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Un caso inaudito - por ClarinteR.
El autor/a de este texto es menor de edad
Sobre las siete de la mañana, mi superintendente me informó de que al parecer, se había recibido una llamada muy inquietante sobre la desaparición de una persona que trabajaba en una importante restauración.
El tiempo que llevaba en el cuerpo me había enseñado que las llamadas de un superintendente había que tomárselas en serio, así que me dirigí a la dirección indicada, resultó ser un viejo parque de atracciones que a simple vista estaba en unas condiciones deplorables. Al llegar vi que dos coches patrulla se encontraban allí y ya habían comenzado las pesquisas. Estaban hablando con varias personas que daban la impresión, por sus ropas, que eran trabajadores.
––Buenos días, comisario ––dijo el primer policía con el que me encontré.
Después de corresponder al saludo, me contó lo que estaba ocurriendo. Al parecer, uno de los trabajadores había subido a las salas de las máquinas para comprobar el estado del sistema eléctrico; como tardaba, subieron dos de los operarios. Al no verlo, lo llamaron a voz en grito y oyeron una llamada de socorro en una de las habitaciones de la sala. Intentaron entrar, pero la puerta estaba cerrada; le indicaron que abriera, no respondió. Fueron corriendo al capataz para pedirle las llaves, pero éste les dijo que las suyas se las había llevado el trabajador.
––¿Quién es el capataz?
El policía me señaló a una persona de mediana edad que estaba hablando con otro de agente desplazado.
––Buenos días. Soy el comisario García.
––Buenos días, comisario.
––¿Existe algún otro juego de llaves?
––No.
Según me contó el trabajador, le pidió las llaves de la sala de máquinas, para hacer una comprobación rutinaria del sistema eléctrico.
––¿Era precisa esa comprobación?
––Sí, lo era, íbamos a poner en marcha la iluminación del parque y, a pesar de que la semana pasada se comprobó, antes de darle al interruptor había que comprobar que todo estaba correcto.
Al llegar a la sala donde se encontraba la habitación, comprobé que la puerta era una de esas contra incendios; además, se abría hacia afuera, con lo cual era más complicado abrirla. Estaba cerrada, al parecer por dentro, lo que imposibilitaba su apertura.
Cuando llegaron los bomberos, consiguieron abrirla sin hacer mucha destroza. Lo que allí encontramos fue digno de una de esas novelas de misterio. Una habitación sin ventanas con unas estanterías donde se encontraban unos aparatos eléctricos de dimensiones…, aceptables, según corroboraron los bomberos; la puerta estaba cerrada por dentro mediante un pestillo. Encontramos un frasco de veneno, que corroboró el informe del forense, pero lo más sorprendente fue que el trabajador, llamado Andrés, estaba atado a una silla con las manos sujetas a la espalda. Existía una cuerda atada a la puerta y al muerto, tan tensa que al abrir la puerta ahogara o le rompiera el cuello al individuo.
El caso fue muy extraño. Una vez levantado el cadáver por el juez, la científica comenzó su trabajo. El informe lo complicaba más. No había huellas que no fueran del cadáver y las de éste se encontraban por toda la sala. Causa de la muerte: ahogamiento y rotura del cuello.
Las preguntas surgieron: ¿Suicidio? ¿Homicidio? No se encontró nada que hiciera sospechar un suicidio. Ninguna nota explicando el motivo, además, ¿cómo pudo atarse las manos a la espalda y luego a la silla? Por lo tanto, todo indicaba un asesinato, pero… ¿y el asesino?
No había ventanas ni puertas por donde hubiera podido huir. Un policía sugirió una posibilidad: la que estuviera escondido en la sala y cuando todos, bomberos, policías, etc., entraran se mezclara sin que nadie se percatara. Podría ser la solución a este enigma, pero es demasiado simple ¿No?
Usted qué piensa.
Comentarios (5):
Edu, S.C.
18/02/2026 a las 18:01
Buenas Clarinte, soy uno de tus compañeros de letras de más arriba, así que me toca comentar tu relato, cosa que hago encantado y con el ánimo de que algo de lo que diga te pueda resultar útil. En caso contrario, lo lanzas a la papelera.
En general me parece que llevas muy bien el ritmo y el tono del relato. Salvo por alguna pequeñez que ahora te digo, el cuento se lee fluido y atrapa.
Tienes un par de repeticiones de palabras en corto espacio de tiempo, como “comprobar / comprobó” y “corroborar” en la escena de los bomberos.
No he acabado de entender esta frase con los puntos suspensivos: “aparatos eléctricos de dimensiones…,aceptables”: no comprendo en el contexto de la historia porque quieres enfatizar la dimensión de los aparatos eléctricos.
En general, como te decía, me parece que planteas muy bien el misterio de la habitación cerrada; consigues generar la intriga en el lector. Por eso mismo, la parte que menos me convence del relato, es que no propongas una solución a la altura del misterio creado. Entiendo que es difícil y más en 750 palabras. En todo caso, la solución que insinúas, lo de que alguien se escabullera al abrir la puerta no lo acabo de ver creíble. Tampoco me convence el final, donde interpelas al lector, me parece que rompe un poco con el tono de misterio mantenido del cuento.
Por último, ¿lo de “sin hacer mucha destroza” es correcto “destroza”? No si puede ser un tema de diferencias de lenguaje por zonas.
Espero que te sirvan mis comentarios, me parece que has hecho un gran trabajo.
Un abrazo,
Daniel Calleja
19/02/2026 a las 18:55
Buenas, Clarinte, veo que te has desafiado con un enigma enorme para un relato con tan pocas palabras. Noto que consigues generar la intriga que este tipo de historias conlleva. Ahora, espero que no te molesten las críticas que vienen a continuación. Tomando en cuenta que sos menor de edad ( no es lo mismo si tenés doce o diecisiete años), espero que comprendas que la idea de esto es ayudarnos entre todos a mejorar y crecer. Creo que abusás un poco de las comas y el punto y coma, lo que ralentiza la lectura. La frase del final, al ser una pregunta, debería ir entre signos de interrogación. Al principio pensé que el frasco de veneno era la causa de muerte, cuando decís que el forense lo corroboró. Luego, parece que al abrir la puerta le rompen el cuello y lo ahogan. En esta parte “pero es demasiado simple ¿No?”, luego de simple va coma y el no en minúsculas. “pero es demasiado simple, ¿no?. El planteamiento general me parece bueno para una historia mucho más larga, donde puedas resolver ese misterio casi imposible de desentrañar. Espero te sirvan mis sugerencias. Saludos. Nos seguimos leyendo.
Codrum
19/02/2026 a las 19:35
Hola,
Estoy de acuerdo en la mayoría de las cosas que te han dicho . Tienes un tono que va muy bien con este tipo de textos. Me gusta la historia que planteas. Y también creo que el únicamente contar con 750 palabras ha jugado en tu contra.
Vigila las repeticiones como te han dicho.
Echa un vistazo a esta frase; Según me contó el trabajador, le pidió las llaves de la sala de máquinas, para hacer una comprobación
Creo que quieres decir: según me contó, el trabajador le pidió .
Según cuentas los bomberos consiguieron abrir la puerta. ¿ pero la cuerda aún seguía tensa? O quieres intuir que los bomberos fueron los que le mataron.
Al hacer incapie en los aparatos eléctricos de tamaño aceptable, ¿pretendes crear la duda de qué salieran por ahí? ¿Algún conducto de ventilación o algo así? No lo entendí muy bien.
Y otra cosa que me confundió también es la descripción de la puerta. Creo que es por tanta “abrir y apertura”
Dicho eso, quédate con lo bueno. El tono y la imaginación lo tienes. Falta limar asperezas.
Gracias por esta encrucijada.
clarinete
23/02/2026 a las 14:34
Quiero agradecer a Edu,S.C., Daniel Calleja y Codrum las anotaciones, he de deciros que tomo muy buena nota de todo lo dicho.
Una cosa Daniel, muchas gracias por creerme menor de edad, ya me gustaría a mí. No soy menor al contrario soy muy mayor, pero agradezco todas las críticas me hacen aprender.
Un saludo
Daniel Calleja
23/02/2026 a las 18:28
Pues en el texto, supongo que marcaste la casilla por error, dice que sos menor de edad. Vaya confusión.
Saludos