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Y en el silencio una voz - por Montse

Web: http://montsegp.blogspot.com.es/

Y en el silencio una voz

La angustia y el terror, habían hecho presa de aquellas personas escondidas en un antro, casi sin luz ni comida. Habían escapado por los pelos de ser apresados por las fuerzas enemigas, y ellos ya sabían la suerte que corrían aquellos que tenían esta desgracia. Ni eran soldados ni entendían aquella guerra. Su vida hasta aquel momento, había sido la vida apacible, monótona y tranquila, que les proporcionaba aquel minúsculo pueblo perdido entre las montañas; dónde casi el único contacto que tenían con el mundo, era las noticias que dos veces por semana, les hacía llegar el cartero de la zona, que recorría pueblo tras pueblo en su pequeña tartana.
Emma, mujer joven de cabellos rubios; rostro ingenuo y agradable, abrazó a su hijita de dos años, mirándola con ternura y meciéndola entre sus brazos para calmar el lloro de la criatura. Tenía calor, tenía hambre y tenía sed. Ya no les quedaba mas que un poco de agua. Los alimentos que a toda prisa habían podido transportar al refugio, hacía dos días que se habían agotado.
Cuando después de reunirse para decidir qué hacer, ante la situación vital en la que se encontraban, habían decidido esconderse allí ―cada cual a toda prisa― habían abierto armarios y alacenas, llenando bolsas con todo lo que podía conservarse a temperatura ambiente. Durante varios días fueron almacenando lo necesario para un encierro, que no sabían lo que duraría.
Hasta ese momento, habían estado esperando noticias, una carta, una señal; algo de alguien, que les había prometido ayudarles y facilitar su salida del país.
Durante meses no hubo ninguna noticia, y la situación se agravaba por días. Cuando ya habían perdido toda esperanza, un buen día llegó la ansiada carta. Pero…el sobre estaba vacío. ¿Qué significaba aquello? ¿Les había tomado el pelo? El sobre llevaba impreso el nombre y la dirección de aquella persona. Estaba claro que era ella quien la había enviado. Mas dentro, no había nada. ¡¡Nada!!! Fue entonces, que ya abandonados a su suerte decidieron permanecer escondidos…¿Pero, hasta cuándo? -se preguntaban-. ¿Qué harían de ahora en adelante?. Sin alimento y pronto sin agua, se tendrían que arriesgar a salir, aunque fuera en la noche, y buscar como ladrones, lo que por derecho les pertenecía. Leche, huevos y alguna hortaliza, todo lo que trabajaban día a día y ahora tenían abandonado.
Emma absorta en sus pensamientos, percibía y se beneficiaba, de la paz que transmite una criatura dormida en el regazo. La niñita, ahora, respiraba plácidamente entre los brazos de su madre y una dulce expresión se advertía en el rostro infantil.
De pronto, un silencio rotundo se adueñó del espacio. Sintieron un escalofrío que les recorría la espalda a la vez que una voz potente, súbita e inesperada, llegaba desde el exterior…

Montse. G.

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7 comentarios

  1. 1. luis ponce dice:

    Bien escrito, somero en sus términos, pero con los necesarios para crear el escenario del encierro.
    Lo único que no logro asimilar es el hecho de poder cosechar hortalizas u obtener leche y huevos, después de estar encerrados por meses.¿Cuanto líquido necesita una niña para sobrevivir durante meses a un encierro? ¿Y un adulto?
    Muchas veces el lector se queda en las preguntas – lógicamente sin respuestas- que su cerebro le exige.
    Bien escrito, pero me quedan dudas de la veracidad del argumento.
    Saludos

    Escrito el 29 octubre 2015 a las 17:44
  2. 2. L.M.Mateo dice:

    Hola Montse,

    como introducción a un relato mayor la idea me gusta, la sensación de sentirse extranjero en tu patria por causas políticas, el no saber qué hacer… Aún así en el contenido se me plantean dudas, sobre todo al final, no tengo muy clara la voz que rompe el silencio: ¿el enemigo ha llegado a por ellos? Si así es, ¿les descubren?
    En el aspecto formal, el verbo “haber” se repite demasiado, rompe la prosa, hay algunos acentos que corregir, y alguna coma que se debería adelantar o atrasar. Con una relectura del texto, ahora que ha pasado algún tiempo desde que lo escribiste, seguramente también los verás.
    Es un buen texto, y con un poco más de pulido, quedaría perfecto.
    Un abrazo.

    Escrito el 30 octubre 2015 a las 04:51
  3. 3. Montse dice:

    Muchas Gracias, Luís Ponce y L.M. Mateo por dejarme vuestra opinión. Sí, lo de las comas a veces me paso y lo de la repetición del verbo “haber” pues se me ha pasado jaja!! Mirando de que no se repitieran otras palabras, esta se me quedó atrás.
    Mateo mi idea era dejar en el aire si les descubren o no. En el caso de alargarla entonces lo contaré.

    Muchas gracias de nuevo a ambos.

    Un abrazo.

    Escrito el 3 noviembre 2015 a las 21:14
  4. 4. Montse dice:

    Hola Luís. Ahora releyendo veo que dices lo de varios meses de encierro. El relato dice que: durante varios meses esperaban noticias de alguien, al llegar el sobre vacío pierden toda esperanza y se esconden ante el peligro, ya inminente. No llevaban varios meses encerrados cuando alguien desde fuera hizo sonar su voz potente.
    Muchas gracias, de verdad.

    Un abrazo.

    Escrito el 3 noviembre 2015 a las 21:37
  5. 5. beba dice:

    Hola, Montse:
    Tu historia es conmovedora y dolorosa. Rl final abierto la hace más interesante.
    No encontré nada especial que señalarte para mejorar. Me ha gustado.

    Escrito el 7 noviembre 2015 a las 21:42
  6. 6. Vespasiano dice:

    Hola Montse:
    Solamente decirte o preguntarme ¿Qué ocurrió para que una criatura pequeña con hambre y sed pasara de un estado febril, a dormir plácidamente en los brazos de su madre?
    La voz que se escucha al final de relato intuyo que sea la del cartero.
    Por otro lado me parece demasiado organizado la programación del cartero que en un país en guerra y arrasado, sea capaz de pasar dos veces a la semana para llevar la correspondencia y que el correo funcione como si no pasara nada.
    Y si el cartero sabía que allí estaban escondidos los ciudadanos, seguro que los soldados enemigos tendrían que saberlo.
    Como bien dice beba, la situación descrita del encierro es angustiante.
    Pero también estoy de acuerdo con las observaciones que te han hecho Luis Ponce y L.M. Mateo.
    En general la idea de reflejar la espera de noticias en una situación así, está bien descrita.
    Felicidades.
    Aprovecho para darte la dirección de mi recién creado blog;
    lhlupianes.blogspot.com.es
    Comentarios y críticas serán bien recibidas.
    Gracias.

    Escrito el 10 noviembre 2015 a las 20:49
  7. 7. José Torma dice:

    Hola Monste. Llego a tu relato siguiendo el metodo de Beba de leer los 10 despues del mio y mira que agradable sorpresa.

    Hay un par de detalles con el famoso verbo, pero mas que eso, me parece que tenias espacio para darle mas caña. El final abierto, si en realidad no pensabas continuarlo es de una maldad excelsa jaja.

    A mi me has atrapado, no sabia porque o como estaban en esa situacion. Piensa cambiar la palabra antro, que suena muy moderna en un relato que se siente antiguo.

    Te felicito y me felicito por haberte leido.

    Escrito el 13 noviembre 2015 a las 23:10

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