Cookie MonsterEsta web utiliza cookies. Si sigues navegando, entendemos que aceptas las condiciones de uso.

Do you speak english?

¿If you prefer, you can visit the Literautas site in english?

Apuntes, tutoriales, ejercicios, reflexiones y recursos sobre escritura o el arte de contar historias

<< Volver a la lista de textos

La libreta del hombre muerto - por Solidsteel

– Recuerdo estar en la cocina tomando un buen café, cerrar los ojos para disfrutar su aroma y sentir como me invadía esa desagradable sensación de desasosiego que tienes cuando sabes que algo no va bien. Lo siguiente no tiene sentido para mí… contemplar flotando ingrávidas las margaritas que había comprado para mi cita, un zumbido ensordecedor y la horrible visión de que todo cuánto te rodea se desvanece frente a ti…
– Ya… ¿y cómo acaba eso con usted desnudo en medio de Central Park?
– Verá, señor…
– Mcgregor.
– Verá, agente Mc… ¿Sean Mcgregor?
– Sí. ¿Va a explicarme porqué estaba, en pelota picada, a las 22:30, en el parque más visitado del mundo, o vamos a perder toda la noche en presentaciones?
– Pues… la… la verdad es que no lo sé… es lo que intentaba decirle… ¿es el mismo Sean Mcgregor que detuvo a Fredy “el Tiburón” en mayo de 2001?
– Sí, hace ya 4 meses… ¿siguió el caso en la prensa?
– No, verá… yo soy periodista del Times y estoy documentándome para un libro sobre… ¿hace 4 meses? ¿me puede decir en que fecha estamos?
– Vaya… Me parece que eso lo deja todo más claro… No se qué toma, amigo, pero no le sienta nada bien.
– No voy puesto de nada… y si es tan amable de decirme la fecha actual, lo mismo podría aclarar la situación.
– Por supuesto… ¡es la fecha en la que pasará la noche en un calabozo por exhibicionismo! ¿le aclara eso lo bastante bien la situación?
– Mire, tal vez lo que voy a decirle le suene a broma, pero tiene que escucharme… No soy un drogadicto, no estoy borracho y no, no sé cómo llegué a estar desnudo en medio de Central Park. Supongo que vagué desorientado y llegué de forma inconsciente a donde había quedado, pero no se lo podría precisar… Lo que sí creo saber es para qué estamos aquí, y por eso, necesito que me escuche sin alterarse y sin levantar la voz…
– ¡Sorpréndame!
– Es usted Sean Mcgregor, casado con Linda, enfermera en el Bellevue y tienen 2 hijos preciosos, Cindy y Michael. Hace meses vio algo que no debía, pero que le condujo a la detención de su vida y a realizar una investigación, en privado, que sería muy peligroso destapar ahora mismo, por eso confío en que sabrá contener su sorpresa…
– ¡Qué demonios! ¿Me están siguiendo? ¿Es esto una forma macabra de llamar mi atención o amenazarme? Le advierto…
– Tranquilo, no pretendo amenazarle, sino más bien que nos ayudemos mutuamente. No le he seguido, ni yo, ni nadie que yo sepa… De hecho, hasta esta noche, ni le conocía.
– Entonces, ¿cómo sabe tanto de mí?
– Por el único objeto que tenía conmigo cuando sus compañeros me detuvieron y me trajeron a la 24. Le invito a revisar la bolsa que tiene sobre su escritorio. Considero que lo que verá, le resultará sumamente esclarecedor.
– ¡Maldito ladrón! Lo sabía… ¡me ha seguido!
– ¡¡Shhh!! ¡Baje la voz! Yo no le he robado nada… solo encontré esa libreta hace meses cuándo investigaba para mi libro.
– ¡Miente…! Ayer mismo escribí en ella y la oculté a prueba de ojos indiscretos.
– ¡Es cierto! Tal vez debería haber dicho que la encontraré, en concreto dentro de 18 años…
– Quiere hacerme creer eso para que parezca loco e inhabilitarme. ¿Tan tonto cree que soy?
– No tiene porqué creerme… Si no me equivoco, su libreta seguirá donde la dejó ayer, donde yo la encontraré, en el fondo oculto de su segundo cajón. Mírelo… Es usted policía, un buen policía… siga las evidencias. ¿Qué le dice su instinto?
– ¡Joder! Me está volviendo loco… reconozco que es una buena copia, pero sólo puede ser eso… ¡sólo es eso!
– ¡Es usted difícil de convencer!, pero dígame… ¿en que fecha estamos?
– ¡9 de septiembre! ¿Qué tendrá que ver?
– Está bien… vaya a las últimas páginas de la libreta que traje… y no podrá seguir dudando.
– Es… ¿es mi letra? No puede ser… sólo yo sé eso, pero… ¿Me estoy volviendo loco? Yo sé que no lo he escrito, y… ¡lleva fecha de hoy! ¿Quién es y a que ha venido usted exactamente?
– Soy James H. Wells, periodista del New York Times en 2019… y hoy, señor Mcgregor, es el día en que, si usted me ayuda, cambiaremos el curso de la historia.

¿Te ha gustado esta entrada? Recibe en tu correo los nuevos comentarios que se publiquen.

10 comentarios

  1. 1. Attica dice:

    Hola, solidsteel!

    En primer lugar, muchas gracias por comentar mi relato.
    Del tuyo me han gustado bastante varias cosas. Me llama la atención el hecho de que sea todo un diálogo, alguna vez he hecho algo así y me consta que no es fácil, y tú consigues mantener el ritmo. Me gusta mucho el hecho de que el título aporte información, y el final me ha encantado, así como el hecho de que el texto lleve información implícita que uno sólo obtiene si cuadra las fechas…
    En contrapartida, algunas frases del agente Mcgregor me han parecido algo forzadas.
    En general, he leído el relato con interés hasta el final, con ganas de saber en qué quedaba todo…
    Un cordial saludo y felicitaciones por el trabajo.

    Escrito el 18 abril 2019 a las 23:17
  2. 2. Laura dice:

    Hola solidsteel.
    Muy bien integrado el viajero del tiempo, aunque todavía le queda mucho por recorrer.
    El título es muy bueno, al igual que el diálogo, con el corte justo para no caer en lo explicativo.

    Mis saludos.
    Hasta la próxima propuesta.

    Escrito el 18 abril 2019 a las 23:44
  3. 3. Solidsteel dice:

    ¡Hola a ambas, Attica y Laura!!
    ¡Muchas Gracias por vuestros comentarios!
    Me da gusto que mencionéis el hecho de que todo el desarrollo es en diálogo, pues es un reto extra que me automarqué y tienes mucha razón, Attica… ¡no es nada fácil! Quizás eso, y la imposición de un límite de palabras, me han sancionado algo, haciendo que a veces se vea forzada la replica… ¡Gracias por la apreciación!
    La verdad es que sí, le queda mucho por recorrer y a mi también me gustaría saber en qué quedaría la cosa… ¡Lo mismo en un futuro me planteo continuar la historia para ver qué consigue este dúo de investigadores!
    ¡Saludos a ambas!

    Escrito el 19 abril 2019 a las 02:27
  4. 4. Alicia dice:

    ¡Hola, Solidsteel!
    Me gustan los relatos de investigadores. Tus personajes parecen investigarse entre sí.
    Muy buena trama. Es verdad que da para seguir la historia.

    ¡Felicitaciones!
    ¡Felices Pascuas!
    Nos leemos el próximo mes.

    Escrito el 21 abril 2019 a las 16:43
  5. 5. isan dice:

    Hola Solidsteel: Te comento con gusto, tanto porque me has visitado como porque me toca al ser tú uno de los tres que siguen a mi relato.
    En cuanto a gramática habría que poner algunas tildes y quitar otras: ¿En QUÉ fecha estamos? No SÉ qué toma, amigo… todo CUANTO te rodea… hace meses, CUANDO investigaba.
    El guión largo o raya de los diálogos debe ir unido a la palabra que le sigue.
    Dialogar un relato da mucho dinamismo y has sabido hacerlo aunque en algún momento he tenido que releer porque me despistaba quién era quien.
    El título es fundamental en este relato ya que sin él no terminaría en lada. Quiero decir que tendría un fina inconcluso excesivamente abierto.
    Me ha parecido una historia que te atrapa inmediatamente, llevada con buen ritmo y buena redacción.

    Escrito el 21 abril 2019 a las 22:19
  6. 6. Solidsteel dice:

    ¡Muchas Gracias por las visitas Alicia e Isan!
    Tienes razón con lo de las tildes, Isan. Yo mismo me di cuenta de algunas despues de subirlo. Debí prestar más atención a la acentuación en la revisión…
    Agradezco las correcciones, pues espero que me hagan mejorar…
    ¡Saludos!

    Escrito el 22 abril 2019 a las 00:05
  7. 7. Beba dice:

    Hola:Muchas gracias por tu visita y amable comentario.
    Me gustó tu historia: Argumento interesante, buen ritmo. Un aplauso para el título. Y a corregir las tildes. Un saludo.

    Escrito el 22 abril 2019 a las 00:29
  8. 8. M.L.Plaza dice:

    Hola Solidsteel.
    Gracias por leer mi texto.
    El tuyo está muy bien escrito, tiene un desarrollo ágil, pero me parece muy hermético. Realmente no sé qué está pasando. Intuyo, por la última frase (para mi gusto un tanto grandilocuente), que el periodista quiere prevenir el atentado de las Torres Gemelas,improvisando porque no se entera de la fecha hasta el final del diálogo. Y ahí me pierdo totalmente. Por el título, el policía está muerto. En 2018 el periodista investiga el atentado y, por algún motivo, viaja en el tiempo hasta septiembre de 2001 y aparece en una comisaría, hablando con el agente, al que ha investigado previamente. Me parece un poco extraña la memoria selectiva del periodista: no sabe cómo ha llegado pero recuerda perfectamente al policía. Lo que resulta más raro de todo es que el viaje parece involuntario. Entiendo que si el periodista hubiera dado con alguna clave en su investigación quisiera viajar en el tiempo para intentar solucionar el caso. Pero al principio parece mucho más interesado en el caso de Tiburón y solo al final se le enciende la lucecita.
    -No tiene porqué creerme, No tiene por qué creerme.
    Me ha parecido un relato excelente, con unos diálogos muy bien dosificados. Simplemente, no es mi tipo de literatura.
    Creo que es la primera vez que te leo y ha resultado muy interesante.
    Saludos

    Escrito el 22 abril 2019 a las 18:29
  9. 9. HUGO dice:

    Hola Solidsteel:

    Hiciste un relato en estilo directo, en el cual el narrador se “retiró completamente” y cedió la palabra a los personajes. El cuento transcurre desde principio a fin con el diálogo entre dos personajes y observamos la ausencia de la voz del narrador hasta en la inexistencia de incisos, solo hay diálogo entre los personajes, sin más señal que la del guión. Con todo, no resulta complicado distinguir qué personaje habla.

    Hay otro aspecto esencial que has resuelto bastante bien: el relacionado con el tempo de los diálogos. Estos tienen su lógica, y no sólo porque un personaje diga cosas resultará verosímil para el lector; fundamentalmente porque la mecánica de pregunta y respuesta se torna cada vez más forzada dado que los diálogos en la vida real, están llenos de pausas, dudas, reflexiones, modulaciones, gestos…

    Me parece genial que lo hayas hecho como un reto adicional. Nada mejor para practicar la técnica del diálogo.

    A continuación te transmito algunos comentarios y sugerencias que me surgen al leer tu relato. Marco entre paréntesis cosas que considero podrían no estar, sin que cambie el sentido de la narración o que habría que reemplazar por las que pongo entre corchetes, para dar mayor verosimilitud al diálogo:

    El cuento comienza con la declaración de nuestro viajero en el tiempo ante el policía. Parece dirigirse a él en segunda persona (“…sensación de desasosiego que tienes cuando sabes que algo…”) y (“todo cuánto te rodea se desvanece frente a ti…”), de forma coloquial, pero en las siguientes intervenciones, lo trata formalmente de usted, señor, etc.

    “… ¿me puede decir en (que) [qué] fecha estamos?”

    “… No (se) [sé] qué toma, amigo, pero no le sienta nada bien.”

    “– No voy puesto de nada… y si es tan amable de decirme la fecha (actual, lo mismo)[,] podría aclarar la situación.”

    “…¿le aclara eso (lo bastante bien) la situación?”

    “…y llegué de forma inconsciente (a donde había quedado), pero no se lo (podría)[puedo] precisar…”

    “…que sería muy peligroso destapar (ahora mismo), por eso confío en que sabrá contener su sorpresa…”

    “– ¡Qué demonios! ¿Me están siguiendo? ¿Es esto una (forma macabra de llamar mi atención o amenazarme) [amenaza]? Le advierto…”

    “– Por (el único objeto) [la libeta] que tenía conmigo cuando sus compañeros me detuvieron…”

    “(Le invito a revisar) [Revise] la bolsa que tiene sobre su escritorio. (Considero que lo) [Lo] que verá, le resultará (sumamente) esclarecedor.”

    “– ¡¡Shhh!! ¡Baje la voz! Yo no le he robado nada… (solo) encontré esa libreta hace meses cuándo investigaba para mi libro.” Es algo raro que el detenido le dé órdenes al policía o le diga cómo tiene que hablarle.

    “– ¡Miente…! Ayer mismo escribí en ella y la oculté (a prueba de ojos indiscretos.)”

    “– ¡Es cierto! (Tal vez) debería haber dicho que la encontraré, (en concreto) dentro de 18 años…”

    “–No tiene por qué creerme… (Si no me equivoco,) [Seguramente] su libreta seguirá donde la dejó ayer, donde yo la (encontraré) [encontré], en el fondo oculto de su segundo cajón. Mírelo…”

    “… ¿en (que) [qué] fecha estamos?”

    “– ¡9 de septiembre! ¿Qué (tendrá) [tiene] que ver?

    “– Está bien… vaya a las últimas páginas de la libreta que traje… (y no podrá seguir dudando.)”

    “…¿Quién es (y a que ha venido) usted (exactamente)?

    Creo que al quitarle al narrador la posibilidad de hacer aclaraciones, algunos diálogos se tornan demasiado explicativos. Es una técnica muy difícil de dominar, salvo que seamos Ernest Hemingway. De todos modos has hecho un muy buen trabajo. Te felicito.

    Nos seguiremos leyendo
    Hugo

    Escrito el 22 abril 2019 a las 22:26
  10. 10. Solidsteel dice:

    ¡Muchas Gracias por comentar, Beba, M.L.Plaza y Hugo!
    Efectivamente es un final grandilocuente, M.L.Plaza, a posta debería decir… Has pillado muy bien el contexto histórico y el contexto temporal: hace un viaje en el tiempo a una época que estaba investigando pero, como bien dices, de forma involuntaria, por lo que hasta no darse cuenta de quién es su interlocutor, a través de las preguntas del principio, claves por otra parte para la trama, no es consciente, y es sólo a partir de aquí, cuando sabe que lo que descubrió investigando en 2019, iluminado por la información contenida en la libreta, es el detonante del 11S y el motivo de su viaje temporal.
    Quizás la pista que ha fallado (y un guiño que me hacía ilusión hacer) son los apellidos del periodista, pero es cierto que, de forma intencional, no lo he dejado muy claro… Quizás con la esperanza de que sea el inicio de algo más largo, dónde posteriormente quedará todo aclarado, o quizás simplemente porque tengo un “espíritu friki” en lo tocante a ciencia ficción y me gusta ir dejando piezas que el lector tenga que buscar y ensamblar para llegar a entender, no la trama, pero sí todos los detalles…
    Es cierto que hay expresiones que resultan sobrantes de cara a la narración, Hugo, pero me gusta pensar que de esa manera voy conformando el carácter de los personajes de cara al lector, pues al haber omitido al narrador no tengo herramientas para mostrar si un personaje es reflexivo, tendente al análisis racional o curioso, mas que su forma de expresarse. Por ejemplo, como bien dices, James comienza la narración en segunda persona, casi como hablando consigo mismo, pues pretendía transmitir un momento reflexivo en el cual narra al policía lo que para él había sucedido, al tiempo que lo verbaliza para sí mismo, intentando comprenderlo. Pero supongo que me falta técnica para hacerlo de forma más natural…
    Espero que al menos os haya generado algo de la intriga que pretendía y hayáis disfrutado como para continuar leyendo las desventuras de esta pareja, si decidiese continuar la historia más adelante.
    Saludos y muchas gracias por las correcciones… ¡me vendrán genial para seguir aprendiendo!

    Escrito el 23 abril 2019 a las 03:05

Deja un comentario:

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.