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Asesinato en el parque de atracciones - por MartaR.

Uno a uno, con desgana, los turistas depositaron sus pasaportes sobre el mostrador. La policía, con esa cortesía que resulta inquietante, aseguró que la investigación sería prioritaria. Comprendían, que había personas con vuelos y compromisos ineludibles. A cambio, solo pedían colaboración. Cualquier detalle, podría ser la pieza que faltaba para dar con el autor, o la autora, del crimen.

—¿Crimen? —la voz de la joven alemana tembló, —. ¿Creen que la muerte de mi abuela… fue intencionada?

Una de las agentes, se limitó a responder:

—Debemos esperar al informe forense, señorita. Pero todo indica que su abuela no falleció por causas naturales.

Los interrogaron por separado, Hubo que esperar a las traductoras, lo que añadió una capa extra de tensión a la espera. A la mayoría se les permitió marcharse. A un hombre llamado Klaus, le comunicaron que debía aguardar la llegada de su abogado. El estallido de ira fue inmediato:

—No se preocupe, señor, Tendrá toda la asesoría que necesite. —

Luego fue el turno de Amaia, Entró en la sala de interrogatorios como quien se adentra en una celda. Pálida, y sus manos retorcían un pañuelo de papel.

—Está usted muy nerviosa, Amaia —comenzó el investigador, ¿Quiere una tila? Ayudará a calmar sus nervios.

—Estoy angustiada, por lo de esa pobre mujer, pero también porque me han retenido el pasaporte. Tengo billetes para Cracovia, no puedo perderlos.

—¿Conoce Polonia? —preguntó el hombre, con aire casi distraído, mientras hojeaba su pasaporte.

—No.—

—Ya, Sin embargo, ha estado en Suecia, Noruega, Dinamarca… —

—Sí… Tragó saliva. —¿Qué tiene que ver eso?—

—Dígamelo usted. —

Amaia palideció aún más, si eso era posible.

—Oiga, yo no sé nada. Lo que pasa es que me pone nerviosa, con su manera de interrogarme y sus… sus estúpidas sugerencias. —

El investigador no se inmutó. Se limitó a inclinarse ligeramente, como un jugador de ajedrez que mueve su pieza decisiva.

—¿Sabe que hemos encontrado en el baño del bar? Un frasco, con restos de veneno. —

—La anciana cayó desplomada sobre su desayuno, con espuma en la boca. Síntoma clásico de envenenamiento. Y en ese frasco, Amaia, hemos encontrado sus huellas. —

Amaia se levantó de golpe, la silla cayó con un estrépito metálico que resonó en la pequeña habitación.

—¡No! —¡No es verdad! ¡Yo no he matado a nadie!

—Siéntese. —Tiene derecho a un abogado. Y sepa que la colaboración con la justicia tiene sus ventajas. Rebaja de pena por confesión, por ejemplo.

—Ya tenemos la confesión de Klaus. Si no nos cuenta toda la verdad, puede que él quede libre y toda la responsabilidad… recaiga sobre usted. —

Fue entonces cuando Amaia, asesorada por una joven abogada de oficio, comenzó a hablar. Sollozando, como si las palabras le arañaran la garganta al salir.

—Conocí a Astrid… la mujer muerta… en un antiguo parque temático. semiabandonado, cerca de Copenhague. Estaba aterrorizada. Corrimos entre las atracciones oxidadas, pasamos junto a los carruseles descoloridos, que eran como el fantasma de lo que un día fueron. El parque estaba vacío. Solo se oía el viento silbando entre el metal enmohecido.

—La llevé al container donde yo dormía. Yo trabajaba allí. Hacía recados, limpieza… Sin contrato—

—Me contó que acababa de presenciar un asesinato. Un hombre acuchillando a otro. Quise acompañarla a denunciar. Pero entonces… recordé que tenía pendiente una multa de tráfico. Le supliqué que no me involucrara. Que fuera sola. —

Fuimos al lugar donde había visto el crimen. No había nada. Ni sangre, ni cuerpo, nada… Le dije que quizá fueron alucinaciones. La pobre mujer estaba tan alterada que necesitaba creerlo.

—Regresé a por mi pasaporte. Decidida a huir. Pero Klaus me esperaba. Me empujó dentro del conteiner que tenía a manera de habitación. Me golpeó. Me encerró. Era un lugar oscuro. Grité. Arañé las paredes. La puerta no abría. Creí que me mataría. —

—Me liberó, a cambio que invitara a Astrid a España. —

—Amaia, ¿puede explicarnos cómo sus huellas fueron a parar a ese frasco de veneno?

Una chispa de lucidez cruzó su mirada.

—Cuando me encerró… —dijo, como si estuviera reviviendo ese momento— Revolví todo. Buscaba algo para abrir la puerta. Había trastos viejos…No sé. Toqué todo. Klaus puso el veneno en una de las botellas, concluyó—

En el rostro del investigador no había incredulidad, certeza ni compasión. Solo la serena satisfacción de quien, por fin, empieza a encajar las piezas de un rompecabezas.

—Bien, Amaia. Muy bien. Ahora… tiene que contárnoslo todo otra vez. Desde el principio, con todo lujo de detalles, sin omitir nada. —

Comentarios (4):

Gita

18/02/2026 a las 18:04

Hola Marta:

Interesante historia y los desganados turistas temiendo dejar sus pasaportes y perder su vuelo.
Mi pregunta es, si cuando fueron de regreso para buscar el cuerpo no había ninguna evidencia, por qué Klaus tuvo que enterrarla en un contenedor, golpearla y que le pidiera a la anciana que fuera a España?

Marta

18/02/2026 a las 18:30

Hola Gita,
Gracias por leer mi escrito. Alguna aclaración:
Klaus encerró a Amaia en el contenedor para presionarla a regresar a España en compañía de la anciana.(quizá no hallaron cuerpo ni evidencia porque alguien lo ocultó)
ESTE RELATO SERÍA CONTINUACION DEL CUENTO n.º 10 DE DICIEMBRE DEL 25, ESCENA 74.(te invito a leerlo)
Un saludo,
Marta

Paula Treides

18/02/2026 a las 19:02

AVISO PARA LA AUTORA (Léase con una tila en la mano)

Querida MartaR: este comentario no es una tesis doctoral. Mi intención es ayudarte tanto como a mí me ayuda analizarte, porque aquí todos estamos aprendiendo a no tropezar con las palabras.
He revisado tu texto con cariño y de forma constructiva. Si algo de lo que menciono te genera dudas, piensa que es solo mi visión única intentando aportar un granito de arena a tu historia. Y no me guardes rencor, ¡que yo solo intento hacer el comentario que me gustaría recibir a mí!
Y dicho esto, vamos a lo que vamos.

La forma
Encuentro un uso indebido de comas que interrumpen el flujo de la lectura:
«Comprendían, que había…»
«Cualquier detalle, podría ser…»
«Una de las agentes, se limitó…»).
Revisar este asunto para conseguir mayor naturalidad.

Sobre ortografía, entre poco y nada.
Ya, Sin embargo… (La “S” de “Sin” en minúscula tras la coma)
Container, conteiner… contenedor, es un contenedor.

Diálogos: Los diálogos cumplen bien su función de acelerar el ritmo de la acción en las escenas de interrogatorio. En ocasiones la voz del investigador y la de Amaia resultan algo explicativas, proporcionando mucha información de golpe en lugar de dejar que el lector la deduzca.
En este apartado habría que revisar el uso de la raya, hay varios errores.
—¿Conoce Polonia? —preguntó el hombre… —No.— (Sobra la raya final)
—Siéntese —dijo el investigador. (Si el inciso empieza con un verbo de habla, va en minúscula)
Y así, varios más.

Descripciones y atmósfera: La descripción del parque temático está muy bien logrado. Crea esa atmósfera de suspense que requiere el género de intriga.

Ritmo y sonoridad: La construcción de algunas frases es monótona por la repetición de estructuras similares. Lee en voz alta y verás donde falla ese ritmo.

El contenido
Argumento y conflicto: El conflicto es claro: un asesinato que atrapa a la protagonista. La trama se mueve entre el presente del interrogatorio y lo sucedido en Dinamarca; y mantiene el interés.

Recomendación
Insisto, lee el texto en voz alta. Al hacerlo, notarás que esas comas de más le obligan a dar saltitos innecesarios al respirar y que los diálogos ganarían mucha fuerza con una puntuación más limpia.

Comentario personal
Me gusta la premisa del relato y como se introducen los elementos obligatorios del taller. Como sugerencia, creo que la historia ganaría fuerza sin varios incisos explicativos durante el interrogatorio y se dejara que la tensión creciera solo a través de lo que dicen los personajes.
El manejo de los diálogos es una de las habilidades que más cuestan desarrollar y se consigue con la práctica.
También me generan ciertas dudas el marco temporal: qué ocurre, dónde y cuándo. Puede resultar algo confuso y cuesta situar a los personajes.
Creo que necesita algo de orden.

Saludos.
Nos leemos

Codrum

28/02/2026 a las 20:23

https://www.literautas.com/es/blog/tutorial-como-escribir-dialogos/

Hola,
Te paso por aquí este enlace de Literautas donde hay mucha información sobre diálogos.
Creo que has cumplido con creces la premisa del taller. Este es un espacio para probar cosas nuevas y aprender tanto de nuestra escritura, de los comentarios que recibimos y los comentarios que hacemos.
Las premisas y la historia están muy bien. Hay u poco de lío en lo que pasó en el parque de atracciones.
¿Alguien mata a alguien y no le ayuda por unas multas de tráfico?

Los diálogos a mi me parecen muy difíciles de hacer bien. Deben de reflejar las diferentes personalidades de los personajes . El lector no debe de tener dudas de quién es quien, al mismo tiempo que la trama debe de avanzar, y los incisos del narrador deben de colaborar en el ritmo y no entorpecerlo.
Me parecen demasiados factores a tener en cuenta.
Por eso te digo que tu texto me parecen demasiados factores muy apropiado para este taller.
Así que te lo agradezco. Al leerte he podido aprender mucho.

Espero que el enlace te ayude y que te lea en más ocasiones.

Muchas gracias por este interrogatorio.

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