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HOTEL PARC DE LA BRUIXERIA - por TrinityR.

HOTEL PARC DE LA BRUIXERÍA

El sonido de una fuerte voz me despertó de mi profundo sueño.
– Eh, señorita, despierte hemos llegado—me dijo la voz.
Me incorpore de mi asiento y vi como el conductor se dirigía hacia mi. Su voz cada vez se sentía más fuerte y potente.
– Lo siento mucho me he quedado dormida—conteste, todavía aturdida por el sueño.
Ya no quedaba nadie dentro, y el autobús estaba ya en cocheras, lo que quería decir que me había pasado de largo del lugar a donde me dirigía. A casi hora y media de distancia. Cogí mi maleta y fui a la taquilla que se encontraba justo a la entrada, debería coger un billete de nuevo que me llevara a mi destino. Y que según me informaron en taquilla hasta las nueve horas del día siguiente no salía el autobús que yo solicitaba.
Por lo que me encontraba en pleno mes de agosto, a las ocho de la tarde, en una ciudad de costa mediterránea y sin reserva alguna, por lo que lo tendría muy complicado encontrar algún lugar donde pasar la noche.
Llamé por teléfono a mis amigas María y Elisa con las que había quedado, para decirles lo que me había sucedido, y que hasta el día siguiente no podríamos encontrarnos. Después, respire hondo y callejeé durante un buen rato, sin rumbo fijo, y sin saber que hacer. El calor sofocante de agosto se hacia denso a esa hora de la tarde, y resultaba difícil caminar. Entré en un bar, tomé un refresco y pedí un bocadillo para llevar.
Tras pagar, cogí mi bocadillo, fui en busca de un lugar tranquilo para comerlo tranquilamente, descansar un poco e intentar buscar alguna oferta de booking para poder alojarme esa noche. Tuve que andar durante un buen rato hasta encontrar lo mas parecido a un parque donde sentarme. Era un lugar extraño a primera vista, pero había bancos para sentarse que era lo importante. Para acceder se tenía que pasar por unas enormes puertas enrejadas, bastante oxidadas. Un riachuelo de aguas muy turbias pasaba justo a la entrada y en el centro de lo que parecía una plazuela rodeada de bancos había extraña estatua. Algo parecido a una bruja, rodeada de multitud de tarros marcados con lo que contenía cada uno: Pócima del amor, tarro para el mal de ojo, frasco de veneno……
Debió de ser alguien importante para que le dedicasen un plaza con estatua y todo, pensé.
Estaba terminando mi bocadillo, cuando un perrito se acerco olisqueando las migajas que habían caído al suelo. Su dueño tras él, se acerco también. Entablamos una conversación y así pude saber, que aquel lugar en que me encontraba era un antiguo parque de atracciones dedicado a la brujería, llevaba años sin funcionar y los vecinos estaban a a la espera de un renovación de las zonas verdes para la instalación de materiales accesibles tanto para niños como para mayores, que nunca llegaba. Supe que mas adelante había un pequeño hotel perteneciente a dicho parque que todavía seguía en funcionamiento.
Tras la conversación pensé acercarme, si con suerte podían darme una habitación para esa noche, mi problema estaría solucionado. Caminé unos doscientos metros y pude ver en la distancia el rotulo del hotel en luces neón, HOTEL PARC DE LA BRUIXERIA.
Entré, se respiraba cierta tranquilidad, quizá demasiada, pero no me extraño dadas las circunstancias. Me atendió en recepción un señor ya entrado en años, que me contesto afirmativamente con la cabeza, a mi pregunta de si tenían habitaciones para una noche. Parco en palabras, me entrego las llaves de la habitación que se encontraba en la primera planta.
Al entrar varias cosas me llamaron la atención, no había cortinas y las persianas no se podían subir. Tampoco había colcha , ni sabanas en la cama. En las mesillas al lado de la cama solo había tarros y botes parecidos a los que rodeaban a la estatua de la bruja en la plaza. En el baño tampoco había toallas, ni salia agua de los grifos.
Me dirigí hacía la puerta para bajar a quejarme en recepción, porque por supuesto tampoco había un teléfono por el que poder comunicarme, pero al intentar abrirla no se abría. La empuje con fuerza. La golpee repetidamente para que alguien pudiese oírme. Di patadas, pero imposible poder abrirla. Insistí de nuevo. Golpee, golpee, golpee.
Fuera, la noche se había instalado en la ciudad, y una gran luna llena lo iluminaba todo.

Trinity.-

Comentarios (5):

IGNACIO Zrgz

18/02/2026 a las 22:52

Hola Trinity. Cuando ves los frascos en la habitación del hotel la sensación de peligro es inmediata. Construyes un clima de misterio creciente muy efectivo, pasando de lo insustancial a lo terrorífico. La ausencia de los elementos básicos, agua, sábanas, teléfono, crea una sensación de “no-lugar” muy inquietante. Muy bien escrito.
Ojo con las repeticiones, usas el “por lo que” dos veces seguidas en el mismo párrafo.
Nos leemos.

Verso suelto

20/02/2026 a las 13:03

Hola Trinity. Soy tu vecino de arriba y me toca comentarte. La idea de tu relato me parece interesante: no es fácil cumplir el reto de que la historia se desarrolle en un parque de atracciones. Está muy bien escrita y yo no he visto ningún fallo. Mi comentario particular es que yo le habría dado más peso, más palabras, a la segunda parte, desde el momento en que llega al parque. Lo anterior, aunque no molesta en absoluto, añade poco a la historia. Por ejemplo no es necesario dar los nombres de las amigas que no vuelven a aparecer. Creo que las escenas de la recepción y la de la habitación admiten y piden más desarrollo.
Un punto fuerte del relato que me ha gustado especialmente es como te las has ingeniado para meter la puerta cerrada en el final. Muy buena idea.

Codrum

22/02/2026 a las 16:12

Hola,
Me he pasado por aquí y me ha gustado el texto que has planteado, pero es verdad lo que dicen los compañeros.
Debes de evitar repeticiones y centrar bien la historia en lo que es importante. ( voz lo escribes tres veces en las primeras 20 palabras. Y si no escribes un efecto buscado, suena mal)
Verso suelto ha dado en el clavo. Sabemos el nombre de unas compañeras que no volvemos a oír, pero no tenemos suficiente información sobre el parque ni lo que hay en el entorno. Y eso es lo verdaderamente aterrador.

Muchas gracias por este rato de ensueño y miedo.

Laura P.

23/02/2026 a las 17:53

¡Hola Trinity!

Primero, quería decir que me ha gustado mucho tu historia. Se percibe muy bien la atmósfera y la tensión de la protagonista; se nota que lograste que el lector sienta el desconcierto de encontrarse perdida en una ciudad desconocida y la extrañeza del parque y el hotel. Las descripciones de los lugares y los pequeños detalles, como los tarros alrededor de la estatua, son muy visuales y crean un escenario inquietante y atractivo.
En cuanto al texto, siento que hay algunos momentos donde podría contarse un poco menos y mostrarse más. Por ejemplo, en la frase “Ya no quedaba nadie dentro, y el autobús estaba ya en cocheras, lo que quería decir que me había pasado de largo del lugar a donde me dirigía”, eliminaría la parte “lo que quería decir que me había pasado de largo del lugar a donde me dirigía” para que la narración fluya más naturalmente. Lo mismo con “Tras la conversación pensé acercarme, si con suerte podían darme una habitación para esa noche, mi problema estaría solucionado”; creo que la parte de “mi problema estaría solucionado” se puede quitar, porque el lector ya entiende que quedaría solucionado. También hay frases que quedan un poco sueltas, como “A casi hora y media de distancia”, que interrumpe un poco el ritmo.
Otro detalle es la puntuación: por ejemplo, en “Entré, se respiraba cierta tranquilidad, pero no me extraño dadas las circunstancias”, quizá quedaría más fluido si se separa en frases más cortas: “Entré. Se respiraba tranquilidad. Quizá demasiada, pero no me extrañó dadas las circunstancias”.
Y por último, me encantó el desenlace, aunque la última frase me dejó con ganas de ver un poco más de lo que pasaba.
En cualquier caso, me ha gustado mucho tu relato. Tiene un buen equilibrio entre misterio y cotidianidad, y los detalles visuales hacen que el lector se sumerja en la historia y sienta la tensión. ¡Gracias por compartirlo!

José Torma

25/02/2026 a las 18:46

Hola Trinity.

Gracias por tu visita a mi relato.

Te comento que soy fan de Silent Hill y he jugado casi todas las versiones que han salido, aunque debo de comentar que el “remake SH2” me esta pateando el trasero de momento.

A que viene todo esto. Silent Hill fue visionario en el terror psicológico más que el tradicional del susto sorpresivo. Son famosos por recrear ambientación que sin más que una bruma o un juguete tirado en el piso, genera angustia y miedo.

Como te comentan, la primera parte del texto, le roba espacio a la segunda parte que es brutal. Logras al igual que el juego, generar una atmosfera de miedo por la prota que ya se va uno imaginando no tendrá buen fin.

Me gustó mucho la manera como fuiste atacando el tema, de menos a más, sin embargo, dando pistas y generando esa ambientación de un pueblo raro con un parque extrañísimo.

De lo técnico no tengo nada que aportar, ya que si hubo fallas yo no las noté.

Un gusto leerte.

José

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