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EL LADRÓN CAZADO - por Pilar A. GarcíaR.
Web: https://lashistoriasdebrurataliterata.blogspot.com/
Había estado esperando ese momento desde la semana anterior, estudiando los lugares en los que se agolpaba la gente y los tipos de personas más descuidadas con sus efectos personales.
Al entrar en el recinto, me entretuve fingiendo que miraba por aquí y por allá ; aunque, en realidad, lo que no perdía de vista eran las carteras y los bolsos. Actuaba con rapidez y limpieza. Mis dedos eran tan ágiles que los colegas del barrio me consideraban un maestro del oficio. Al rato de llegar, ya había birlado una cartera con ciento cincuenta euros, un móvil por el que me darían un pastizal y un par de tarjetas de crédito que pensaba utilizar al momento.
Ya salía por la puerta cuando lo ví: un maletín muy guapo, de piel buena. Estaba en la parte trasera de uno de los puestos y no había nadie alrededor. Ignoraba su contenido, pero solo el exterior era suficientemente valioso. Tal vez estuviera lleno de joyas, dinero o alguna información importante por la que sacar pasta a lo bestia. El condenado parecía hacerme guiños, de modo que lo agarré disimulando que me agachaba a por algo y caminé con naturalidad hasta la salida, con el corazón a mil, ansioso por ver qué contenía.
Al fin me pude esconder en un callejón solitario y lo abrí. La sorpresa me dejó paralizado: estaba vacío. Me dio tanta rabia que le propiné un puntapié, mandándolo al otro lado de la acera.
─¡Cuidado conmigo, que soy delicado!─ dijo una voz que salió de su interior.
Pensé que habían sido imaginaciones mías.
─¡Sí, sí, a ti te digo! Soy el maletín que acabas de robar.
La vista se me nubló de la impresión y el aire no me llegaba al pecho. Pensé en salir corriendo, pero al alejarme, el maldito se puso a gritar como un poseído.
─¡No me dejes aquí o gritaré todavía más fuerte!
Ante sus amenazas, me detuve en seco y volví. Lo agarré fuerte con la idea de tirarlo en el primer contenedor de basura que encontrara, pero él, como si leyera mis pensamientos, empezó a gritar como un energúmeno:
─¡Socorro, socorro! ¡Este sinvergüenza me ha robado, es un ladrón!
La gente se volvió a mirar y yo, con el miedo metido en el cuerpo no me atreví a hacer ninguna maniobra. Desesperado, pensé en quemarlo, pero al verme coger la cerilla, me advirtió con toda tranquilidad.
─¡Ni se te ocurra! Si lo intentas me pongo en contacto con la policía.
Desistí al momento. Angustiado, me lo llevé a casa; allí, aislado del mundo, podría pensar mejor. Comprendí que debía ser alguna especie de robot interno o Inteligencia Artificial. El puñetero hablaba y hablaba sin parar. Me exigía tenerlo siempre a la vista, y pasé tres días encerrado sin salir por temor a que me descubrieran. Mi cabeza no tuvo un solo minuto de paz, hasta que la mañana del tercer día le dije:
─¡Hoy nos vamos a dar un paseo! ¡Ya estoy cansado de este encierro!
─¿Un paseo?─ Se sorprendió─ Está bien, pero si intentas algo, te crujo.
Me mostré obediente y sumiso en todo lo que me pidió: que le pusiera al sol, luego a la sombra, que le diera crema para no resecarse…En ningún momento intenté hacer nada extraño, pero al pasar por el estanque, la idea me vino como un flash. No lo había pensado con anterioridad. Fue tan de repente que él no tuvo tiempo material para procesar mis movimientos ni mis emociones: de golpe lo arrojé al agua y con un palo lo hundí hasta el fondo, impidiendo que saliera a la superficie.
El maletín no emitía ningún sonido bajo el agua. Parecía que el plan estaba dando resultado. Cuando dejé de hacer presión, se quedó flotando en la superficie, frío e inerte. El agua había sido mortal para él.
Por primera vez en tres días respiré con normalidad y pude estar en silencio con mis pensamientos. A partir de entonces, cada vez que intento volver a las andadas, el miedo me paraliza. No he conseguido robar ni un triste monedero, y me estoy planteando un cambio de vida. Quizá, a fin de cuentas, el maletín no era tan malvado como yo pensaba.
Comentarios (9):
Dani Bouquet
20/06/2026 a las 14:14
Hola Pilar, soy tu vecina del #22. ¡Me ha encantado tu escena!
Por un lado, acompañamos al ladrón a través de sus actos y la acción no se interrumpe con explicaciones innecesarias, por lo que cumpliría estupendamente el reto. Se lee fácilmente, tiene buen ritmo.
Por otro lado, el papel del maletín es un giro inesperado. Me ha parecido muy original y divertido.
¡Un placer leerte!
Pilar A. G.
21/06/2026 a las 11:43
Muchas gracias, Dani. Me alegra mucho que te haya gustado y que la historia esté bien trazada. Eso me anima a seguir.
Un abrazo
Monica Bezom
25/06/2026 a las 23:41
Hola, Pilar.
Un cuento que me sorprendió y divirtió desde el momento en que el maletín abre la boca. El giro es inesperado y la dinámica entre el ladrón y su botín tiene una lógica interna consistente y fresca que sostiene el absurdo sin que se caiga en ningún momento. Lo leí esbozando una seguidilla de sonrisas, ¡muy bien mostrado el carácter irascible y controlador del maletín! Te felicito. Las consignas del taller las cumples con naturalidad dentro de un ritmo ágil de principio a fin. Como única sugerencia, el párrafo final donde el narrador reflexiona sobre su cambio de vida tal vez podría condensarse; el lector ya llegó solo a esa conclusión. Pero es un detalle menor en un texto estupendo que da mucho gusto leer.
Pilar A. G.
26/06/2026 a las 13:19
Muchísimas gracias, Mónica. Tendré en cuenta tu sugerencia, a veces me pasa que doy más explicaciones de las necesarias. Lo tendré en cuenta.
Arc Frances
26/06/2026 a las 15:13
Hola, Pilar.
Me ha parecido una idea muy simpática la de convertir el objeto robado en el auténtico verdugo del ladrón. Me ha sacado una sonrisa. Pero mi parte favorita ha sido el cambio de registro, entras de lleno en un humor casi de cuento o fábula, y creo que funciona muy bien.
También que el prota esté narrado en primera persona hace hace que vivamos su desconcierto y su desesperación desde dentro. Tal y como indica el título, esa inversión de papeles entre ladrón y “víctima”, me parece un acierto total.
Es cierto que el desenlace es rápido pero por el reto de encajar todo en 750 caracteres a veces se complica alargarlo. El miedo que le queda al protagonista y que le hace replantearse su vida me parece el cierre perfecto.
Enhorabuena y gracias por la lectura.
Arc Frances
26/06/2026 a las 15:15
750 palabras me refería, perdona. Saludos
Pilar A. G.
26/06/2026 a las 19:49
Muchas gracias Arc, tendré en cuenta tus consejos. Es cierto que el límite de palabras condiciona un poco.
Saludos
Chosi
27/06/2026 a las 20:54
Hola Pilar,
Divertido relato donde el ladrón sale escaldado. Me he reído con el maletín y me ha gustado como de abierta queda la historia, no sé si con intención o por la regla del reto, pero funciona. Uno se queda pensando en la naturaleza del maletín, en si es real, o todo pasa en la cabeza del protagonista como una especie de “pepito grillo” particular, lo que deja un buen poso de intriga.
Pilar A. G.
29/06/2026 a las 19:58
Si, el maletín es un !Pepito Grillo” que está detrás. Esperemos que el ladronzuelo aprendiera la lección y cambie de vida como s está planteando.
Muchas gracias por tu lectura Chosi.