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Moneda de cambio (continuación del relato anterior: lo que realmente importa) - por Pilar (marazul)R.

El comandante Albatros soltó los mandos. Inmediatamente el avión fue engullido por un remolino en forma de chimenea. Tras un primer momento de ceguera total, los pasajeros comenzaron a notar cambios en sus cuerpos: la influencer gritaba histérica al ver cómo su piel, antes tersa y uniforme, empezaba a llenarse de manchas.
El padre, que viajaba con su pequeño Lucas, no reconocía la voz de su hijo: el tono había cambiado, era mucho más grave, igual que la de un adolescente. Él mismo empezó a notar su espalda, antes tan recta, como se iba encorvando por momentos.
Los jugadores de rugby se observaban unos a otros aterrados mientras pasaban la mano por sus cabezas sin pelo. El reflejo en una de las ventanillas reveló a la azafata pelirroja que toda su cabeza estaba cubierta de canas. Mientras que Celeste, la otra azafata de ojos claros, tuvo que forzar la mirada para ver las últimas filas de avión.
El único que permaneció imperturbable fue el comandante. Este acababa de aterrizar el avión en una extensa pista de cenizas.

Miles de figuras uniformes de rostro vacío, que llegaban en cintas transportadoras, se acercaron al avión en silencio absoluto.
Un ser destacaba sobre los demás: se movía con lentitud, parecía llevar milenios allí…
Todos se apartaron y se arrodillaron sobre las cenizas para dar paso al líder que, con curiosidad predadora, esperaba se abriesen las compuertas del avión.
El primero en aparecer fue el comandante; entero, frío…no mostraba emoción alguna. Tras él el pasaje a duras penas iba bajando. Parecían sombras de lo que fueron.
Una serie de chasquidos secos y rítmicos fue el aplauso que los seres sin rostro dedicaron al comandante Albatros en agradecimiento por la mercancía recién llegada: el tiempo, que ellos tanto necesitaban para dar fuerza vital a su civilización, y que habían robado a los recién llegados.
El comandante, intentando evitar mirar a los pasajeros a los ojos, fue el primero en hablar:
—El trato está sellado. He cumplido mi parte —dijo mientras empujaba a uno de los jugadores de rugby hacia los brazos de líder—. Reclamo el fuego prometido. Denme mi eternidad.

El líder sacó de entre los pliegues de su túnica un envase que contenía un líquido espeso y dorado. Albatros se lo arrebató con desesperación. Para él el resto del universo había dejado de existir, solo le importaba ese pequeño recipiente.
Con la firmeza del que sabe que se lo ha ganado, abrió el frasco y bebió con ansiedad la dosis de "Tiempo Puro". Con el elixir de la juventud ardiendo en sus venas se sintió lleno de vida. Estaba satisfecho y listo para despegar de nuevo: buscar en otros mundos el tiempo que él se negaba a perder.

Caminó por la pista hacia el avión, ignorando el llanto seco de los pasajeros que dejaba a sus espaldas. Subió las escalerillas con una agilidad que había olvidado, entró en la cabina y relajándose en su asiento tomó los mandos. Las luces de los instrumentos, el rugido del motor…Todo le confirmaban su dominio.
En el momento en que las ruedas abandonaron el pavimento, Albatros soltó una carcajada, una descarga de adrenalina pura. Se sintió poderoso.

Cuando el avión entró en velocidad de crucero, esperando entrar en el túnel del tiempo, Albatros ya tenía en mente el próximo vuelo de suministros. Mientras se recreaba en ello el monitor de carga empezó a parpadear: los destellos color ámbar indicaban que uno de los sensores térmicos acababa de activarse en la bodega. Con un dedo tembloroso activó la pantalla de infrarrojos. Lo que vio le heló la sangre: alguien había allí abajo, respirando en la oscuridad.
La mancha empezó a definirse, era la silueta de un chico que miraba directamente a la cámara, retador. Levantó la mano y escribió en el aire.
En la pantalla el comandante Albatros pudo leer las cinco letras de un nombre: Lucas.

Ccomentarios (1):

Ángela Cruz

18/05/2026 a las 21:38

Hola Pilar, como leí el anterior me ha gustado leer la continuación. ¡Qué malo el comandante Albatros🫣!Esperemos que Lucas continúe la historia😃.
La descripción de lo que ocurre nos deja con una visión completa de la situación gracias a los detalles del aspecto físico y mental de los personajes. La acción avanza en la voz del narrador y con la introducción de términos cruciales como “Tiempo Puro”.
Te leeré en el reto que nos propongan en junio.
Un saludo

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