Literautas - Tu escuela de escritura

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Seis sentidos - por RHMR.

Todos guardaban algún secreto, pero en su fuero interno sabían que en algún lugar del mundo había otras personas que ocultaban lo mismo.
Y entonces se preguntaban: ¿debían buscar a los otros…? ¿O simplemente debían ser más listos…? más rápidos, más ágiles en su misión, y seguir escondidos a plena luz del día.

Está amaneciendo en la plaza del Vaticano, Lorenzo camina a toda prisa cabizbajo, en su ruta habitual para encontrarse con algún cardenal, aunque esta mañana no sabe si va a expiar algún pecado o a seguir tejiendo el plan.
Rajiv está en su sesión de pranayama preparando su mente para el ayuno venidero, y para decir las palabras más decisivas antes de su voto de silencio estival. Enfrente del muro de las lamentaciones se encuentran dos personas, por un lado, está Dalila cubierta, pero con la mente más despejada que nunca no presta mucha atención, la misma que quiere que le presten. Al otro lado, está Ammar con más ojos que sentidos, se encuentra con miradas fijas y pensamientos dispersos. Dos personas enfrentadas, con un mismo objetivo y a la vez tan alejadas.
Subiendo las escaleras hacia el templo Pura Besakih, Shiva se encuentra con el ego de otro turista más. Ve cada día más claro el propósito de su misión, siente una energía reticente, pero la aprovechará a su favor.

Así pues, cada uno de ellos enfrenta el día o lo continúa sabiendo que hay más como ellos con este secreto, que el tiempo se está agotando cada vez más deprisa. Todos detienen sus pasos en un mismo instante, en distintos lugares del mundo, mientras el eco de una voz resuena en sus mentes. Cuando el mensaje ha finalizado, los cinco saben adónde tienen que ir, sin más tiempo que perder, todos se dirigen al aeropuerto más cercano. No les hace falta equipaje, ni documentación, ni mayor preparación, pues saben que todo irá según se ha dictado.
Lorenzo, Rajiv, Dalila, Ammar y Shiva se esconden siempre a plena vista. Son seres superiores, pero para los demás son unos simples mortales más a los que nadie presta mucha atención pues todos se distraen con sus móviles, los problemas de otros, la envidia por la felicidad ajena, siempre corriendo sin un rumbo fijo, sin control, sin autoconocimiento. Y los cinco se preguntan cómo puede la humanidad estar tan alejada de la misión que se les encomendó a ellos, cómo pueden no haberse dado cuenta, cómo las generaciones siguen y siguen y cada vez lo hacen peor. Entonces entienden el sentimiento que tienen: claro que hay más como ellos. Sí, son una minoría, pero hay más, por muy divinos que sean ellos con toda la energía que transforman en poder, no han podido traspasar la barrera de la simplista y conformista humanidad y saben que es su fin, lo presienten, pues han fallado. Saldrá su secreto a la luz para que se despierten o tendrán que hacer un sacrificio mayor.

Barcelona está en pleno auge, el calor ha llegado a la ciudad y con él miles de turistas, aparte de los locales, desesperados por un ratito de sol por sentir el agua salada en su piel. Lorenzo es el primero en llegar, se dirige a las Ramblas paseando por sus calles llenas de arte, va a un lugar icónico, la Sagrada Familia Sabe que algo importante va a pasar, pero posterga el momento para deleitarse con la arquitectura del camino. Dalila se da cuenta de una presencia mayor que ella durante el vuelo y decide ser la sombra de Ammar que va con paso firme a la iglesia. Rajiv y Shiva ven la luz de las vidrieras saliendo de los ventanales y van directos hacia la basílica de la que proviene.

Dalila es la última en llegar al punto de encuentro, pues desde lejos escondida ha observado a todas aquellas almas que se han estado guiando unas a otras, Ammar seguido de Rajiv y Shiva, y el más misterioso, Lorenzo, llega con un aura despreocupada, el más optimista de todos, y el que más le intriga. Pero ella tiene que ser la que resuelva este enigma, por lo que, entrando en la iglesia, cierra la puerta tras de sí. Entonces apagó las luces y contó hasta diez.

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