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El futuro esta en el aire. - por AkiraR.+18
El periquito descansaba sobre la mesa, era amarillo y blanco, de plástico y con un led verde que indicaba normalidad. Geordi lo miraba con frecuencia en sus largas noches de vigília en la hidrogenera. Contempló aquel amanecer en la autopista, y la tranquilidad dió paso a seis carriles abarrotados con familias que escapaban de la rutina. La chimenea de cada vehículo rugiendo vapor de agua que aneblinaba el ambiente.
— Como tarda. — Geordi miró el reloj en la pantalla del periquito, y también los niveles de mezcla estequiométrica. Todo bien, salvo el retraso de la nueva.
Dormitó mientras esperaba y añoró la tranquilidad nocturna. Observó por los ventanales los brazo-robots que desplegaban bolsas de plástico en sus regazos y las embutían con golosinas dulces y saladas.
Al rellenar el hidrógeno, los clientes finalizaban la compra arrebatando las bolsas de las mano-pinzas y recibiendo el monótono aplauso y enlatado eslogan.
— ¡EL FUTURO ESTA EN EL AIRE! ¡CLAP – CLAP! —
A Geordi se le revolvía el estomago cada vez que lo oía.
Un cliente abrió la puerta del vehículo y vació medio cenicero en la basura. Parte de la ceniza se la llevó el viento. Eso a Geordi le parecía prehistórico y tremendamente peligroso.
Se imaginó la chispa volando del cigarro a la manguera de presión, y la llama convirtió el hidrógeno en un bisturí de soldadura al instante. El coche saltó por los aires girando como un péndulo loco, y la manguera cayó sobre el robot incendiando su batería de litio. El sistema disparó las alarmas y Geordi estaba a un click de liberar los tanques de nitrógeno que desplazarían el oxigeno para extinguir el fuego, y así salvar la propiedad de la empresa.
Tal cosa dictaba el protocolo que había leído mil veces, y que trataba peor los pulmones de los clientes que aquel cigarro prohibido, ya que asfixiaría a cualquier ser vivo en kilómetros.
Una moto pasó cerca del ventanal liberando a Geordi de su estupor somnoliento. Era Johanna.
— Me he retrasado… — Era de su edad, pelirroja.
— Es que tengo un examen la semana que viene…
Geordi guardó el Ibook que estaba leyendo antes fichar su salida.
— ¡Espera! Me enseñas como funciona esto?
Geordi suspiró y señaló a las pantallas.
— Cámaras, monitores… medición del aire exterior… niveles de Hidrógeno, Nitrógeno y mascarilla de Oxigeno en aquel armario. Me dejas fichar ya la salida?
— Si, claro… ¡Ui, si no he fichado mi entrada!
Johanna se encaramó sobre el teclado y tecleó sus datos de usuario. El sistema marcó en rojo ya que fichaba con retraso, pero no le importó.
Geordi tecleó su salida según la hora exacta, pero el sistema no le aceptó las horas extra.
— No se como funciona. — Refunfuño. — Siempre suelo salir a mi hora…
— Y si llamas a gerencia?
— Si me quejo a gerencia me cobrarán gastos de gestión.
Johanna lo sabía bien, había sido becaria allí y había visto como programaban el horario para descartar las horas extra. Ese ahorro en activos de trabajo compensaba las juergas que disfrutaban los jefes cada mes. Ella podía arreglarlo, pero el coste de su llamada repercutiría en una cita con algún baboso alto cargo y justamente se había trasladado huyendo de eso.
— ¿Y si usas magia informática? Igual entrando en el sistema por atrás…
— Soy químico, no informático. — Replicó Geordi — Y también tengo exámenes la semana que viene… Ahora mismo prefiero perder dinero a tiempo con esto.
— Vale, pero antes de irte… podrías explicarme “exactamente” que tengo que hacer? Es que hoy es mi primer día… —Johanna abanicó el aire con sus largas pestañas posadas en Geordi.
El joven cayó entonces ante su propia ceguera. Ella no tenía pinta de ingeniera, pero necesitaba cerciorarse. Caminó hacia el monitor y señaló una cifra.
— Entiendes el cálculo de estequiometría gaseosa, verdad?
— Si, perfectamente. — Mintió la joven con una seguridad pasmosa.
— Entonces sabes qué hacer en caso de Argón descompensado? o en caso de ignición en fuga de Hidrógeno?
— ¿Fuego? ¿Quieres decir?
— Se puede saber que hacías en Gestión de residuos de primero?
— Es que… Yo estudio periodismo, pero como el puesto ponía gestión de recursos me he presentado. A parte, seguro que el ordenador tiene integrado un sistema de “Human in the loop” por lo que basta con que clike “Yes” en la pantalla…
— Suficiente. No hay manera de que te deje sola, me toca seguir haciendo horas extra hasta el siguiente relevo.
Geordi se sentó en la silla de nuevo, se tapó la cara con el ibook y dormitó.
Comentarios (5):
Robert Marcel.
19/05/2026 a las 06:12
Saludos Akira:
“El futuro esta en el aire” me ha costado un poco seguirlo y he tenido que investigar algunas cosas para entenderlo mejor. El texto que presentas participa en el reto de hacer que la historia ocurra en un mundo distópico, se aprecian muchas ideas futuristas pero no me queda muy claro la distopía.
Hay momentos en que el uso de los guiones me confunde, creo que no dejan muy claro quién dice qué, además de que hay algunas faltas de ortografía.
El Ibook apareció de sorpresa ya que estábamos hablando del periquito, no había ningún Ibook antes fichar su salida.
Te invito a que leas el texto #55 “Sin cobijo” y me regales tus comentarios.
Akira
19/05/2026 a las 13:13
Mochas gracias por tu comentario Robert, es un cyberpunk suave ya que he intentado traer la crítica social a un futurible próximo, y he usado tecnología que ya tenemos disponible. Tienes razón con lo del ibook, al principio lo presentaba junto al periquito y describia su espacio de trabajo junto a la ventana, pero lo elimine por exceso de palabras.
Moldy Blaston
19/05/2026 a las 17:54
Hola Akira soy tu vecino #56 y me toca comentar tu relato, con mucho gusto.
Me ha parecido una propuesta muy interesante, que lleva la distopía a un terreno cotidiano y burocrático muy real: la precariedad laboral en una estación de servicio del futuro. Los tres elementos están integrados de forma muy sutil; me gusta especialmente cómo transformas la chimenea en los tubos de escape de los coches de agua y el aplauso en ese eslogan enlatado y robótico que resulta tan alienante. La ceguera aquí funciona genial como metáfora del autoengaño de Geordi y de la incompetencia de Johanna.
En mi opinión el ritmo del texto es fluido y el diálogo final revela muy bien el conflicto del “human in the loop”.
Como sugerencia constructiva, si me lo permites, el bloque central donde Geordi imagina la explosión rompe un poco la línea temporal del relato; quizás se entendería mejor si dejas más claro desde el inicio que es una fantasía o un temor suyo, para que el lector no piense que la estación está explotando de verdad.
En definitiva, un retrato genial de la frustración moderna. Enhorabuena!!!
Si quieres puedes pasarte por el mío (#56) y me comentas, por supuesto sin compromiso.
Nos leemos!!!
Ana Laura Piera
19/05/2026 a las 17:58
Hola Akira.
Tu relato logra situarnos en un ambiente futurista cotidiano. Está bien lograda la tensión que representa el peligro del hidrógeno.
Hay claramente una crítica social al sistema laboral lo que añade realismo social.
Respecto a áreas de oportunidad:
Los protagonistas tienen rasgos interesantes, pero su caracterización se queda en la superficie. ¿Cuáles son sus motivaciones? ¿Qué sienten? Ninguno de los dos cambia o revela algo profundo. Mejorar este aspecto haría que ganara más en conflicto humano.
Respecto a lo de la distopía, pudiera ser que el slogan repetitivo, la hidrogenera y los robots sugieran una ligera distopia aunque no de las “clásicas”. El relato se acerca más a la crítica social.
El final me parece algo plano, podría haber sido un poco más interesante. Algo que dé un cierre narrativo o algo que aporte intensidad a lo que se venía leyendo. Todo el escenario con su ambiente de riesgo se disuelve en una escena burocrática.
Aprovecho para agradecerte la lectura y comentario de mi relato.
Akira
19/05/2026 a las 21:12
Muchas gracias Moldi y Ana por vuestros comentarios.
Moldi, te comentare tu relato después de responderte por aqui sobre este, así no mezclamos tramas. Es cierto, y también le doy la razón a Ana, de que el texto esta muy picado. Suceden muchas cosas en muy poco texto así que hay que prestar atención a los detalles, porque están ahí pincelados, pero sin mas espacio no he sabido desarrollarlo mejor. Lo que comenta Moldi sobre que no se entiende la imaginación de Geordi, en parte me interesa mantener el tono realista, porque el peligro es real, por otra parte añadiendo una frase mas donde un robot escoba limpia la papelera por ejemplo, haría la transición a la realidad mas verosímil al lector. Sobre los personajes que comenta Ana estaban mejor caracterizados en la versión anterior, pero la tuve que reducir de 900 palabras a las 750, y he cambiado frases que describen ideas a simples adjetivos. Aparte que quería huir de esa voz lacónica de Roy Bati, pensé que la usarían muchos. En vez de esto he imaginado al cyberpunk mas actual, aquel que casi no se nota porque lo tenemos encima y me he imaginado a la hidrogenera como un zaibatsu de la ilustración oscura, algunos lo llamaraían labor cyberpunk o quizá distopoceno.
El conflicto real esta en la banalidad del mal, en la empresa que abandona a su suerte en un puesto de trabajo que determina vidas humanas a estudiantes random supervisados por IA. Entonces el accidente es una lotería. Creo que en esa sensación de peligro esta la esencia del cyberpunk moderno.