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Un recorrido hacia el vacío - por William Torpa

El hombre se transformó en el contiguo paso, apreciado por sus reflexiones. La sociedad le otorgó su continua soberbia, involucrado al mostrarle sus calles. Estructuras desmesuradas, rincones resguardados, no parece refugiar ningún temor en su apariencia moderna. La noche es sigilosa, desvanece a los individuos en sus hogares, compone al silencio en sus conmovedores callejones. La oscuridad es extensa, duradera, inquietante, solo percibe el gélido ambiente, distanciando la estancia del sol, la ausencia de sus roces ardientes.
Surgen los pasos raudos de la gente, la ilusión por recibir la amabilidad de su amparo. Aunque solo son inexistentes figuras aceleradas, mediante la dilatadas avenidas. Extiende su brazo, para recibir las monedas de sus compasiones, anhelándose a su confiada consciencia, repitiéndolo en cada intruso caminando, pero persiste la ignorada respuesta del ciudadano desarrollado.
No habrá paciencia para retener de nuevo el temblor en su cuerpo, desaparecerá con la huida de la luz hacia algún espacio cubierto, por la unión de la simplicidad de varios ladrillos. Quizás sea el único beneficio, aquel área le acompañará hasta aliviar su desapacible estado. Entonces volvió a plantearse en sus recuerdos la imagen de una niña, aquella joven distanciada a través de las consecuencias temporales, económicas, culturales. Perseverando las propuestas de su padre, hacia un lugar adecuado para aumentar sus condiciones.
No logró entender el concepto, nunca fue acogido sobre la evolucionada área del planeta. Hasta donde debió, partir, nadar o sufrir para oír sus reclamaciones. Niega pretender aprovecharse de su destino, solo una apacible vida a consecuencia de una hija desnutrida, solo una aconsejable manera para acomodar a su familia. Recorren sus lágrimas salada entre la piel negra de las mejillas, posa su torso en la sólida materia del suelo, comprobando su similitud en la situación abandonada del edificio. Aislados en la memoria de los habitantes, aun así, presentes antes sus ojos clausurados. ¿Quién podría narrar este suceso? Pues quien sea testigo del hecho, se tratará del avance hasta el conocimiento humano, pues el incremento de las facilidades materiales ya adelantó nuestra posición.

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3 comentarios

  1. 1. IreneR dice:

    Buenas, William.

    Creo que no he sido capaz de entender tu relato. No he entendido lo que nos querías contar, y tampoco he sido capaz de ver la trama.

    Está bien escrito, pero hay algo, quizá haya sido porque más que un relato, parece una poesía escrita en prosa, lo que me ha dificultado su entendimiento.

    Siento no haber podido entenderlo.

    Un saludo.

    Escrito el 17 marzo 2019 a las 15:08
  2. 2. PattyR84 dice:

    Hola William,
    Debo admitir que me ha costado entender tu texto. Al leerlo, me daba constantemente la sensación de que me faltaba algo para poder comprenderlo.
    Aún así, la sensación que desprende es de una melancolía absoluta.
    Gracias por compartirlo con todos nosotros!

    Escrito el 18 marzo 2019 a las 10:30
  3. William, lo que quieres presentar se pierde, oculto tras la neblina de tu extraña redacción que, unas veces, no sigue las reglas gramaticales; otras, apareja términos o conceptos cuya unión nada claro nos dice.
    Saludos.

    Escrito el 30 marzo 2019 a las 01:34

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