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La casa vacía - por CodrumR.
LA CASA VACÍA
En el felpudo, el tintineo de las llaves se sobrepone al rugido del exterior. Tras varios intentos, acierta con la cerradura. Posa su mano sobre la puerta y esta se abre despacio; la pared de la entrada, el espejo, el mueble recibidor, se presentan conforme la hoja se desplaza. Cuando la puerta se detiene, da un paso. En el suelo las zapatillas y las botas. Parejas alejadas las unas de las otras, ocupan todo el pasillo. Dificultan el siguiente paso.
El calor seco del aire acondicionado le golpea en el rostro y seca sus ojos, se irritan. Necesitan humedecerse. Con las dioptrías alteradas continúa por el pasillo. La puerta entreabierta de la cocina le muestra una mesa preparada para el desayuno: una taza de café a medio beber y un par de croissants mordisqueados en su punta. A su lado, un tazón, la leche ensucia el mantel donde nadan miguitas de cereales. El aire frío del verano entra por la ventana abierta y voltea la puerta. Es más intenso que el invernal; un frío gélido que enrojece sus mejillas.
Avanza hasta una pelota de múltiples colores. La toma en su mano. Es pequeña, suave, mullida, apenas desgastada por el uso. En su interior un cascabel emite un sonido limpio con un mínimo movimiento. Es un tintineo descontrolado y rítmico. El aire vuelve a sus ojos.
Asciende por la fría escalera de baldosa color terracota. La barandilla toma su mano y la guía. En el descansillo se detiene. Casi todas las puertas están abiertas: la del baño, la oficina y la habitación pequeña. La puerta de la habitación principal continúa cerrada con llave.
El aire le tira la pelota. Rueda, y rueda con su sonido puro hasta la habitación de la derecha. El colorido y sonoro estepicursor se detiene bajo el dintel; no se atreve a cruzar el umbral.
Retumba la madera del suelo con las pesadas pisadas del pesaroso avance. Se agacha. Toma la pelota. La huele, la besa, la lleva a su pecho. La estrecha con fuerza. La besa, la besa y la besa una vez más al clavársela en el pecho. Rompe a llorar.
Como único testigo del llanto, la cuna vacía.
Comentarios (21):
Pilar ( marazul)
19/03/2026 a las 10:17
Un relato muy sensorial en sus descripciones: tintineo, color, olor… Una casa vacía de vida que descubrimos en ese triste, tremendo final. El desenlace sólo en tres palabras. Interesante y bien escrito, Codrum.
Saludos 😀👍🏼
Ruvi E.
19/03/2026 a las 10:37
Codrum, me parece vivir tu historia. Muy bien lograda, el final me dejó con lágrimas en los ojos. Creo que no se puede decir más. Gracias por ese relato.
Edu, S.C.
19/03/2026 a las 10:51
Hola Codrum, que bueno tu relato, me ha encantado.
Como te dice Pilar, es muy sensorial. La escena en movimiento a través de la descripciones de lo que ve y siente el protagonista te hace meterte de lleno en la escena. La pelotita como elemento que conduce hacia el final es muy bueno. Y el final, por supuesto, es demoledor.
Genial!
Por aportar un mini apunte, la palabra “estepicursor”a mi me ha sacado un mini segundo de la historia. Nada más.
Felicidades por un grandísimo relato!
Elena M.
19/03/2026 a las 11:22
No me esperaba ese final…Leí tu relato con ansia porque me imaginaba otra cosa y me ha sorprendido el giro que ha tomado. Me ha gustado mucho, sobre todo como vas describiendo la casa porque realmente da la sensación de estar allí. Enhorabuena.
Cristina Otadui
19/03/2026 a las 16:06
Te devuelvo la visita y te digo que me temía ese final dramático al tropezar primero con “esas dioptrías alteradas” y no tuve ninguna duda con la aparición de la pelota 🙁
¡Que triste Codrum!
Pero muy bien construido: melancólico y simbólico; el uso de los elementos cotidianos para recrear la atmósfera de pérdida me parece un acierto. El tiempo detenido por ó tras la tragedia con ese desayuno servido que nos habla inmediatamente de como la vida se interrumpió de golpe.
Durante todo el relato nos cuentas una tragedia silenciosa, muy doliente sin necesidad de explicar que ocurrió. Las frases cortas, entrecortadas que crean dificultad en el avance; el salto de una acción a otra mostrando el aturdimiento, la conmoción del protagonista.
Una sola cosa que podrías tener en cuenta:
El “tintineo”: primero las llaves, luego el cascabel: es una palabra digamos, poco usual para repetirla, podrías sustituirlo por “el sonido metálico” en las llaves si te parece conveniente.
Lo dicho… ¡que triste! pero muy buen trabajo.
Gracias por escribir y compartir
¡¡nos seguimos leyendo!!
Laura P.
20/03/2026 a las 13:37
Hola Codrum,
Primero que nada, muchas gracias por pasarte y dejarme tu feedback; lo aprecio mucho.
Tu relato me rompió el corazón con ese final. A lo largo de la historia, cada paso que da el protagonista está tan cuidadosamente descrito que el lector puede seguirlo sin esfuerzo, pero aun así el desenlace me tomó por sorpresa. Todo es muy sensorial: la casa, los objetos, el sonido de la pelota… cada detalle nos acerca al estado emocional del protagonista, y la pelota funciona como un símbolo increíblemente potente de ese dolor y de la pérdida.
Si me permites un par de sugerencias desde mi perspectiva (sin ser nada experta), quizá hay frases que podrían ganar fluidez si se alargan un poco o se reorganizan. Por ejemplo, la frase:
“Parejas alejadas las unas de las otras, ocupan todo el pasillo. Dificultan el siguiente paso.” Podría funcionar más suavemente como: “Parejas alejadas las unas de las otras ocupan todo el pasillo, dificultando el siguiente paso.” Sin embargo se que, normalmente es mejor frases cortas y evitar el uso del gerundio pero no se porqué me suena mejor así. Ya me dirás que piensas 🙂
También me perdí un poco con lo de “el calor seco del aire acondicionado”: al leerlo, pensé en invierno, y luego aparece el aire frío del verano.
Más allá de estos detalles, el relato me parece muy logrado. La forma en que transmites la experiencia del protagonista, la casa, los objetos y finalmente ese momento tan desgarrador frente a la cuna vacía, me pareció impresionante.
¡Muchas felicidades por este gran relato!
Gita
21/03/2026 a las 01:49
Saludos Codrum:
Ya la pelota de múltiples colores me llamó la atención. Lo que no me esperaba ése final. Que por si solo define la trama. Para mí muy bien logrado. Gracias por compartir!
Eliana Escudero
21/03/2026 a las 03:16
Hola Codrum!
Tu relato me dejó con un nudo en el pecho, hasta me has sacado un par de lágrimas. No me esperaba ese final,y como madre de niños pequeños sentí la angustia a flor de piel.
La atmósfera está muy bien lograda y permite seguir el texto con facilidad, y lleva sin sospecharlo a ese final.
Gracias por tan hermoso texto!
Verso suelto
21/03/2026 a las 14:30
Muy buen relato Codrum, creas una atmósfera angustiosa en esa casa y reservas con maestría la revelación final.
Te apunto algunas cosillas que yo revisaría, pero es una cuestión muy personal.
* En la frase inicial, “En el felpudo, el tintineo de las llaves se sobrepone al rugido del exterior.”, ese en “el felpudo” entiendo que es para situar al protagonista. Me ha resultado una forma extraña de hacerlo. Yo habría puesto “ante la puerta” o directamente “El tintineo de las llaves…”, ya después citas la cerradura y la puerta.
* En la frase “En el suelo las zapatillas y las botas. Parejas alejadas las unas de las otras, ocupan todo el pasillo. Dificultan el siguiente paso.”, yo cambiaría los puntos por comas.
*…las pesadas pisadas del pesaroso avance.” suena algo redundante.
El final, estupendo.
Te felicito
Angélica Bohórquez
21/03/2026 a las 20:34
Gracias, entiendo que deben llevar tiempo en la escritura, les he leído y lo hacen de pulcra manera, cosa que a mí me falta porque no logro desarrollar por completo un buen flujo al escribir estoy en este bonito grupo para aprender, aún me cuesta pero quiero aprender, no logro dar el mensaje que quiero expresar en mis relatos, en estos últimos días he pensado en abandonar ya que no logro lo que quiero con esto de la “escritura”, he leído algunos de ustedes y sé que lo hacen muy bien, tratare de seguir intentando, posiblemente se siga viendo errores o posible mejore, no sé, tratare de seguir intentando o tendré que abandonarlo
Cristina Otadui
21/03/2026 a las 21:14
Hola!
Gracias por la explicación del tintineo… oye… pues no lo capté 🙁
Carmenigne
21/03/2026 a las 23:47
¡Hola Codrum!,
Desde el inicio logras introducirnos en la escena y hacernos avanzar con el personaje, casi acompañándolo en ese recorrido por la casa.
Hay elementos que funcionan muy bien como señales de alerta —la mesa del desayuno a medio terminar, por ejemplo—, que se presenta como una escena interrumpida y empieza a generar inquietud. A partir de pequeños indicios, como la pelota de colores, se va insinuando la presencia de un niño y se despliega la trama sin necesidad de explicitar.
Me parece muy logrado cómo las palabras construyen ritmo y sentido: lo frío, las detenciones, las puertas abiertas y cerradas, el avance pesado. Nada aparece al azar, todo contribuye a generar una atmósfera que va cargándose progresivamente.
El momento en que irrumpe el dolor está muy bien construido. La pelota —con su color y su sonido— concentra esa tensión y da cuenta de la ausencia de una manera muy potente.
Aunque lo explícito sea la cuna vacía, el relato logra transmitir algo más amplio: el vacío que deja esa pérdida en la casa, en la vida, en los proyectos.
Es un relato duro, pero también muy cuidado en su forma. Tiene la virtud de sugerir sin subrayar, de llevar al lector hacia ese núcleo de dolor a través de imágenes y sensaciones.
Me pareció muy logrado. Saludos
Angélica Bohórquez
23/03/2026 a las 02:53
Una vez más yo, Codrum, tienes toda la razón, no entiendo que me pasa, ultimamente he perdido el interés por la escritura, mas tomo tu consejo, además te agradezco que tomes tiempo para analizar mi texto, ya tendré que leer nuevamente tus recomendaciones, que me parecen; ameritan mi atención, agradezco que me comentes y que de paso también me enseñes y me animes a seguir por el camino de las palabras. Gracias por tu respuesta y por estar atento a mi inquietud.
Espero que me sigas comentando. Un saludo.
Dorotea Mix
23/03/2026 a las 14:50
¡Qué bueno que propusiste este espacio para que te pudiera responder! Por supuesto que me sirve lo que escribiste. Es la primera vez que junto coraje para compartir algo con un “público lector”. Tus comentarios positivos me dan confianza y tus sugerencias para mejorar el texto me vienen muy bien. No se me había ocurrido incluir más acciones físicas. Lo voy a tener en cuenta y voy a trabajar más el uso del diálogo. Muchas gracias.
Me encantó tu relato. Me pareció muy bien logrado. Muestra claramente como una casa llena de cosas puede estar increíblemente vacía. La descripción detallada y puntual va creando un suspenso que atrapa. El uso del presente intensifica el efecto. El frío como “telón de fondo” cala en el alma cuando uno lee el texto. Se siente claramente lo mucho que le cuesta avanzar al personaje. Es interesante que se concentra en un momento fundamental y un sentir profundo mientras que deja que el lector imagine lo demás: ¿Por qué está ahí? ¿Cuándo ocurrió el suceso qué determina la pérdida? ¿Quién es el personaje: la madre, el padre, un hermano, un abuelo, la niñera?
El final es muy conmovedor.
Me gusta lo simple del texto. Simple en el sentido positivo de la palabra. Me recordó un poema de Jacques Prévert, Déjeuner du matin.
(Esta es una obsesión personal. Donde dice: A su lado, un tazón, la leche ensucia el mantel, yo habría usado dos puntos después de tazón en lugar de la coma. Pero al lado de todo lo demás es un detalle insignificante.)
Hugo
25/03/2026 a las 02:45
Hola Codrum:
Con solo trescientas sesenta y cuatro palabras lograste una historia conmovedora que cumple muy bien con los retos del taller, principalmente porque la narración en presente es el relato de la percepción y el tuyo es muy sensorial.
Un narrador omnisciente que es externo al relato nos cuenta, desde la perspectiva del personaje, un momento de su vida. Una historia breve pero muy profunda, que dura lo mismo que se demora en narrarla.
Desde el primer párrafo ya encendió mis antenas creando interrogantes: ¿Por qué el tintineo y la dificultad para introducir la llave? Y así sigue hasta el desenlace tan bien logrado.
Me es difícil aportar sugerencias después de tantos comentarios. Con pequeños matices me identifico con lo dicho por Verso suelto.
“En el felpudo…”, quizás haya un exceso de economía de palabras. Se entiende que es parado sobre, pero en una primera mirada me sonó algo raro.
“Posa su mano sobre la puerta y esta se abre despacio…” Quitaría esta, me parece redundante.
“En el suelo las zapatillas y las botas. Parejas alejadas las unas de las otras…” En lugar de punto y seguido pondría una coma. Además creo que debería ser “la una de la otra”, en singular porque se refiere a cada pareja. Si no estuviese la palabra “parejas”, el plural sería correcto.
En el desarrollo del relato percibo un registro escrito con tono culto, mediante el uso de las palabras: se presenta conforme, rostro (si no sería cara), dioptrías, enuncia, estepicursor, pesaroso, gélido; conviviendo con un registro visual y auditivo cuyo tono se vuelve un tanto amenazante. No de manera explícita, pero la forma en que está construida la escena nos hace sospechar que hay un peligro (ej. La leche derramada), algo va a ocurrir que no es bueno.
También en la frase:” El aire frío del verano entra por la ventana abierta y voltea la puerta. Es más intenso que el invernal; un frío gélido que enrojece sus mejillas.” Donde percibimos en el/la protagonista un mundo alterado que nos pone sobre aviso de que algo está mal.
Además, la voz que relata establece la relación entre el narrador y el lector. Las palabras dioptrías y estepicursor hacen que el relato esté dirigido a un lector que sabe su significado. En mi caso, me han sacado del relato para googlearlas. Por estas latitudes al estepicursor lo llamamos “cardo ruso” y dioptrías son la unidad de medida que define la potencia refractiva de una lente (gafas) necesaria para corregir un defecto visual como miopía, hipermetropía o astigmatismo. Indican cuánta graduación se requiere para enfocar correctamente la luz en la retina. A pesar de
la explicación no me queda claro si “dioptrías” está bien empleado en el texto. Creo que sería mejor decir “con la visión alterada”, para que se entienda sin problemas.
Por otra parte me pregunto si “tintineo descontrolado y rítmico” no es contradictorio. Si aceptamos que el descontrol tiene ritmo, está bien, si no, dada la escena quitaría rítmico.
Pienso que “Asciende por la fría escalera de baldosa color terracota” explica demasiado y si no sería mejor solo “Asciende la escalera”
Y finalmente: “pesadas pisadas del pesaroso” me suena mal por la rima entre pisadas y pesadas, además de que pesaroso es redundante.
Estimado Codrum, la subjetividad de mis apreciaciones es superlativa y para nada empañan este excelente relato, pero creo que no sería honesto de mi parte callarlas por temor a estar equivocado. Tu juzgarás y decidirás que hacer con ellas.
Como siempre es un placer leerte.
Saludos.
José Torma
25/03/2026 a las 17:51
Hola Codrum.
Tu relato me recordó aquel famoso, mal atribuido a Hemingway (me acabo de enterar al escribir esto) cuento de 6 palabras que es devastador y brutal en su sencillez y fuerza.
“For sale: baby shoes, never worn”.
Logras, en muy pocas palabras, no las conté, pero me parece que no llegas a cuatrocientas y sin embargo, entregas una historia que no tiene mermas. Paso a paso con el/la protagonista, nos vas poniendo los pelos de punta. Al principio pensé en temas post apocalípticos, pero la frescura del desorden en la mesa, en la entrada, ya presagiaba un mal momento.
La forma me ha gustado. Me da evidencia de que se puede contar mas con menos palabras y ese siempre será un reto para mí.
Tu relato tiene palabras que me hicieron ir al diccionario (Google si soy honesto). Es “estepicursor” es conocido, coloquialmente en mi tierra como “Chamizo”. Es claro que tu lenguaje es de buena escuela. Siempre que agrego palabras a mi limitado léxico me siento contento.
Creo que te han hecho excelentes comentarios y no extenderé el mío que no hace mas que corroborar lo que ya te dijeron. Pedazo de relato compañero.
Muchas felicidades y gracias por compartir.
Hugo
26/03/2026 a las 01:44
Hola Codrum:
De acuerdo a tu pedido, te hago la devolución por aquí. En principio creo que no tienes nada que defender. Tal como te dije en el comentario a tu texto: “la subjetividad de mis apreciaciones es superlativa y para nada empañan este excelente relato, pero creo que no sería honesto de mi parte callarlas por temor a estar equivocado. Tu juzgarás y decidirás que hacer con ellas.”
Reafirmo lo dicho.
Cuando escribimos una historia utilizamos todos los recursos (teóricos, vivenciales, sensoriales, etc) que tenemos a mano con la intensión de crear el sentido deseado y esa historia es única, es nuestra. Pero cuando cae en manos de los lectores deja de ser única y va a tener tantas impresiones subjetivas como personas que la hayan leído. Y la mía es solo una más.
No creo tener los conocimientos suficientes para enrollarme en discusiones teóricas que fundamenten mis opiniones. Me considero un principiante en el arte de la escritura. Así, que esa te la debo.
Me alegra mucho que te hayas tomado el trabajo de analizar mis comentarios y espero seguir recibiendo los tuyos.
Saludos
Gita
26/03/2026 a las 04:56
Saludos Codrum:
No sé realmente qué final me esperaba. Pero nunca ese porque nos fuiste llevando suavemente hasta allí. Y fue inesperado para mí. Me impactó. Y sin palabras lo dijiste todo. Fue triste y conmovedor a la vez.
Disculpa la demora en contestar. Nos leemos en el próximo reto.
Gracias siempre por compartir!
Carlos Tabada
27/03/2026 a las 14:10
Hola Codrum. Me ha costado 3 o 4 lecturas encontrar algo que decir. La distancia del propio narrador con lo que se muestra hacía que no sintiera empatía en la lectura, por más que sensorialmente sintiera los dedos en la puerta al empujarla o la pesadez en las piernas subiendo la escalera. Sumado a que en otros relatos has sido críptico, pensaba que se me escapaba algo. Al final, he visto una luz, en principio es mi propia interpretación de lector, pero el relato ha cobrado sentido en la última línea, cuando he encontrado a mi narrador. Es esa cuna vacía y su carga de ausencia la que me está contando cómo el personaje atraviesa la casa. Además, eso suaviza un adjetivo que me ronda desde la primera lectura, y que no he visto en otros comentarios, es un relato cruel. Por otra parte, cosas que quizá cambiaría. Me saca ‘miguitas’, suena innecesario, improvisado, no se. Igual las puntas mordisqueadas del croissant, que mira que dan para metáforas. No mucho más, como dije me ha costado comentar pero no dejaré de decir que la narración en si es buena, solo que me ha costado más que otras veces, y ya estoy deseando ver por dónde salís Iria y tú la próxima vez.
Codrum
28/03/2026 a las 10:48
Por cierto, por que dijiste lo de : por donde salís Iría y tú en la próxima?
Carlos Tabada
28/03/2026 a las 11:49
Nada en particular y cada uno en lo suyo, Iria proponiendo y retando los demás subiendo relato