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En voz baja - por Gonzalez
El autor/a de este texto es menor de edad
– Imagino que alguien como usted no tiene prisa, ¿verdad?
– Perdón, ¿a qué se refiere?
– Siempre creí que la gente que trabajaba con Dios no andaría corriendo contra el tiempo, ¿me equivoco?
– Bueno es un modo interesante de ver el trabajo de un sacerdote.
– Entonces ¿no le importará que ocupe la ventana?
– O no, por cierto, que no.
– Es que no soporto el pasillo. Demasiado movimiento ¿sabe?
– ¿Mucho trajín?
– Sobre todo, si uno planea embriagarse y despertar catorce horas después.
– No se preocupe, puede ver que no es la única. Si observa la mujer de enfrente, ella ya abrió su primera botella.
– Ya veo, ella empezó a hablar en voz baja con su compañero de fila, muy inteligente, así nadie notará su pánico antes del despegue.
– ¿Le da miedo volar?
– No que va
– ¿Y entonces?
– Padre, no hay nada mejor que el borbón americano en el mundo que su jefe creó ¿sabe?
– Bueno, hay muchas otras cosas buenas que el jefe creó
– Es cierto, pero con el borbón su jefe fue magnífico.
– ¿No es el suyo también?
– O sí, es el jefe de todos, solo que yo no me entiendo directamente con él ¿sabe?
– ¿A no?
– No. Verá, cuando esto termine….
– ¿Cuándo esto termine?
– Sí padre, espero que no tenga grandes compromisos en Roma.
– Ajá, entonces usted es…
– Tal cual se lo imagina.
– Bueno, beba su borbón y duerma tranquila, yo velaré por su sueño. ¡Señorita! Por favor, ¿podría traerle un vaso de borbón a la dama?, no se siente muy bien en el despegue.
– Inmediatamente padre. Póngase cómoda, aún nos quedan algunos minutos para el despegue.
– ¿No se abrocha el cinturón?
– No lo necesitaremos, no alcanzaremos a despegar ni a levantarnos diez metros siquiera
– ¿Tan rápido?
– Bueno usted se lo ganó. Me pidieron un trabajo limpio y sin escenas de dramatismo.
– Muy considerada.
Estamos listos para despegar, aerolíneas Amazon les da la bienvenida al vuelo MA 346 con destino a Roma. Madrid nos deja con una mañana despejada con catorce grados, y estaremos llegando en cuatro horas a Roma cerca del mediodía hora oficial. Día despejado 28 grados primaverales, esperamos que disfruten nuestro vuelo.
– Cada vez que hago un trabajo en algún vuelo, me encanta la voz de los pilotos, es tan gentil, es como la de los dentistas, ¿no cree padre?
– ¿Hace trabajo a menudo en aviones?
– No tanto como quisiera.
– Ya veo. Bien ahí vamos, señorita. Justo a tiempo.
Señores pasajeros, ajústense los cinturones el avión comienza su despegue. ¿Qué mierda? Apaga el micrófono, no logro controlar los alerones, mierda!!!
– Le dije padre, limpio y tranquilo.
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