Literautas - Tu escuela de escritura

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La casa vacía - por WiccanR.

«Vaya, pues parece que sí había algo después. Es curiosa esta sensación, no pensé que volverse un fantasma sería así. Eso debe ser lo que soy, sé que hace un momento estaba en mi cama y ahora estoy aquí. En realidad es un alivio, ya no siento dolor, ya no siento temor, ya no estoy angustiado. Me siento en paz. Bueno, supongo que existir es mucho mejor que no existir, aunque sea así. Pensaba que iba a desaparecer, pero aquí estoy, de madrugada, en mi habitación, en mi casa. No parece que haya una luz ni nada que me lleve a otro sitio. Mejor, quiero seguir con mi familia, los necesito. Me necesitan.»

«¿Donde están mis manos? ¿Estoy viendo por mis ojos? Está claro que no esperaba verme en el espejo pero esto es muy raro, ¿cómo estoy viendo?¿Y como estoy pensando? En cierto modo es divertido, es como descubrir un mundo nuevo. ¿Puedo coger cosas? Se supone que los espectros lo hacen, ¿no? ¿Y si lo intento con mi reloj? ¡Ey, me muevo! ¿Estoy flotando? Supongo que sí, no soy consciente de estar andando pero si que estoy avanzando. ¿En qué momento me he levantado de la cama? ¿Levantarme? Jajajaja. Creo que tengo que dejar de pensar en mi como un cuerpo.»

«No parezco capaz de coger nada así que seamos prácticos, voy a intentar avisar a mis padres que sigo aquí. ¿Cómo llego allí? ¡Oye, puedo atravesar paredes! Tengo que pasar por la habitación de Lucía. Menudo lío tiene con las mantas, parece un bulto. ¡Y tan bulto! Las tiene tan enredadas que no me había dado cuenta de que no estaba, debe haberse levantado al baño. Casi mejor, con siete años si por lo que fuera se despertase y viese al fantasma de su hermano adolescente enfermo delante suya igual le creo un trauma. Tranquila hermanita, ahora te protegeré desde aquí.»

«Pues nada, a la habitación de mis padres, otra prueba de movimiento entre paredes, jejeje. ¿Lo esperarán? Siempre les dije que cuando pasase lo peor volvería para asustarlos como fantasma. Reconozco que no confiaba en ello, desde que murió la abuela me aterra la muerte y decirlo era una forma de afrontar el miedo, pero en el fondo siempre tuve claro que si la muerte no era el final haría lo imposible por que lo supieran. La habitación de papá y mamá sigue tan oscura como siempre. ¿Como espectro no debería poder ver mejor aunque no haya luz?¡Qué limitación más absurda!»

«Que raro, ¿tampoco están? Pero las mantas están ahí, hay bultos. ¿Se mueven? ¿Donde están mis padres? ¿Porque no los veo? ¡PAPÁ, MAMÁ! ¿Cómo grito?¿Donde están?¿Porqué no los veo?
La luz. Se ha encendido. ¿Me han oído? ¿Dónde están? Las mantas se mueven. ¿Están ahí? No los veo, no los oigo. ¡Dios, por favor! ¿No puedo verlos?»

«La puerta se ha abierto, tienen que ser ellos. ¿Van a mi habitación? No, se ha abierto la puerta del baño. ¿Pero no hay nadie, quién ha encendido la luz? La luz del baño se ha apagado… Y ahora la de la habitación. ¿Qué está pasando? Será que… Los vivos no pueden relacionarse con los muertos… ¿Es posible…que los muertos no puedan relacionarse con los vivos de la misma forma? ¿Eso es lo que pasa? Dios, ¿esto es la muerte? ¿esto es ser un fantasma? Estar y ya. No puedo estar aquí, tengo que salir.»

«¡NOOOOOOO! ¿Cómo salgo de aquí? No consigo salir de la casa. ¿Porqué? No quiero esto, quiero estar con mis padres. Quiero estar con mi hermana. ¿Que sentido tiene esto?¿Existir solo en una casa vacía? ¿Sabiendo que están pero sin estar?¿Ver que se encienden luces, que se mueven cosas pero no saber quien lo hace, ni porqué? ¿Saber que pueden estar sufriendo, llorando, riendo, viviendo cosas importantes estando al lado de ellos y sin poder ayudarles?¿Sin poder compartirlo? Y tenía miedo de desaparecer al morir, esto es mucho peor… Ojalá la muerte fuera el final.»

—No pienses eso, Bastian. —La voz, y la presencia, surgieron sin esperarlo y provocaron en el chico un sobresalto que podría equipararse a lo que habría hecho su cuerpo físico en el mundo de los vivos—. Puede que la casa esté vacía de vivos, pero te puedo asegurar que no está vacía en absoluto. Y si la muerte no fuese como es no podrías reunirte con las personas que quieres. Aunque, para eso —terminó dulcemente—,vas a necesitar tener paciencia.
—¿Abuela?

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