una película que simplemente la tenga como escenario. El caso es empaparnos del lugar para que podamos entenderlo en toda su esencia.

4. Libros

Al igual que en el punto anterior, aquí podemos recurrir tanto a la ficción como a la no ficción. Ensayos, guías de viaje, novelas… Todo lo que verse sobre el lugar de estudio o bien ocurra allí, te ayudará a captar su esencia.

Las guías de viaje clásicas son un buen punto de partida (como la Wikipedia a la hora de comenzar la documentación), pero intenta buscar también libros que ofrezcan visiones distintas del lugar. Sin ir más lejos, Lugares que no quiero compartir con nadie, de Elvira Lindo, nos aporta un punto de vista único sobre la ciudad de Nueva York que no encontraremos en ninguna guía de viaje.

Si lo que buscas es información sobre un lugar histórico, las guías de viaje no te servirán, pero no desesperes y sigue buscando. A lo mejor te sorprendes. Por ejemplo, para todo aquel que quiera escribir una historia ambientada en el Imperio Romano, el libro Legionario, que pretende ser un manual para el soldado romano de la época, le aportará más información que todos los artículos de historia que pueda encontrar en la red.

¿Qué os parece? ¿Habéis usado estos recursos para documentaros sobre un lugar que nunca habéis visitado? ¿Tenéis algún otro que compartir con todos nosotros?

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18 comentarios

  1. 1. CrisMandarica dice:

    Yo estoy haciendo eso, ambientar una novela en un sitio que no he estado. Y tengo suerte de contar con personas que viven allí y que me ayudan en la documentación. Biquiños!

    Escrito el 22 enero 2015 a las 11:32
  2. 2. Aida Ramos dice:

    Yo lo hice para mi novela, la ambienté en un pueblecito de Asturias donde jamás he estado. Utilicé Street View para las descripciones, busqué fiestas locales y de interés turístico y bueno, también me serví de mi padre que es asturiano 😀 Pasé tanto tiempo buscando información que ahora estoy deseando ir a verlo!
    Saludos.

    http://instantesimperfectos.blogspot.com.es/

    Escrito el 22 enero 2015 a las 11:40
  3. 3. Ryan Infield Ralkins dice:

    Buenos consejos. Esta ha sido una de las razones por las cuales me gusta la fantasía épica: invento mi propio mundo sin necesidad de buscar info. Pero a veces dan ganas de escribir algo que tenga algo de realidad.

    Escrito el 22 enero 2015 a las 18:29
  4. 5. Kevin Cambronero dice:

    Excelente, me dieron ganas de escribir sobre todo el mundo. xD

    Escrito el 22 enero 2015 a las 21:11
  5. 6. Maureen dice:

    Hola. Yo, para hacerme una idea del París de “Los Miserables” de Víctor Hugo, he buscado por internet mapas del siglo XIX y fotos de esa época. Hay algunos mapas muy buenos y casi interactivos del París de esos años. Y las fotos también son estupendas; aunque son un poco posteriores a la novela, sirven mejor que una foto actual o el googlemaps para hacerte una idea de cómo debía de ser aquello.

    Escrito el 22 enero 2015 a las 22:35
  6. 7. Fabián dice:

    Muy buen post.

    Hace unos meses decidí empezar a apuntar todo lo que se me pasaba por la cabeza, tanto ideas antiguas que llevan rondándome desde hace años, como ideas nuevas. Ya que, de toda la vida, siempre me gusto mucho dibujar; y a la hora de diseñar personajes es inevitable pensar en ellos, sus pasados, donde viven, quienes son,etc. Cuestiones que siempre me preguntaba pero que al final nunca hacia nada con ellos. Y lo que empezó como una idea para un personaje, se convirtió en todo un resumen general de una trama para una posible historia que me gustaría escribir algún día, es mi pequeño proyecto. Estaría ambientada en una época feudal medieval, y si que sirve de mucho ver documentales sobre el tema, leer historia, ver series y películas, leer,etc, aunque se trate de un mundo ficticio ayuda mucho entender como funcionaba la sociedad en esa época. Se pueden coger elementos de diferentes culturas y crea algo propio.

    Escrito el 23 enero 2015 a las 12:33
  7. 8. Iraide dice:

    ¡Hola!

    Quería recomendaros “500 formas de viajar desde el sofá”, un libro de Lonely Planet que te invita a recorrer el mundo a través de películas, libros y discos.

    Seguro que os activa las ganas de desplazaros a mil lugares, al menos con la imaginación, y descubrir todo lo que podáis sobre ellos.

    Un abrazo.

    Iraide

    Escrito el 24 enero 2015 a las 13:32
  8. 9. El ciervo alado dice:

    Yo he escrito una novela tratada en Suecia y tuve que investigar mucho. Algo que falta me parece que son las tradiciones del lugar: comidas, festejos, costumbres.

    Escrito el 25 enero 2015 a las 19:10
  9. 10. KMarce dice:

    Iria, muchas gracias por este aporte, me sorprenden mucho tus consejos, y me asombro ser una persona tan intuitiva, creo que porque soy terriblemente un alma curiosa.
    Confieso que el proyecto en que trabajo en la actualidad, inició con un sueño. Pero, amante de los detalles, me aboqué a corroborrar cada detalle del mismo. Usando Google maps/Street View, me sorprendió reconocer las calles, los parques, etc., como si ya hubiera estado ahí. Sobre todo lugares específicos, como un teatro o un restaurante que sabía todo menos el nombre real, y el programa me permitia poder “entrar” al establecimiento, pensé: Si tiene paredes rojas, amarillas y azules, me muero…(estos son los colores favoritos de los personajes). Para encontrar que el bar y antesala era rojo, su salón amarillo y su patio ázul. ¡Yo sabía hasta el menú! Así que hay que confiar en la intuicion, pero siempre es recomendable rectificar esa “premonición”.
    Creo que invertir el tiempo que sea necesario en la preparación, creará credibilidad. No puedes engañar al lugareño, a aquellos que viven día a día en ese lugar.
    Pasé seis horas buscando recetas de un platillo en partícular, para escribir sólo doce palabras; pero es gratificante saber que es tiempo invertido con responsabilidad.
    Todos tus sugerencias, yo las pongo en práctica. Y como dice Maureen, los mapas de época son estupendos, te dan una idea de que lugares aledaños existían, y los nombres de esas épocas porque pueden cambiar con el tiempo o su forma de escribirlos.
    También, las fotografías antiguas son geniales. Para los que les gusta la fantasía, hay que ser como Tolkien, que investigaba las fábulas, historias y leyendas antiguas, la literatura, las lenguas, la mitología, etc. Para aquellos que gustan de la ciencia ficción, deben estar mega atentos a los adelantos en todos los campos científicos y médicos. En fín, que nunca debemos dejar de aprender, de tener curiosidad y que nuestra sed de conocimiento nunca se sacíe.

    Escrito el 26 enero 2015 a las 05:50
  10. 11. Maria Concepcion Vasquez dice:

    Precioso, me encanto!

    Escrito el 28 enero 2015 a las 05:17
  11. 12. Aurora Losa dice:

    Interesante el post. Claro que se puede escribir sobre lugares donde no hemos estado. A Bram Stoker no le fue tan mal y no tenía google earth ;P

    En mi caso, para “El viento sobre las colinas de Éire” (disponible para lectura gratuita por capítulos en http://vientosobreeire.wordpress.com ) el problema se basaba en cómo eran esos lugares en una época concreta y pasada, nada que ver con el aspecto que tienen hoy. Reconstruir y dar vida a monumentos y espacios que ya no están en uso y no se parecen en nada a lo que fueron puede ser un trabajo agotador, pero gratificante.

    Google es una buena herramienta a la hora de acceder a imágenes y documentación escrita. Por supuesto, tirar de documentales y hasta ensayos y tesis doctorales en algunos casos, tampoco viene mal; sobre todo si intentamos hacer novela o fantasía histórica, o algo con una temática muy determinada.

    Es importante saber buscar la información y no desperdiciar ni la más mínima; un documental o una referencia sutil en un libro o artículo nos pueden dar la clave para hacer nuestra historia más relalista.

    Y, como he dicho antes, teniendo a San Google a mano, todo es mucho más fácil, siempre que seamos capaces de apartar todo lo superfluo (que es mucho).
    Pero, para mi, lo mejor de todo, es el trabajo de investigación. Agotador, sí, pero gratificante a más no poder.

    Escrito el 28 enero 2015 a las 17:39
  12. 13. Aurora Losa dice:

    Ah, Iraide, gracias por la recomendación del libro, suena de lo más interesante.
    Me lo apunto.

    Escrito el 28 enero 2015 a las 17:42
  13. 14. Ome Técpatl dice:

    Llevo tiempo escribiendo sobre lugares en los que nunca he estado. Es difícil pero no imposible. La web ayuda, y youtube más que nada. Pero es importante no dar detalles de más. Y eso que a mi me encanta el detalle

    Escrito el 30 enero 2015 a las 04:46
  14. 16. HERNAN JOSE HENRIQUEZ dice:

    Una vez soñe con viajar a la ciudad de New York de vacaciones. La serie de television TAXI me motivo a arreglar mi pasaporte, comprar el pasaje de ida y vuelta y cumplir mi sueño de subirme a uno de esos taxis amarillos, cruzar el puente y mirar la ciudad de la gran manzana. Aunque no era para escribir de la ciudad sino para difrutar ahora despues de pasado un tiempo siento que quiero volver para escribir, pero todo se puso dificil y caro. Tengo que conformarme con ver las peliculas y documentales.

    Escrito el 31 julio 2015 a las 01:37
  15. 17. Yojimbo dice:

    Para las novelas historicas, una buena fuente son las crónicas o las cartas de los viajeros, preferentemente de una época lo más cercana posible al tiempo en el que queremos ambientar nuestro relato.

    Los misioneros jesuitas son una buena fuente, en sus informes a sus superiores proporcionan abundante información sobre la geografia, las distancias entre ciudades, los usos y costumbres locales y la política de los lugares que visitaban, y eran muy viajeros,estuvieron presentes en casi toda Latinoamerica, en la China de los Ming y en el Japón feudal.

    Los informes al rey de los funcionarios que vistabanlas colonias tambien son una buena fuente.

    En este enlace hay una guía para viajeros de 1773, el Lazarillo de ciegos caminantes:

    http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/el-lazarillo-de-ciegos-caminantes-desde-buenos-aires-hasta-lima-con-sus-itinerarios-segun-la-mas-puntual-observacion-con-algunas-noticias-utiles-a-los-nuevos-comerciantes-que-tratan-en-mulas-y-otras-historicas–0/html/ff57d022-82b1-11df-acc7-002185ce6064_3.html

    Contiene toda la información que un viajero de aquellos tiempos necesitaba para viajar entre Lima y Buenos Aires: distancias en leguas entre las postas o posadas,calculo aproximado de viajes entre ciudades y pueblo medido en jornadas, descripción del clima, flora fauna y los habitantes de cada comarca …

    No solo sirve para novelas ambientadas en la Sudamerica del siglo XVIII, las distancias entre ciudades y las jornadas de viaje también nos sirven para los siglos XVII o XIX.

    Escrito el 13 mayo 2016 a las 19:10
  16. 18. Maureen dice:

    Qué interesante la información, Yojimbo, muchas gracias.

    Escrito el 13 mayo 2016 a las 20:34

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