Literautas - Tu escuela de escritura

<< Volver a la lista de textos

La casa vacía - por clarineteR.

La casa vacía

Todos los días pasaba por delante de esa casa camino al instituto. Era una vieja vivienda del siglo pasado, algo deteriorada por lo abandonada que estaba, pero tenía un atractivo especial. Una mezcla de película de miedo y de relato decimonónico hacía que me interesara por el interior.
Cada vez que pasaba por delante, me paraba frente a ella y en mi mente me atizaba el deseo de incumplir la ley, esa ley que dice que entrar en una vivienda sin permiso está penado, pero siempre prevalecía mi sentido de la decencia y continuaba mi camino.
Por las noches, en la soledad de mi cuarto, soñaba con cómo sería aquella casa por dentro. Tendría, nada más entrar, un gran espacio donde al centro se encontraba una gran escalera de mármol que conduciría a los dormitorios de la planta superior. A su derecha, un salón con una enorme biblioteca; en la pared del fondo, una chimenea cuyo fuego crepitante calentaría toda la sala. Un sofá junto con unos sillones orejeros se encontrarían alrededor de una mesa baja donde se serviría el té o café. Aquel salón tendría una puerta lateral que conduciría a un comedor con una mesa para varios comensales; en sus extremos reposarían dos grandes candelabros iluminando el centro de frutas exóticas. Ese comedor comunicaría a través de dos accesos con la cocina y con una sala de fumadores.
A la izquierda de la escalera de la entrada se hallaría un despacho que contaba con su chimenea propia. Una mesa de caoba ocuparía casi todo el espacio. Un sillón de cuero lo coronaría, y a su espalda una estantería con libros de todas clases. A los pies de la mesa, dos sillas a juego con la madera de la estantería rematarían la elegancia del despacho.
El fondo de la entrada daría a los espacios destinados al servicio, que se encontrarían en la parte baja de la casa, sin llegar a ser un sótano, al que se llegaría a la parte trasera de la casa.
Las habitaciones del piso superior serían en total tres. Uno, el principal; los otros dos para invitados o los menores de la casa.
El despertador me hizo abandonar mi sueño y prepararme para mi salida al instituto. Al doblar la esquina de la calle, observé una gran grúa que estaba derribando aquella casa a la que saludaba camino de mi obligación. Sin ningún pudor pregunté el motivo de aquel desastre; un obrero muy amable me informó que la casa hacía tiempo que estaba en venta, y que el nuevo dueño quería derribarla y construir una nueva en su lugar.
—¡Lástima! —exclamé—, me hubiera gustado saber cómo era por dentro.
—¡Bueno! —me dijo obrero que tenía pinta de todo menos de obrero—, ya no te la puedo enseñar, pero si quieres ver los planos de la nueva…
Dije que sí, sin que se me notara mucho mi entusiasmo, aunque creo que no lo conseguí.
El corazón casi me dio un vuelco al ver aquellos planos, en ellos estaba la casa que había soñado, una escalera en el centro, una biblioteca en un lateral y un despacho en el otro extremo, arriba las habitaciones, en total tres.
Me fui dándole vueltas a lo que había ocurrido, pero la sorpresa, la gran sorpresa fue cuando llegué a casa por la noche. Mi padre nos reunió a toda la familia para decirnos que había comprado esa casa vacía que estaban derribando.

Comentarios (7):

Ángela Cruz

19/03/2026 a las 23:09

Hola Clarinete, he leído tu relato y me gusta cómo cierras la historia con ese final tan inesperado. Me ha despistado un poco el uso de tiempos verbales en pasado porque el reto pedía escribir exclusivamente en presente. Es algo que se ha repetido en muchos de los relatos publicados que incluían la R de reto, así que no eres el único. De hecho, hay tantos que he leído varias veces las instrucciones para asegurarme de que no me había equivocado.
Volviendo a la forma de tu relato, como lectora, me resulta un poco repetitivo el uso del condicional cuando el protagonista describe la casa. Pienso que si se había imaginado hasta el último detalle tantas veces con tanta precisión, el hablar siempre en condicional le resta firmeza a la idea. Pero tú eres el autor, y probablemente tenías en mente expresar un sueño de un personaje, y con ese tiempo lo sitúas más en terreno de probabilidades que de certezas. Es difícil hacer una crítica sin poder establecer un diálogo.
Quédate con que la historia transmite una idea original, con un final que sorprende al lector. El resto puede deberse a la dificultad del formato, pero lo importante es que nos encontramos en el punto medio que nos proporciona Literautas.
Nos leemos. Un saludo

Monica Bezom

20/03/2026 a las 16:46

Hola Clarinete.
Un buen relato con abundantes descripciones de la casa soñada por el protagonista. El ritmo narrativo pausado, deteniéndose en cada escena de la casa, invita al lector a imaginar y apreciar los ambientes de la misma con gran realismo.
El giro final sorprende y deja un sabor optimista. Me ha gustado.
Cierto que pese a que pones que atiendes el reto de escribir en tiempo presente no lo utilizas, cuando de haberlo hecho, la historia hubiese ganado en firmeza e intensidad.
Encontré algo excesivas y alambicadas las descripciones, que abreviadas añadirían agilidad.
Pero es solo mi idea.
No obstante, resulta un relato amable y encantador.
Nos estamos leyendo.

Daniel Calleja

20/03/2026 a las 18:01

Hola, Clarinete. Lo mejor de todo es el giro del final. Coincido que tanto uso del condicional le quita fuerza a unas descripciones que llevan al lector a ver tu casa soñada. El reto no está conseguido, lamento decirlo. Te pongo el ejemplo del final.
“Mi padre nos reunió a toda la familia para decirnos que había comprado esa casa vacía que estaban derribando.” Esto está en pasado.
“A la hora de la cena, Papá nos reúne a todos y nos da la gran noticia. Él compró esa casa vacía que estaban derribando.” Esto está en presente( nos reúne), aunque lo que dice el padre esté en pasado(compró).
El ritmo narrativo está bien logrado, la historia engancha. Me gustó. Adelante. Nos seguimos leyendo.

Clarinete

21/03/2026 a las 21:11

Ángela Cruz. Gracias por tu comentario. Ahora que leo lo que me dices me doy cuenta del uso excesivo del tiempo verbal empleado, y tienes razón, tengo que leer con más atención los retos que se piden.

Un saludo

Clarinete

21/03/2026 a las 21:12

Daniel, gracias por tu comentario, y como le he dicho a Ángela, tengo que leer con más atención los retos.
Tu sugerencia es muy válida y me gusta, gracias.

Un saludo

Clarinete

21/03/2026 a las 21:14

Mónica, gracias por lo dicho. No quiero ser repetitivo, pero tienes rzón en tiempo presente hubiera tenido más fuerza.

Un saludo

José Torma

23/03/2026 a las 17:32

Hola Clarinete.

Me toca comentar tu relato y me ha gustado. Tiene una forma mecánica, casi matemática de 1 2 3. Me pareció la voz de alguien que conoce el mercado inmobiliario y tiene la facilidad de mostrarlo tan eficientemente.

Yo me voy por lo que siento al leer y en este caso, tu protagonista es ligera, agradable y uno se interesa en su punto de vista.

¿Lo del presente? Ya te lo marcaron y al final no pasa nada, tu historia se entiende perfecto.

Que buen giro al final. No lo vi venir.

Un gusto leerte.

Deja un comentario:

Tu dirección de correo no se publicará. Los campos obligatorios aparecen marcados *