Literautas - Tu escuela de escritura

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El tiempo vuela - por Ruvi E.R.

El click, click del pestillo me indica que mis herramientas funcionaron. Abro la puerta muy despacio y me tapo la nariz cuando el olor a amoniaco me llega de sopetón. Las luces azules del laboratorio apenas me permiten ver sin encender mi linterna, comienzo a recorrer el lugar tratando de no tropezar. Los tubos de ensayo contienen líquidos de diferentes colores y el reventar de las burbujas es casi imperceptible.
Aquí está la oficina, pienso al leer el rótulo en la puerta.
Según las indicaciones de mi cliente, la caja fuerte se encuentra aquí.
Sobre el escritorio, un portarretratos muestra una pareja con un niño que tiene el ceño fruncido.
Mis ojos recorren las paredes. Un sonriente Albert Einstein me facilita la búsqueda. Retiro el cuadro con cuidado y contengo un grito de dolor cuando al resbalarse de mis manos cae en mi pie. Contengo la respiración y presto atención por si acaso algún guardia hubiera escuchado el golpe. Unos segundos después exhalo aliviada y continúo mi tarea.
Analizo la caja fuerte, me quito la mochila y saco mi estetoscopio. Un escalofrío recorre mi cuerpo con el roce del metal.
Tic, tic, tic clack. "¡Sí! Ya va uno, dos más Roma, tú puedes", después de varios intentos a derecha e izquierda el leve chirrido de la puerta al abrirse me saca una sonrisa. No por nada estoy entre los más buscados.
Un estuche negro es el único objeto dentro de la caja.
'No abrir el objeto por ningún motivo' era la única condición del trabajo. Me dispongo a guardar el estuche en mi mochila cuando caigo en cuenta que una luz verde escapa entre las rendijas de este.
No Roma, no rompas tu contrato, nunca lo has hecho y ya sabes a quién mató la curiosidad. Con el dinero de este trabajo te puedes tomar unas largas vacaciones. Pero, ¿quién se va a enterar si solo es una mirada?
Respiro profundo y las manos me tiemblan, al abrir la tapa me quedo boquiabierta. Es un hermoso reloj con una pulsera de plata y pequeñas piedras verdes incrustadas en el cristal, en vez de números tiene unos símbolos extraños, tal vez otro idioma.
Lo saco, acaricio las piedras, tendré que negociar mi pago. Al girar la perilla una luz verde me ciega por unos minutos. Me tambaleo y me arrimo al escritorio, el portarretratos cae al suelo y vidrios saltan por todos lados. ¡Diablos! Eso seguro lo escuchó alguien.
Lo primero que noto al abrir los ojos es la ausencia del portarretratos. El piso está nítido.
Sin perder tiempo, guardo el reloj en el estuche, agarro mi mochila y salgo de la oficina. En el laboratorio todo es…diferente. El olor a amoniaco ya no está. En vez de tubos hay unas máquinas de escribir plateadas pegadas a una pantalla. Una pizarra transparente contiene fórmulas matemáticas y la puerta, ¡la puerta no tiene cerrojo! ¿Me golpeé la cabeza? Sí, eso es.
—Tranquilízate. —murmuro.
"TONO DE VOZ NO RECONOCIDO, TONO DE VOZ NO RECONOCIDO"
La voz parece salir de las paredes. Me cubro los oídos y caigo de rodillas al momento que la puerta se abre.
Unos guardias enmascarados me apuntan con un arma que no reconozco. Levanto las manos. Las lágrimas resbalan por mis mejillas.
—¿Por favor alguien me puede explicar qué está pasando?
—¡Cállate y no te muevas! —responde uno de los guardias.
Después de lo que me parece una eternidad, un hombre entra en el laboratorio y me mira con interés. Es el mismo de la fotografía, sin embargo su cabello es plateado y arrugas marcan su rostro.
Su mirada se enfoca en el estuche negro y vuelve a mí.
—Te he esperado por muchos años. Bienvenida al siglo XXI.

Comentarios (5):

MORGAN H. FREEMAN

20/06/2026 a las 15:27

Buen relato de ciencia ficción Ruvi E. con ritmo ágil y directo. Utilizas el mostrar a través de los sentidos, la tensión física de la protagonista y el paso del tiempo. La frase “No por nada estoy entre los más buscados” deberías cambiar el género, y la frase “¿me golpee la cabeza?” parece una solución mejorable.
Un saludo.

Verso suelto

22/06/2026 a las 17:40

Hola Ruvi. Muchas gracias por tu visita y comentarios a mi texto. El tuyo me ha desconcertado. Lo he leído tres veces y no consigo pillarlo. Todo se desencadena cuando “gira la perilla”, ¿qué perilla? Parece que hay un viaje en el tiempo hasta el siglo xxi en el que ya estamos. ¿Desde cuando?, por el retrato de Einstein ha de ser el siglo xx o xxi. Tampoco sabemos nada del cliente, posiblemente un mandado del hombre que le está esperando, el padre o el hijo de la fotografía. Discúlpame, quizá estoy un poco espeso. He visto que te sobran muchas palabras, quizá pudieras incluir alguna pista adicional.
Dejando la historia de lado me parece que el reto lo cumples de sobra. Nos leemos.

Amadeo

24/06/2026 a las 19:52

Ruvi E
Buen cuento, bien redactado, pero me cuesta interpretarlo. No sé quien es el que le encargó el robo, no hay pistas del año en que lo roba, el indicio de la foto del hombre joven y luego anciano, me confunde. Por qué cae de rodillas, etc.
La última frase, no aclara mis dudas. Te sugiero que el día 30, cuando ya no recibas comentarios, nos resumas la trama.
Cordiales saludos
Amadeo (Argentina)

Codrum

25/06/2026 a las 19:12

Hola Ruvi,

Pues a mí me ha gustado y es verdad que veo dos problemas. La diferencia entre el primer laboratorio y el del final es muy sutil. Por ello el avance de edad apenas queda reflejado en el hombre de la fotografía, que como no sabemos cómo era cuando entra, pues no nos choca mucho que luego tenga el pelo canoso, ya que cuando entra podía tener el pelo canoso también.

Y que no sé muy bien cómo pasa a las oficinas.

Lo demás me ha gustado. El uso de primera persona y en presente es arriesgado pero lo ejecutas bien. Es un diálogo constante consigo mismo y lleno de acciones que involucran todos los sentidos.

El ritmo es tenso pero pausado, como el de un buen robo, y vas dando detalles poco a poco de cómo es el protagonista.

No necesitamos saber quién hace el encargo ni otros detalles para ver la escena. Recordemos que este taller es “montame una escena”, no “montame una novela”.

Así que yo te felicito por el trabajo.

Tiene potencial de mejorar, sobre todo en los pequeños detalles y algunos signos de puntuación, pero en rasgos generales está muy logrado.

PD: si quieres contestar a mi comentario, hazlo en mi texto. No hace falta que lo leas, es simplemente que así encontraré tu respuesta más fácil.

Un saludo para ti -tras tocar la perilla- un saludo a tus nietos.

Ruvi E.

29/06/2026 a las 23:52

Muchas gracias a todos por sus comentarios. La verdad es que este mes ha pasado volando y casi no tuve tiempo de pasar por aquí. No es excusa pero la verdad no tuve mucho tiempo de revisar el texto antes de enviarlo. Me enfoqué mucho en mostrar y no contar, tanto que me perdí en la historia.
Con respecto a quien encarga el robo, Codrum tiene razón, pues no es relevante para esta parte del relato.
Mi error fue no calcular el tiempo que pasa desde que roba el reloj (máquina del tiempo) en el pasado hasta cuando aparece en el futuro. La idea (en mi cabeza) era demostrar que el científico que inventó el reloj era joven en la fotografía y como no sabía a que año viajaría la ladrona al girar la perilla, esperó todos esos años.
Agradezco todos los consejos y críticas constructivas, todo ayuda para mejorar mi escritura que apenas empieza. Saludos a todos y nos seguiremos os leyendo.

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