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MUE n° 80. Un ladrón que roba algo sin tener ni idea de lo que es - por Lina De CasiaR.

Taller de escritura MUE nº80 – Junio 2026
Propuesta: Protagonizado por un ladrón que roba algo sin tener ni idea de lo que es.

En aquella época, el caos reinaba en los muelles del puerto de Londres. Miles de cajas de todo tamaño y contenido eran embarcadas y desembarcadas. La gente traficaba inimaginables cantidades de mercancías, que llegaban o salían.
Y ahí estaba, como todas las madrugadas, esperando la ocasión propicia; el joven de cabellos sucios, ropas viejas, huesos apenas con carne; carácter valiente y temerario, y hambre eterna. Todos le conocían como “Sombra”, por el sigilo con que huía una vez que había logrado asir algún bulto que cayera de un barco o carruaje; lo cual, para su suerte, era bastante común.
El contenido de lo robado le servía para comprar un día de escasos alimentos para él y sus hermanos, huérfanos desde hacía tres años. Esa madrugada, Sombra apretó el paquete y corrió veloz a esconderse en la buhardilla que llamaba hogar.
Se levantó contento, despertó a su hermana y hermano, les dio leche y algo de pan, y echó a correr al mercado con el paquete bien apretado. Al llegar abrió el bulto, ¡triste destino! La caja contenía un conjunto de sobres con algodón apelmazado, solo eso, había tal vez cincuenta formados en fila, cada uno con idéntico contenido, pequeñísimas bolas se encondían entre el algodón. Sombra sintió que las piernas le temblaban de hambre y desilusión.
Regresó a casa, dejó el paquete en el suelo y se olvidó de él. Pasaron los días, y aquel extraño conjunto de sobres empezó a cobrar vida, la caja parecía moverse sola, extraños ruidos salían de ella. Sombra y sus hermanos nada notaron. Hasta la silenciosa noche, él notó cómo el piso estaba lleno de pequeños insectos negros y acorazados, como tanques de guerra en miniatura. Los pequeños bichos despertaron su curiosidad. Era obvio su gran valor, por el esmero con que fueron empacados. Buscó en los restos de la caja y leyó el destino, la dirección no estaba completa ya, solo se entendía “Queensland, Australia”. Rápidamente devolvió los insectos a la caja y la cerró lo mejor que pudo.
Todos los días Sombra iba al puerto a hurtar algo que intercambiar por comida, y a buscar entre los barcos el nombre misterioso: Queensland. Pasaron meses, los bichos crecieron hasta alcanzar alrededor de una pulgada, la caja original no fue suficiente, así que el niño robó del basural del mercado algunas cajas grandes donde meter a los insectos. Los alimentó de varias formas hasta descubrir que la futra descompuesta era su preferida, ¡tanto mejor!, ya que abundaba en el basural, y era gratis.
Después de tanto afanarse en cuidar de las raras mascotas, llegó a sentir cariño por ellas, pero desconocía por completo cual era el motivo de embarcarlas de Londres a Queensland, algún día lo descubriría, y tal vez ganara buen dinero con el trueque.
Al cuarto mes de esta aventura, Sombra dio con el ansiado barco, hizo guardia pacientemente observando a cada pasajero que desembarcó, y por fin, ahí estaba, algo le decía al niño que aquel hombre flaco de expresión preocupada era a quien él esperaba.
El hombre, salió disparado del barco y fue directamente a la estación de policía del puerto, Sombra hizo gala de su apodo y se enteró que aquel señor venia de Queensland en desesperada búsqueda de un envío no recibido, que contenía cientos de huevecillos de escarabajos peloteros. Los oficiales lo tomaron por loco y excéntrico, tomaron de mala gana sus datos y lo despacharon. El hombre salió de la estación muy atribulado y se sentó afuera, ese era el momento, Sombra lo abordó y sin más le dijo que él había encontrado en el suelo lo que buscaba. La cara radiante del Australiano le hizo creer que su destino y el de sus hermanos estaba a punto de cambiar.
Lo llevó a casa y antes de enseñarle el tesoro, le contó como él y sus hermanos aprendieron a cuidar y alimentar a los bichos, a identificar las hembras y cuidar de los nuevos huevecillos, también a deshacerse de algunos cuando ya eran demasiados. Fascinado el extranjero les ofreció llevarlos a Australia como encargados del cuidado y reproducción de los escarabajos, cosa que en Queensland era desconocida, y ampararlos en el ministerio de salud. Les explicó la enorme importancia del trabajo en el campo de esos seres, a los que la naturaleza encomendó hacerse cargo del estiércol que ahora inundaba las granjas australianas.

Lina De Casia

Comentarios (2):

Aram

19/06/2026 a las 17:58

Hola Linia,

Primero que nada me gustaría saber el título del relato. Tal vez fue algún error al momento de publicarlo?

Me gustó mucho tu texto! Y creo que puedo hacer comentarios interesantes, espero que te sirvan.

Lo que más me gustó: La trama, la historia y la forma de relatarla es muy buena y atrapante.
Le que menos me gustó: El final, siento que pudiera ser un poco más impactante y tal vez reflejar un poco el inicio para sentirlo más redondo.
Lo que podrías mejorar: Intenta ver como funciona tu relato a partir de este párrafo:
<>
Creo que el relato se sostiene por si solo, antes de esa parte me parece más a explicar en lugar de mostrar. De esa parte en adelante todo lo contrario, muestras todo sin sobre explicar. Muy bien hecho!

Espero poder transmitir bien mis observaciones. Muy bien logrado y el relato es estupendo. Espero puedas pasar a leerme, soy el 53.

Aram

19/06/2026 a las 17:59

———————–disculpa, nuevamente sin errores————– 🙁
Hola Lina,

Primero que nada me gustaría saber el título del relato. Tal vez fue algún error al momento de publicarlo?

Me gustó mucho tu texto! Y creo que puedo hacer comentarios interesantes, espero que te sirvan.

Lo que más me gustó: La trama, la historia y la forma de relatarla es muy buena y atrapante.
Le que menos me gustó: El final, siento que pudiera ser un poco más impactante y tal vez reflejar un poco el inicio para sentirlo más redondo.
Lo que podrías mejorar: Intenta ver como funciona tu relato a partir de este párrafo:

“Esa madrugada, Sombra apretó el paquete y corrió veloz a esconderse …”

Creo que el relato se sostiene por si solo, antes de esa parte me parece más a explicar en lugar de mostrar. De esa parte en adelante todo lo contrario, muestras todo sin sobre explicar. Muy bien hecho!

Espero poder transmitir bien mis observaciones. Muy bien logrado y el relato es estupendo. Espero puedas pasar a leerme, soy el 53.

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