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La Decisión - por AirunR.
LA DECISIÓN
Antoine Dubois había pasado los últimos veinticinco años trabajando como guarda en un parque de atracciones al norte de Francia pero desgraciadamente la asistencia de visitantes había ido disminuyendo considerablemente los últimos años y los propietarios habían tomado la decisión de cerrarlo en unas semanas, tras la inmediata venta a un grupo inversor con la intención de construir en esos terrenos un complejo de hoteles. Fue un duro golpe para todos los empleados pero especialmente para Antoine. El parque desde hacía unos años se había convertido durante el día en su hogar y al anochecer al cierre de recinto, pasaba a ser su lugar de trabajo como vigilante. Durante los mejores años , el parque recibía a diario un gran número de visitantes, dispuestos a pasar el día disfrutando de las nuevas atracciones o las de siempre como el tiovivo de caballitos haciendo aflorar recuerdos de infancia.
La decisión de vivir en el parque de incognito no fue premeditada sino por necesidad. Sus circunstancias personales tras un mal acuerdo de divorcio le cambiaron la vida , teniendo que abandonar su hogar después de veinte años . No tenía donde poder alojarse ni su modesto salario le alcanzaba para pagar un alquiler y poder vivir sólo tal como estaban últimamente los alquileres de un piso en Francia. En aquellos momentos necesitaba esa soledad para reorganizar su vida. Se conocía a la perfección todos los pasillos, rincones y puertas secretas del parque. Los largos paseos durante la vigilancia nocturna jugaban a su favor y encontró la oportunidad de construir su nuevo hogar en un habitáculo en desuso en las instalaciones del parque. El lugar era casi perfecto, bastante oculto y desconocido (no aparecía ni en los últimos mapas que le había entregado la Dirección) y con difícil acceso si no eras conocedor de los entresijos del parque.
Había cumplido sesenta años el pasado mes de Abril una edad complicada para encontrar de nuevo empleo. Le gustaba su trabajo, se había acostumbrado a ser un ave nocturna. El silencio de la noche reinaba en el parque interrumpido a veces por alguna lechuza que ululaba o por un inusual ruido de alguna atracción , que en su recorrido final del trayecto una vez parada, recolocaba sus engranajes. Antoine entonces tomaba notas en su pequeña libreta de incidencias y al acabar su jornada daba parte a los mecánicos del parque. Había llegado el difícil momento , debía de prepararse para su última ronda por el parque. Como cada noche se puso el uniforme frente al espejo, al terminar, introdujo su mano en el bolsillo izquierdo de la chaqueta donde solía poner las herramientas para su trabajo repasando que estuviese todo lo necesario : llaves, linterna y una pequeña libreta para anotar las incidencias , pero no estaban allí. En su lugar encontró un pequeño frasco de cristal verde y una anotación en un trozo de papel “ La salvación está dentro”. El veneno, frío y denso, era su última opción.
Había venido buscando el final de su propia historia, creyendo que tras esa puerta encontraría el descanso definitivo. Riendo con amargura, descorchó el frasco. Bebería allí mismo. Pero al levantar la vista, vio su reflejo en el espejo , ya no llevaba su uniforme de vigilante era un ser desconocido , endemoniado.
En su interior se alzaba una voz y desesperadamente gritó ¡Tiene que haber una salida ! lanzando a su vez el frasco de veneno contra el espejo que se rompió en mil pedazos.
Intentó salir del habitáculo empujando la pesada puerta de hierro fundido con todas sus fuerzas , pero la puerta no se abría. De nuevo volvió a empujar consiguiendo esta vez salir. Su cuerpo se desplomó contra el suelo, entre el olvido y la nada despertándose sin tener constancia del tiempo que había permanecido allí estirado. Se reincorporó y salió afuera .Había amanecido y el parque estaba en calma al no haber abierto todavia las puertas del recinto . Al pasar junto a la atracción del tiovivo , los caballitos parecían sonreírle con desdén. Buscó en el interior de su bolsillo , todo seguía en su lugar: llaves, linterna, su libreta junto con un simple trozo de papel. Era un ticket de entrada al parque utilizado el día anterior. Empezo a reir a carjadas resonando el eco por todo el parque al darse cuenta que detras de ese profundo sueño , todo había sido una maldita pesadilla. No tendría que abandonar el parque de atracciones por el momento…
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