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Fichar por Sony - por Karin Urdiales

Web: https://urdialeskarin.blogspot.com

El tipo de Sony me pilla completamente desprevenido a la salida del curro. Son las ocho de la mañana y me he pasado toda la noche moviendo botes de espárragos, garrafas de agua y latas de aceite de oliva de aquí para allá, recolocando el Día entero a las órdenes de mi jefe, y tratando de ayudarle a descifrar el último mapa que nos han enviado los encargados de arriba y que no hay dios que entienda. Me muero por llegar a casa, cerrar las persianas y meterme en la cama, y lo último que me apetece es ponerme a hablar con extraños. Además esta tarde tenemos el último ensayo antes del bolo en la sala Wurlitzer, que va a ser el más gordo del año, así que quiero estar por lo menos relativamente fresco.

Al principio pienso que se está quedando conmigo. Cualquiera puede hacerse una tarjeta de visita de palo que diga que es un gerifalte de una discográfica importante para gastarle una broma a uno, pero me dice que si no me lo creo puedo meterme en la página de Sony y buscar su perfil y comprobar que no me engaña. Y resulta que el cabrón es auténtico.

Me dice que me invita a desayunar y nos metemos en el bar de al lado. Me cuenta que nos ha visto en los últimos dos conciertos en El Sótano y en la Sala Sol y que es obvio que tenemos potencial. Se ha escuchado también los temas que hemos ido subiendo a Spotify y a Apple, e incluso se sabe algunos de los títulos. Dice que le han gustado especialmente “Asesinatos García” y “La abuela atómica”. Me asegura que con el tono y el rango de mi voz, la precisión del Fer al bajo y el arte que se da Lucas a la guitarra, podemos llegar muy lejos. Me habla de grabar un disco en Londres que luego puede mezclar un tipo que ha trabajado con Albini. Me dice que vamos a petarlo en Youtube y en las redes y que vamos a entrar en tal lista y tal otra y a estar en todos los festivales: no solo aquí, en el de Benicasim y en el Primavera Sound en Barna, sino incluso en Glastombury y en Reading. Entonces, cuando voy ya por el tercer cruasán a la salud de la discográfica, el muy hijo puta me suelta como si nada que el único problema es que nuestra batería no es lo suficientemente sólida y que tendremos que reemplazar a Julián por otro tío que ya nos asignarán ellos.

Me dan ganas de tirarle el café a la cara y de mandarlo a la mierda, pero trato de ser razonable y de no montar una escena. Le explico que eso es imposible, que Julián es un amigo de la infancia y que lleva con nosotros desde que empezamos hace ya cuatro años, que es también nuestro letrista principal y que es como un hermano para todos, pero para el tipo nada de eso significa nada. Me pregunta si de verdad quiero pasarme la vida entera de reponedor en supermercados y me dice que tanto él como yo sabemos perfectamente que con Julián a la batería no vamos a salir nunca del circuito en el que estamos, y que dentro de nada no nos van a querer ni en las fiestas de los pueblos. Luego se levanta de la mesa dejándome su tarjeta y un billete de cincuenta euros y me dice que me lo piense tranquilamente y que lo consulte con la almohada, que no hay ninguna prisa.

Esa tarde en el ensayo meto la gamba varias veces y creo que todos se dan cuenta de que me pasa algo, pero nadie me quiere decir nada y yo tampoco quiero dar explicaciones. Dos noches después en el Día me graban las cámaras tirando botes de champú defectuosos contra la pared solo para ver cómo estallan y me dicen que a la próxima me voy a la calle.

Llega la noche del concierto y no lo hacemos mal del todo, pero está claro que podemos sonar muchísimo mejor. Durante las cervezas de después me salgo un momento a fumar un cigarrillo con Julián. Le brillan los ojos y está como subido en una nube.
—¿Sabes una cosa? —me dice—. Liliana está embarazada.
—¡No jodas! Eso habrá que celebrarlo, ¿no?
Nunca en la vida me había alegrado tanto por él.

Comentarios (5):

warriorV

18/12/2025 a las 22:18

Osti tú. Ni harto wine habría adivinado ese final. Bien o sea well. salu2

Enzo Farías Molina

19/12/2025 a las 13:13

Me gustó tu historia, la escena del protagonista lanzando botes de champú contra la pared la encontré genial. Buen desarrollo de la trama y un final inesperado. El eterno drama de los bateros desencajados en las bandas… Ni los Beatles se salvaron jajjaa recordemos que “Love me do”, al menos en la primera grabación de esta, George Martin no quiso a Ringo y puso a un sesionista, pero sabemos que el buen Ringo ganó la pulsada a la vida y el resto es historia. Mis felicitaciones!!!

Codrum

20/12/2025 a las 09:34

Hola,Karin:
Lo primero darte las gracias por comentar mi relato aunque no te correspondía. Creo que has analizado todas las flaquezas del mismo. Hay cosas que comprendo y estoy de acuerdo, y hay otras que no. Es una pena que el final no quedara claro. A lo mejor debía de haberle dado más espacio. Para eso estamos en este taller; para aprender. Así que gracias de nuevo.

Ahora tu texto.
No soy un experto y lo que viene a continuación, son simples opciones personales. Creo que tu texto es muy bueno, así que esto que viene a continuación, se podría tener en cuenta (o no) en una posible revisión o reescritura, como ejercicio de taller.

Es indudable que has creado un personaje con fuerza y muy bien caracterizado. El uso de términos vulgares, ninguna o casi ninguna, licencia poética, y un humor ácido, hacen que el texto se lea sencillo y con una naturalidad muy buena. El uso de clichés encaja a la perfección con la naturalidad del narrador.

Es un relato funcional, con una base realista muy sólida. La falta de originalidad (riesgo) se la salva con el giro final. Muy emotivo, rozando lo melodramático.

Lleva implícito unas cuantas reflexiones como el honor, la amistad o la necesidad de éxito y el precio a pagar por él. La tensión moral y las dudas del protagonista no se resuelven, es una elipsis que hace que el lector se ponga en su lugar y elija el final.

Al leerlo me ha dado la impresión que abusas de “y” y “pero”. Aunque es fácilmente defendible dada la naturaleza del narrador y su voz propia.

No hay espacio en 750 palabras, pero si se pudiera, estaría bien darle un poco de profundidad al ejecutivo discográfico. Es un arquetipo muy manido y me pareció plano. Casi desde el principio se supiera lo que va a decir.

En cuanto a la estructura del texto, me ha parecido muy rígida / lineal. Me explico: si nos ponemos en la piel del narrador que se encuentra frente a un dilema moral tan grande, falta caos en sus pensamientos. Algo más visceral. Nos cuenta los hechos, pero no los vivimos con él.

Los diálogos están muy bien, y podrían mejorarse con un cadencia diferente a la del resto del relato, para darles más autenticidad. Pero al ser los recuerdos /pensamientos del protagonista es normal que sean más lineales en concordancia con el resto del relato.

Hay simbolos que me han gustado mucho. La escena de tirar los botes es pura rabia. Al argumentar que es solo para oírles estallar pierde fuerza psicológica. Supongo que es el protagonista queriendo encubrir quién realidad tiene dudas y se encuentra en un dilema muy grande.
El trabajo de reponedor en un supermercado es un símbolo universal y recurrente de “no haber llegado a nada en esta vida”.
El reponer, que su trabajo sea cíclico, aumenta el contraste contra el éxito que le espera. Es poco arriesgado pero un acierto.

En resumen: de una situación muy arquetípica, has creado un texto lleno de energía, que engancha rápidamente y en el que el protagonista queda en el recuerdo. La elipsis final hace que nos preguntemos ?¿ Qué haríamos nosotros? Y deja pensando.

Muchas gracias por compartirlo.
¡Buen trabajo!

Verso suelto

20/12/2025 a las 11:48

Muy buen relato con final sugerido… o eso creo. No se si me gustaría estar en la piel de Julián. Lo que más me guste es el lenguaje; que le va como anillo al dedo al protagonista y con el que defines perfectamente el ambiente que le rodea. Te felicito.

Silvina

22/12/2025 a las 16:28

Hola, como estás Karin?
Quería decirte que me gustó tu relato por varios motivos y quería comentarte varias cosas, siempre desde el punto de vista personal.
1. Tu relato es uno de ésos textos, que yo me imagino que plantean en las clases de ética, donde el profesor lo lee se recuesta en su escritorio y deja que crezca el debate entre sus alumnos, sobre las diferentes posturas que tomaría cada uno.
2. Creo que a pesar de que no esté explicito el caos emocional del protagonista, para mi en el primer párrafo nos cuenta como es su vida, su frustración, cansancio y plantea el gran evento que va a tener, eso marca la importancia que tiene la música en su vida. Por ello cobra relevancia el malestar del anteúltimo párrafo.
3. El último párrafo me hizo reír de laguna manera, por lo insólita que se puede volver una situación.
Te repito que es solo una opinión, espero leer mas cosas tuyas!

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