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ACCION DE GRACIA - por AirunR.
Jules acaba de recibir una llamada. Era su superior, deberá presentarse mañana a las 12 horas, en la Biblioteca de la calle Julianastraat, lo estará esperando en la segunda planta para hablar de un próximo encargo, algo peculiar. Tendrá que llevar en mano el periódico local de Lisse. Después de colgar, se rascó la barbilla, no daba crédito al mensaje del Sr. Hans (nombre en clave que usa su superior, afamado ladrón holandés de guante blanco). Jules no conoce su aspecto por seguridad. Su trabajo consiste en recibir encargos de sustracción de pequeños objetos, pero de gran valor, sin dejar el mínimo rastro. Las instrucciones para perpetuar el robo son comunicadas siempre por el Sr. Hans por teléfono, con una llamada de numeración fuera del país a su móvil de prepago y con poca antelación Es algo extraño reunirse en persona, en un lugar público, era arriesgado, pero si su superior, así lo había decidido, debería ser importante seguir sus instrucciones.
Al llegar a la biblioteca a la hora acordada, subió a la segunda planta. Al fondo de la estancia, en una mesa apartada, parecía estar ocupada por alguien. Al acercarse, el hombre, supuestamente el Sr. Hans, se levantó de la mesa, saludándole cabizbajo con un gesto de cabeza. Jules no podía distinguir su rostro, la luz en la zona era escasa. Iba vestido con gorra y mono verde de trabajo, de los que normalmente usan los jardineros, eso sí, limpio y acabado de estrenar, todavía tenía el apresto y las marcas del planchado. Se le acercó, preguntándole en voz baja, si podía prestarle el periódico. La tensión corporal de ambos, denotaba desconfianza , no se conocían en persona. El individuo, con mano temblorosa, se apresuró a esconder algo parecido a una nota de papel entre las hojas, susurrándole al oído que, debía esperar sentado en aquella mesa, hojeando el periódico durante quince minutos. El tiempo de rigor para que el Jardinero, pudiera marcharse cerciorándose que nadie los había seguido.
Al abrir el periódico y pasar las hojas, apareció aquella nota con un mensaje:
“MAÑANA A LAS 7 AM, EN EL PARQUE KEUKENHOF, JUNTO AL MOLINO, AL LADO DEL ESTANQUE“.
A la mañana siguiente Jules estaba impaciente, en el lugar y hora acordada, no había amanecido. Al instante, llegó un vigilante del parque en bicicleta. El corazón de Jules iba a mil por hora. Sin mediar palabra, le entregó un sobre cerrado y continuó pedaleando sin más, como si fuese su rutina laboral.
– No esperaba a este personaje en el entramado de la operación. ¿Sería para evitar sospechas a esas horas de la mañana?.
Algo extraño le debía pasar al Sr. Hans para darle tantas vueltas al asunto. Siempre habían sido instrucciones concisas y sin demora.
Salió por piernas del parque. Empezaba a clarear el día, algunos comercios ya levantaban persianas. Al pasar delante de una pequeña cafetería poco concurrida, decidió entrar. Necesitaba descansar, comer algo para recuperar fuerzas y un buen momento para ver que había en aquel misterioso sobre.
Lo abrió y fue sacando su contenido:
Una entrada con pase para ese mismo día, a última hora de acceso del Museum De Zwarte Tulp (Museo del Tulipán Negro).
Las instrucciones en un papel que debía ser destruido, después de memorizarlas: Permanecería en el museo aquella tarde y una vez cerradas las puertas, accedería al invernadero. Su misión era abrir la cerradura codificada del laboratorio y robar del interior de la vitrina la caja marcada con el nombre: Tulipa gesneriana 'Queen of Night' 2026. El Sr. Hans lo tenía todo calculado, disponía de una hora antes de que el vigilante nocturno hiciese la ronda por la zona.
No tuvo problemas para realizar el robo y escapar del recinto, burlando la seguridad del museo. Jules se preguntaba qué objeto de valor podía contener esa caja.
La llamada del Sr. Hans se produjo al día siguiente, pero su voz arrastrada le daba mal augurio. Todo el secretismo de la operación fue revelado en ese instante. Estaba gavevemente enfermo y su muerte sería en breve. Como último encargo, Jules abriría la caja y plantaría junto a la tumba familiar de los Hans, las semillas, cuidando de su floración. El Tulipán Negro era una flor de gran valor sentimental para el Sr. Hans y su difunta esposa y estas semillas 2026 eran especiales. A cambió Jules no tuvo que delinquir más. El Sr. Hans no tenía familiares y le había dejado todo su legado y patrimonio.
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