Según la teoría general, existen dos tipos de escritores: los planificadores (o escritores mapa), que lo atan todo antes de lanzarse al primer borrador, y los escritores brújula, que avanzan a base de intuición y van descubriendo la historia mientras la escriben.
Pero entre un extremo y otro hay un montón de puntos intermedios. De hecho, una misma persona puede moverse por ese espectro dependiendo de la época de su vida, o incluso del proyecto.
Porque no es lo mismo enfrentarte a una historia de fantasía con treinta razas diferentes, veinte personajes principales y otras tantas tramas y subtramas, que a un relato corto con un solo conflicto. Siempre será mucho más sencillo escribir este segundo sin planificar, y mucho más complicado el primero.
Quizá el error esté en que no deberíamos hablar de «tipos de escritor», sino de «formas de enfocar la escritura». Por eso, mi objetivo aquí es desmontar el mito de que solo puedes escoger una opción y ayudarte a elegir qué enfoque te conviene en cada momento.
1. El escritor estratega
Este primer caso sería el del escritor que lo planifica todo antes de empezar con el primer borrador y leva la hoja de ruta perfectamente trazada de antemano.
Cómo es su proceso
Antes de empezar a escribir la historia, el escritor estratega genera un montón de material detallado: las fichas de personaje, las localizaciones, la estructura escena a escena, la documentación…
En este caso, la fase de planificación del proyecto es la que requiere más tiempo, pero será un tiempo que se ahorra después en la revisión y reescritura.
Qué necesita
Un sistema para organizarse (escaleta, tarjetas, cronología, notas) y paciencia para dedicar una pretemporada al proyecto antes de lanzarse a por el borrador.
Ventajas del escritor estratega
Si no te gusta revisar y reescribir en exceso, este sistema te ahorra trabajo después del primer borrador, porque gran parte de la historia ya está pensada de antemano.
Además, reduce los bloqueos durante la escritura, sobre todo en proyectos largos, donde es fácil quedarse encallado a mitad de camino.
Desventajas del escritor estratega
A algunos escritores les aburre conocer con todo detalle lo que va a pasar cuando se sientan a escribir, porque sienten que están escribiendo la historia dos veces: una en la planificación y otra en el borrador.
También es un método que puede llevar más fácilmente a la procrastinación. Es decir, quedarse tanto tiempo planificando que no empezamos nunca a escribir.
Ejemplos de escritores estratega
Dos ejemplos de este tipo de proceso son James Patterson, quien cuenta que el primer paso de cada uno de sus libros es una planificación de unas sesenta o setenta páginas, y John Grisham, que siempre realiza un plan extenso de sus obras y sabe de antemano cómo será cada escena.
Cuándo usar este sistema
Mi consejo es que recurras a este sistema de escritura más detallada de antemano si:
· Es la primera vez que escribes una novela larga y te da miedo perderte por el camino.
· Ya has intentado terminar un proyecto y te bloqueaste a medio camino (o la reescritura te mató las ganas).
· Odias reescribir y prefieres «acertar» más en el primer intento.
· Vas a escribir una historia compleja, con muchas piezas que encajar (muchos personajes, varios puntos de vista, tramas y subtramas, etc.).
2. El escritor cartógrafo
Este segundo caso (con el que reconozco que me identifico más) sería el del escritor que sí planifica, pero no lo tiene todo cerrado al milímetro: sabe a grandes rasgos dónde empieza, por dónde quiere pasar y hacia dónde va… pero se permite desvíos si el camino se pone interesante.
Cómo es su proceso
Antes de lanzarse al primer borrador, el cartógrafo suele definir lo esencial del viaje:
· Premisa de la historia, conflicto central y tema (qué quieres contar y cómo).
· El final de la historia (a dónde quieres llegar).
· Arcos de los personajes principales (qué cambia y por qué).
· Tramas y subtramas, pero en versión resumen (lo justo para saber qué pasos necesitas para llegar hasta el final que quieres).
· Un mapa de escenas clave o de puntos de giro, sin necesidad de planificarlo todo escena a escena.
🎓 Truco: hay escritores a los que les da miedo saber de antemano el final porque puede quedar demasiado obvio al escribir. A mí me gusta crear dos o tres finales posibles, sin decidirme por uno concreto, de manera que cualquiera de ellos pudiera pasar mientras escribo.
Qué necesita
Un sistema de organización fiable (por experiencia sé que quienes elegimos este tipo de proceso tendemos a ser más dispersos), y mayor flexibilidad mental a la hora de improvisar o realizar cambios por el camino si es necesario. Por supuesto, esto requiere que tengas un control más grande del conjunto de la historia, para saber cómo afecta en ella cada cambio que hagas y qué necesitas modificar.
🎓 Truco: para mí, que soy este tipo de escritora casi siempre, una app del tipo Story Planner es imprescindible. Así puedo tener todas las notas y datos del proyecto bien organizados en todos mis cacharros, móvil incluido, para tomar notas y revisarlas en cualquier momento.
Ventajas del escritor cartógrafo
Se parecen bastante a las del escritor estratega, pero con matices. El escritor cartógrafo también tendrá menos posibilidades de perderse en un proyecto largo, porque siempre tiene un camino al que volver. Además, le resulta más sencillo mantener la motivación durante la escritura, porque aún tiene margen para la sorpresa.
Desventajas del escritor cartógrafo
Si el mapa que traces se queda demasiado general, puedes correr el riesgo de convertir los problemas de la trama en «ya lo pensaré luego mientras lo escribo», y que luego esos problemas se conviertan en un camino sin salida.
También tiene la pega de que este sistema requerirá un poco más de tiempo de revisión y reescritura, porque no todo va a encajar tan a la primera como cuando lo has planificado al dedillo.
Ejemplos de escritores cartógrafo
Dos ejemplos notables de este tipo de escritor son Brandon Sanderson (que suele planificar de una forma estable y flexible a la vez, con objetivos generales, pero margen para ajustes) y Elizabeth George (que se crea una lista de escenas por pasos, con explicaciones sencillas, para tener siempre claro qué pasa a continuación y por qué).
Cuándo usar este sistema
· Si ya has escrito otras historias largas antes, sabes que necesitas una estructura, pero ves que la planificación extrema te agobia o te aburre.
· Si tienes varias tramas o personajes, pero la historia no es tan compleja como para requerir una planificación exhaustiva.
📌 Nota: de los cuatro tipos de escritor, este es con el que más me identifico, aunque con matices. Aunque me gusta estar abierta a cambios y no tenerlo absolutamente todo cerrado de antemano, sí que creo una escaleta de la historia escena a escena, con uno o dos párrafos que expliquen lo que tiene que suceder en cada una de ellas. Esto me permite ver si la evolución de la historia funciona correctamente antes de meterme de lleno en el primer borrador, para no quedarme luego a medio camino porque las tramas no se sostengan. Aun así, me permito cierta flexibilidad si surge algo nuevo cuando escribo el primer borrador.
3. El escritor explorador
Este tercer caso sería el del escritor que se lanza a escribir con una idea potente, pero sin tener trazada toda la ruta: empieza con una escena, una imagen, un personaje o un conflicto… y va descubriendo el terreno a medida que avanza. Eso sí: no va «a lo loco». Cuando hace falta, se detiene y planifica por tramos.
Cómo es su proceso
El explorador suele empezar con algo muy concreto y motivador (una escena inicial, una premisa con gancho, un personaje…). A partir de ahí, escribe el primer tramo del borrador con bastante libertad. Y cuando nota que empieza a perder el rumbo (o que se acercan demasiados desvíos), hace «paradas técnicas»:
· Resume lo escrito en pocas líneas (para ver qué historia está naciendo).
· Anota cabos sueltos, pistas, promesas al lector.
· Decide unas cuantas escenas o hitos que deberían ocurrir a continuación.
· Ajusta el rumbo y sigue escribiendo.
Qué necesita
Un sistema ligero que le permita mantener el control sin matar la espontaneidad:
· Un sitio donde apuntar decisiones, detalles del mundo, cronología y cabos sueltos para no perderse del todo por el camino (una app como Story Planner también puede ayudar en este caso).
· Capacidad para tolerar el «borrador imperfecto» y la reescritura que suele requerir después.
· Flexibilidad para aceptar que la historia real quizá no sea exactamente la que imaginaste al empezar.
Ventajas del escritor explorador
· Mantiene la emoción del descubrimiento.
· Te permite empezar rápido sin pasarte semanas planificando.
· Si eres de los que se bloquean con la planificación, este enfoque te pone en movimiento.
Desventajas del escritor explorador
· Puedes avanzar mucho, pero en la dirección equivocada si no haces paradas de control.
· Es más fácil acumular incoherencias (detalles, motivaciones, ritmo), y luego toca recolocar piezas.
· Si no apuntas lo que vas inventando, el manuscrito acaba siendo una selva.
Ejemplos de escritores explorador
Dos ejemplos bastante claros de este enfoque son Neil Gaiman (que, aunque comenzó su carrera como escritor planificador, hoy en día solo planifica cuando se atasca. Hacia el 60% de la historia empieza a escribir listas de cosas que «tienen que pasar» para no olvidarlas) y Sarah Pinsker (que se detiene en determinados puntos del manuscrito para anotar una lista de lo que ya lleva escrito y aclarar hacia dónde debe ir a continuación).
Cuándo usar este sistema
· Si vas a escribir un proyecto más breve, tipo novela corta o relato, y no quieres (o no necesitas) planificarlo al detalle.
· Si te aburren los planes demasiado cerrados, pero tampoco quieres escribir «a ciegas» hasta el final.
· Si disfrutas reescribiendo y puliendo, pero no quieres depender de una reescritura salvaje para que la historia tenga estructura.
4. El escritor aventurero
Este cuarto caso sería el del escritor que se lanza a la aventura sin un plan previo. Reconozco que a mí (como freak del control y persona que se aburre enormemente reescribiendo) es el que menos me atrae, pero entiendo lo emocionante que puede resultar para quienes este sistema les encaja. Para ellos, la gracia de la escritura está en descubrir las historias mientras las escriben.
Cómo es su proceso
El aventurero suele arrancar con muy poco o casi nada: una escena inicial, un tono, un personaje en una localización… Y, a partir de ahí, escribe dejando que la historia se construya sola, casi como si se la estuviera contando a sí mismo por primera vez.
Qué necesita
· Mucha tolerancia a la incertidumbre.
· Disfrutar —o al menos aceptar— una revisión posterior más intensa (ordenar, recortar, reforzar estructura).
· Un sistema mínimo de notas para no contradecirse (aunque sea un «diario de viaje» con nombres, fechas, detalles importantes y cabos sueltos).
Ventajas del escritor aventurero
· La escritura conserva la sensación de aventura: hay sorpresa real también para quien escribe.
· La voz suele salir más libre, menos «encorsetada» por el plan.
· Es muy fácil empezar (ideal si la planificación te paraliza).
· Los personajes pueden crecer de manera orgánica y darte giros impredecibles.
Desventajas del escritor aventurero
· Puedes terminar con un manuscrito que tiene momentos brillantes… pero estructura floja (o un final que cuesta cerrar).
· Es fácil meter subtramas y promesas al lector que luego no sabes cómo cumplir.
· La reescritura suele ser mucho más exigente y costosa.
Ejemplos de escritores aventurero
Como ejemplos de este tipo de escritor, nos encontramos a Stephen King (que prefiere lanzarse a descubrir la historia durante el proceso) y Eduardo Mendoza (que dice escribir sin saber siquiera lo que va a ocurrir en el párrafo siguiente; simplemente se deja invadir por un impulso liberador).
Cuándo usar este sistema
· Si estás con un proyecto corto (relato, novela corta) o una historia muy centrada en voz/personaje, donde la intuición funciona especialmente bien.
· Si ya has probado otros sistemas antes y no te funcionan porque te aburren o te bloquean.
· Si te motiva la sorpresa y sientes que «saber demasiado» te mata las ganas.
· Si no te importa (o incluso disfrutas) la fase de reescritura como parte del proceso.
Conclusiones
Estos son los cuatro procesos con los que puedes enfrentarte a la aventura de escribir. Hay quienes prefieren salir con el itinerario marcado, y quienes prefieren avanzar sin saber qué se van a encontrar por el camino. Pero, al final, todos tenemos algo en común: nos encanta sumergirnos en una historia nueva, aunque cada uno lleve una mochila distinta en el viaje.
Y tú, ¿qué tipo de escritor/a eres? O, mejor dicho, ¿qué sistemas empleas y cuándo?
Comentarios (3):
José Torma
05/03/2026 a las 18:32
Muy interesante. Creo que soy Aventurero. Me ha resultado muy interesante aunque batallo mucho si quiero planificar. Puedo decir que el 100 % de lo que he escrito, no terminó como lo imaginé porque el camino me llevó a otro final.
Me lo guardo y lo estudio para ver si logro meter el pie en los otros tipos para sacar ventaja de cada uno de ellos.
Gracias Iria.
Daniel Calleja
05/03/2026 a las 19:02
Muy interesante. Nunca imaginé que Stephen King fuera un escritor aventurero. Tremendo talento para no perderse en relatos tan largos. A lo nuestro, yo me identifico un 60 por ciento con el escritor explorador, aunque a mitad de un proyecto largo aparece el 40 restante como cartógrafo.
Cuando escribo un cuento siempre tengo dos cosas muy claras; cómo empieza y cómo termina. Muchas veces tengo un recorrido afinado también. En novelas(no es que tenga mucha experiencia), cuando joven solía ser un aventurero. Eso me ayudaba a arrancar, pero a la hora de corregir era casi imposible. Ahora de grande y con tiempo para dedicarle a la escritura, arranco con una planificación mínima y a medida que avanzo voy tomando apuntes en un cuaderno aparte, agregando cosas a la biografía de los personajes por fuera de la novela, tratando de corregir incongruencias y mantener la trama principal enfocada al final que deseo llegar. Elaboro la escaleta cuando voy a medio camino, pese a qué en el curso de guion nos hacían escribirla antes. Aunque a veces, los personajes se hacen los locos y toman el control de la narración, te hablan al oído, te rezongan y bueno, parecerá raro pero ellos se conocen mejor de lo que yo puedo llegar a hacerlo. Ustedes me entienden. Saludos. Nos seguimos leyendo.
@HenkoSlowLife
05/03/2026 a las 19:31
Yo fluyo entre cartógrafo y explorador, los relatos me dan las dos opciones, pero hasta ahí, las novelas me dan respeto, todavía tengo mucho que aprender.
Aprovecho! La app llegará a android?
Mil gracias, Iria