Literautas - Tu escuela de escritura

<< Volver a la lista de textos

DESPUÉS DEL ULTIMO DÍA - por Gita

DESPUÉS DEL ULTIMO DÍA

Aquel viejo parque de atracciones hacía mucho tiempo que había dejado de ser lo que fue. Sus atractivos juegos mecánicos se habían vuelto obsoletos, las norias, los carruseles, los autos chocadores, montañas rusas, los toboganes de agua y las torres de caída habían sido desplazadas por las atracciones que empleaban realidad virtual.

Había recordado su último día de trabajo allí. Cuando su joven dueño con sus innovaciones disfrutaba con despedir a viejos empleados que laboraban desde sus inicios.

La antigua casa de la risa aún se mantenía en pie, custodiada por una puerta que no se abre. En las noches, cuando se recorría el perímetro se sentían ruidos dentro de ese lugar.

Es el sitio más alejado, olvidado por todos. La basura pululaba por los alrededores, aquella parte era el caos dentro del caos. Un frasco de veneno resaltaba entre todo aquello, la etiqueta lo señalaba abiertamente. Fue cuando recordé fugazmente lo que había pasado.

Se escucharon voces, alteradas. De un sólo golpe se abrió la puerta y aquella sombra pequeña se escabulló por entre cada obstáculo que yacía en el suelo.

La luna bañaba cada objeto, creando mil sombras que aterrorizaban al silencio. El viento también jugaba a espantar las almas perdidas en la noche. No era por casualidad pensar que manos se levantaban para cercenar la espalda de alguien a la espera de ser ejecutado mientras blandían afilados cuchillos.

Al acecho aquellos ojos que en silencio seguían todo movimiento en aquella área. Un giro inesperado le hizo saltar. De su garganta aquel sonido gutural tras caer en sus cuatro patas dejando que su cola planeara en el aire buscando su mejor aterrizaje.

¿Realmente alguien querría matarlo? Su figura tan insignificante no alentaba tal perversión, pero si te detenias a observarlo unos minutos te dabas cuenta que ya comenzaban a roer unos sentimientos poco altruista.

Ccomentarios (1):

Paula Treides

18/02/2026 a las 14:04

Disclaimer: soy la misma persona que necesitó tres lecturas para entender su propio relato, así que tomad estos comentarios con el margen de error que eso implica.

Nota: ningún escritor fue herido durante la elaboración de estos comentarios. Al menos no intencionadamente.

Advertencia: estos comentarios han sido redactados por alguien que también está aprendiendo, que también tiene un relato ahí expuesto y que sabe perfectamente lo que se siente al recibirlos. Leedlos en consecuencia.

Comentario de “Después del último día”

Muy buenas, Gita.

La forma
El relato tiene una atmósfera e historia que resulta interesante una vez que se descifra. El parque abandonado, el silencio nocturno, el animal que sobresalta: hay instinto narrativo pero que necesita un poco de estructura para desplegarse con fuerza.
Hay que definir al narrador. El texto varía o deja ambigüedad entre primera y tercera persona: “había recordado” podría ser él o yo, y eso genera confusión. Decidir quién habla ordenaría muchas otras cosas. La opción más natural sería un narrador en primera persona: alguien que vuelve al parque de noche y que lleva un amargo recuerdo.
Ese recuerdo es lo que mueve al relato, y sería la segunda cuestión: el orden y la jerarquía de la información. Ese acto de recordar “fue cuando recordé fugazmente lo que había pasado” pasa casi desapercibido, enterrado entre descripciones y enumeraciones.
Los tiempos verbales también generan algo de confusión y prácticamente se ordenarían solos una vez definido el narrador: el presente o indefinido para lo que ocurre esa noche, el imperfecto para las descripciones, y el pluscuamperfecto para lo que pasó tiempo atrás.
El texto se queda lejos de las 750 palabras permitidas: hay espacio para desarrollar y darle al recuerdo el protagonismo que merece.

El contenido
La historia es sólida: ex empleado que regresa al lugar donde trabajó y donde ocurrió algo tiempo atrás. El frasco de veneno actúa como detonante involuntario de ese recuerdo. El animal también funciona bien como elemento de alivio dentro de la tensión nocturna, siempre que nos hayamos situado de manera temporal y secuencial dentro del relato.
Los elementos obligatorios están presentes, pero sin el peso narrativo que podrían tener. El dueño aparece y desaparece, el recuerdo no se desarrolla, todo explota y ocurre rápido, sin información y, con el espacio disponible, hay margen para que todo eso ocupe el lugar que le corresponde.

Y, por último, ortografía.
Los errores son pocos y nada graves.
Respecto al título “Después del último día”. Aunque poner todo el texto en mayúsculas puede considerarse una elección de estilo, bien para fijar o destacar de manera clara que es el título, la norma sería solo la primera palabra con mayúscula inicial, salvo que haya nombres propios . También faltaba la tilde en “ÚLTIMO”.
Al enumerar las atracciones, dos puntos al iniciar la lista y “las montañas rusas” o eliminar los artículos del resto de elementos: “norias, carruseles, auto chocadores, montañas…”
“Sus atractivos juegos mecánicos se habían vuelto obsoletos: las norias, los carruseles, los autos chocadores, las montañas rusas, los toboganes …”
“Un frasco de veneno resaltaba entre todo aquello, la etiqueta lo señalaba abiertamente”: esta coma une dos oraciones independientes. Debería ser punto o punto y coma.
“Un frasco de veneno resaltaba entre todo aquello; la etiqueta lo señalaba abiertamente”

Comentario personal
La historia está ahí, el escenario funciona, y hay momentos con verdadera textura. Personalmente, haría una segunda versión que defina al narrador, ponga el recuerdo en el centro y aproveche el espacio disponible para cambiar la experiencia de lectura. Merece esa segunda vuelta.

Saludos, Gita.
Nos leemos.

Deja un comentario:

Tu dirección de correo no se publicará. Los campos obligatorios aparecen marcados *