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La Casa Vacia - por MorellaR.
El autor/a de este texto es menor de edad
Subo las escaleras de mi nueva casa, aunque está vacía puedo imaginarme como se verá ya decorada, con los muebles que llegarán en unos días.
Ya en el piso de arriba, entro a el cuarto en el que va a ir mi cama, es el más grande de los dos, en el interior hay solo una caja, con algunas de mis prendas de ropa.
Ahora que lo pienso deje el teléfono abajo, mejor bajo a buscarlo.
Mientras bajo se me traban los pies y tropiezo.
No se bien que paso por que acabo de recuperar la memoria, pero por lo que me duele la cabeza supongo que me pegue.
ーPobrecito, se lastimó, ¿Estas bien? ーFrente a mí se encuentra una mujer, de piel extremadamente blanca. ー¿Quieres agua?
ー¿Qui… Quién es usted? ー¿Cómo había entrado a mi casa?
ーNo te preocupes, soy Maria.
ーMi…Mike.
ーMucho gusto Mike. ーDe repente Maria me tiende una mano, pero cuando voy a agarrarla la traspasó como si fuera un fantasma.
ー¿Qué?.
ーDisculpa, pasa el tiempo y no me acostumbro. ーDe la otra esquina del cuarto empieza a acercarse un hombre con el mismo tono de piel que ella.
ー¿Cómo está el chico? ーMientras el señor habla no vuelve a mirarme en ningún momento.
ーYa despertó. ーLa señora, perdón, Maria, hace que el hombre voltea a verme.
ーHola, me presento me llamo Héctor, ¿Puedo saber tu nombre?.
ーMike, señor. ーPor lo que intuyo estos dos extraños son pareja, una pareja de nombres anticuados. ーNo quiero ser maleducado, ni nada, pero qué hacen en mi casa.
ーVivimos aquí. ーMaria está agarrada del brazo de Héctor.
ーHace mucho. ーParece que lo dice como una amenaza.
ーPe…Pero yo vivo aquí. ーTrato de pararme pero por lo mareado que estoy vuelvo a caer, decido sentarme. Maria se agacha para estar a mi altura y Héctor la sigue.
ーSi te vimos llegar. ーMaria me mira como si fuera su hijo, con una mirada tierna y orgullosa, mientras que Héctor me miraba como si fuera un intruso, raro ya que el intruso es el.
ー¿Qué? ーSi cuando yo llegué la casa estaba vacía, tendría que estar vacía, en todos los sentido, sin muebles y lo más importante, sin personas, la definición de una casa vacía literalmente. ーNo se que tan legal sea eso.
ーNosotros somos fantasmas y no entramos en lo legal. ーHéctor me mira como si fuera lo más obvio del mundo.
ーNo tendrías que haberle dicho que somos fantasmas, va a tardar en procesarlo. ー¿Cómo que fantasmas?, no había reparado en eso.
ーDisculpe, ¿Cómo que fantasmas?, es malísima la broma. ーTenía que ser broma, no puede haber muerto o ¿Si?, solo me caí de la escalera, ¿Y si morí?, ¿Y si nadie se da cuenta?, ¿Y si no tengo funeral?, y si…
ーTe dije que iba a ser mucho para él, lo tildaste Héctor.
ー¿Morí? ーNo puede ser recién me compro la casa,
ーNo cielo, solo te pegaste, estás desmayado.
ー¿Esto es un sueño? ーMenos mal. ーSi me vuelvo a pegar tendría que despertar, ¿No?. ーMe paro y voy directo a la escalera, subo seis escalones y me tiro.
ーNo, es que este chico no piensa, no le anda el cerebro. ーSorprendentemente no siento nada, pero a su vez no pasa nada.
ー¿Estás bien cielo?, Te iba a decir, que solo tenes que volver a acostarte en el piso, en el lugar exacto de donde te despertaste y cerrar los ojos. ーHago exactamente lo que dice Maria… Y cuando vuelvo a abrirlos la casa está vacía, nunca me había puesto tan feliz ver una casa vacía.
ーGracias Maria. ーLe habló al aire, pero me parece escuchar como alguien se ríe, decido ignorarlo.
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