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EL VENENO DE BERTHA - por Angélica BohórquezR.
EL VENENO DE BERTHA
Era la tarde del jueves; no había sospecha, no se supo cuál fue la razón por la que allí, sobre el sillón, Bertha, moribunda, se hallaba. ¿cuántas horas estuvo allí inconsciente? No se sabe.
Días antes, los tenderos vecinos de los diferentes minimarket comentaban lo agitada que hacía Bertha sus compras, cómo ágil se desplazaba con prontitud para cumplir con su trabajo; asimismo, su familia refería el esmero con que cuidaba a sus hijos y su pequeña nieta. A la vista de todo aquel allegado que conocía de ella, se podría deducir que Bertha llevaba una vida y salud normales.
Su hija Nora la encontró tendida sobre el sillón casi desvestida, bastante trastornada en un delirio amenazante, todo ocurrió allí en esa sala sin presencia de ningún testigo, las dudas cuestionables y la trémula incertidumbre fueron una pulla constante en su mente, preguntándose qué pudo haber ocurrido, de inmediato y sin más pensarlo, la situación ameritó la urgencia de llevar a su madre al hospital para un chequeo exhaustivo.
Siempre en un pequeño gabinete del estante decorativo de la sala, en un reservado fondo se guardaba aquellas píldoras somníferas, que de alivio jamás sirvieron, parecían más un frasco de veneno, en varias ocasiones Nora le advirtió a su madre que desistiera de aquel frasco y que buscaran ayuda de manera natural o por otro medio que diera mejores resultados, tan siquiera se hubiese tenido la certeza de que ella había tomado el consejo pero no se sabe.
Sobre el piso se encontraban dispersas las pastillas y el frasco, cerca del sillón, no se sabe si Bertha alcanzó a tomarlas. ¿Cuál era su preocupación? ¿Qué aterraba a Bertha? ¿Será que a solas en su cama o en su sala de nervios el miedo carcomía su mente pensando en las discusiones que frecuentemente con su hijo mayor mantenían? Confesar o denunciar lo que ella vivía con su hijo fue como una puerta que nunca abrió; ella de temor nunca reveló la verdad del veneno que estaba enfermando su mente y corazón. No se sabe si tomó las píldoras o si alguna última discusión con su hijo produjo un dictamen mortal que la llevó a su propio funeral.
Comentarios (6):
Airun
18/02/2026 a las 15:25
Valoracion positiva, como lector he sentido esa angustia desesperacion del personaje
Como mejora construccion frase : adjetivo despues de verbo ejemplo Bertha “se hallaba moribunda”
JL.Martín
18/02/2026 a las 17:26
la razón por la que allí, sobre el sillón, Bertha, moribunda, se hallaba. ¿cuántas horas estuvo allí inconsciente?
Creo que le darías más consistencia describir dónde se hallaba.
Desconozco si habitualmente tu estilo personal de escribir relatos te acerca mucho más al ambiente dramático o tal vez también pruebas a escribir cuentos cargados de humor. Tanto el nudo como el desenlace de tu cuento, me parecen bien escritos, aunque es cierto que los personajes, para que sean creíbles, se debe definir con mayor claridad. El hijo, que no aparece pero es el foco del dolor, podrías añadir algún episodio sobre su personalidad que justifique el desenlace. Por lo demás, se lee con gran naturalidad y facilidad y se entiende muy bien. Al mismo tiempo, carece de faltas de todo tipo y una corrección ajustada. Un “escribiente”, se esconde en tu capacidad imaginativa. El próximo espero leerte de nuevo… Sin veneno, aunque lo mande, Iria. Adelante!
Verso suelto
20/02/2026 a las 14:16
Hola Angélica. Soy tu vecino del 19 y me toca comentar tu relato. Entiendo que escribes con un estilo que, intencionadamente, busca la extrañeza. Lo consigues plenamente y te felicito.
Solo me han despistado dos detalles.
Uno es en el primer párrafo cunando dices “lo agitada que hacía Bertha sus compras”. Junto a otros detalles, te permite concluir que “llevaba una vida y salud normales”. Creo que sería más adecuado emplear un verbo diferente a “agitada” pues a mi me da la sensación de nervios alterados.
La otra cosa es la expresión “sala de nervios”. No se que puede significar.
Muy interesante trabajo.
Un saludo.
trinity
21/02/2026 a las 16:31
Hola Angélica, resulta interesante las palabras que utilizas, no son muy habituales y por eso me han llamado la atención: delirio amenazante, trémula incertidumbre, la situación ameritó la estancia, sala de nervios, dictamen mortal…
la verdad que a veces no terminaba de ubicarlas bien en el contesto, teniendo que volver á releer, por eso me he despistado y en algunos momentos me ha resultado confuso el relato. No obstante quizá sea tú forma de escribir, diferente e intencionada. Si es así, enhorabuena, porque lo has conseguido 👏
José Torma
25/02/2026 a las 18:57
Hola Angelica.
Tienes una forma muy particular de escribir y eso es muy bueno, lo podemos llamar estilo o tal vez solo un lenguaje que te funcionó para contar esta historia, eso solo tu lo iras mostrando en posteriores ejercicios.
Las imágenes que se vienen a mi mente al leer son completas, has contado una historia que despierta la imaginación al tratar de encajar los términos y seguir el ritmo de lo tratado.
En lo formal podemos discutir, pero creo que el relato fluye y en gustos se rompen géneros. La forma del texto contribuye a la atmosfera un poco asfixiante de lo que vas contando.
Un gusto leerte.
José
Codrum
26/02/2026 a las 17:12
¡Qué original!
Estoy con mis compañeros en que tu intención de despistarnos, ha sido efectiva. Lo has logrado.
No seé si leería un texto más largo de esta forma escrito pero de gusto, digo, llenado este texto me ha.