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El último paseo - por RICARDO ENRIQUEZ RAMIREZ VASQUEZR.
El Último paseo
Subo a Margarita en uno de aquellos coloridos choques de la montaña rusa dentro del viejo parque de diversiones "Valle Feliz" famoso en un tiempo. Una noche estrellada es el perfecto marco para tan agradable paseo.
-¿Estás seguro que no hay problema?-me pregunta ella muy intranquila.
-No te preocupes-le contesto muy calmado- Total, este viejo parque de diversiones va a ser demolido muy pronto para construir un moderno centro comercial, que es lo que todo mundo quiere.
-Tienes razón. Será una lástima cuando tiren todo esto bajo, pero que se puede hacer.
enciendo uno de los botones de aquel viejo tablero de control del aparato. Los carros se empiezan a mover muy despacio, y poco a poco, van desarrollando una velocidad fantástica.
El carrito donde vamos sentados en un momento sube con todas sus fuerzas hacia arriba como si pudiéramos tocar el cielo con nuestras manos. Después baja como una bala de cañón disparada que amenaza chocar contra la tierra.
Volteo mi mirada hacia Margarita. Puedo ver como su rostro va cambiando a medida que el carro va avanzando en su camino. Miro como su larga cabellera se mueve muy rápido con el viento. Al pasar la última curva el carro baja la velocidad hasta detenerse por completo. Me bajo primero y como un buen caballero ayudo a Margarita a bajarse sin problemas.
En ese momento saco un cuchillo que llevaba escondido entre mi ropa y lo coloco cerca de las costillas del lado izquierdo.
-¿Por qué?- pregunta ella presa del pánico.
-Camina. Pronto te daré una explicación. Ahora nos espera una agradable velada.
Avanzamos hasta una casa abandonada que era usada por los trabajadores que se encargaban de darle mantenimiento a las atracciones del parque. Entramos al lugar y cierro la única puerta de salida con una llave que tengo guardada en un bolsillo de mi pantalón.
-Siéntate- le ofrezco a Margarita mientras le acomodo una silla.
Ella se sienta sin resistencia. Junto a la silla hay una mesa y sobre la mesa un frasco de vidrio que contiene un potente veneno.
-¿Qué quieres?- me pregunta ella.
-Saber por qué me sacaste de tu vida por aquel tipo…
-Jorge es mi novio. Tú sólo eres un amigo.
-¡Todas son iguales!- exclamo colérico- Mientras tienes dinero todas te quieren, pero cuando caes en desgracia… te abandonan.
Agarro el frasco con el veneno con una mano y lo acerco al rostro de Margarita, para que beba el mortal contenido y acabar con todo de una buena vez. Ella aleja su rostro. Hago un segundo intento y entramos en un forcejeo para ver quién resulta victorioso: la vida o la muerte.
Justo en ese momento escucho una detonación y la cerradura de la puerta vuela por los aires. Margarita cae a un lado de la habitación, yo en otra parte, y el frasco con el veneno se hace añicos contra el piso.
-¡Queda detenido!-exclama un policía mientras me pone una esposas en las manos.
Cuando me levantan del suelo veo a Margarita en los brazos del tal Jorge para mi disgusto. Parece que este es el final del paseo…
Comentarios (4):
Federico Nicolás
18/02/2026 a las 13:34
Hola Ricardo. Gracias por compartir tu relato. Soy tu vecino del 27.
El escenario del parque abandonado está muy bien. Pero el giro que da el personaje principal mostrando una personalidad psicópata me encanto. Me hubiese gustado saber un poco más sobre margarita o la historia entre ellos. La consigna está cumplida y la historia se lee muy bien. Saludos!
Morella
18/02/2026 a las 17:08
Hola Ricardo, me gusto mucho tu relato.
Pero el giro que dio la trama me pareció un poco forzado, tanto que el la quiera matar como que de repente llegue la policía.
La historia muy buena, me quedé con ganas de saber el contexto.
Wanda Reyes
26/02/2026 a las 06:59
Hola Ricardo. Tu relato desarrolla bien la atmósfera de la trama con descripciones acertadas. Pero el final lo senti algo apresurado.
Saludos
Codrum
27/02/2026 a las 16:21
Hola,
En la primera lectura me llamaron la atención unos cuantos fallos de puntuación o redundancias. Estaría bien que revisaras eso para que el lector no se distraiga.
¿Qué es una “velocidad fantástica”? “El carrito sube hacia arriba” puede considerarse una redundancia. “Volteo mi mirada hacia Margarita. Puedo ver cómo su rostro va cambiando a medida que el carro va avanzando en su camino.” En esta frase puede haber un problema de concordancia: ¿hacia dónde avanza el carro? ¿Hacia Margarita o por las vías?
Jorge es el policía, ¿de dónde sale? ¿Por qué ella accede a ir al parque con él? Creo que hay demasiadas preguntas. Al ser un texto tan corto no hay tiempo de dar grandes explicaciones, pero lo abrupto de todos los giros resulta un engaño para el lector.
En una frase dices “como un caballero”, y luego saca un cuchillo. Son cambios que no tienen pistas en el texto. Sorprenden, sí. Engañan, también. La última frase “chistosa” tampoco encaja con la personalidad que hemos visto del protagonista. Podría considerarse una parte de su mentalidad psicópata: de repente es muy poético, luego es chistoso…
El relato en sí tiene un potencial muy grande, pero le falta la preparación para que los giros sean aceptados como naturales.
Gracias por compartir este tenso momento con nosotros.