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Color Almendra - por Princesa sin tacones by Greta CaterianoR.
Web: http://www.princesasintacones.com
Todos guardaban algún secreto.
—¿Cuál es el tuyo? —me preguntó mientras caminábamos por el bulevar, agarrados de la mano.
En ese instante sentí un aire frío que recorría mi espalda. Nunca imaginé que alguien pudiera preguntarme algo así. Solo oír la palabra secreto me causaba miedo, ansiedad. Era volver a sentir todo aquello que me había lastimado tanto.
Me había prometido a mí misma borrar todo eso de mi mente y de mi alma, pero era como si el pasado quisiera salir y yo no estaba dispuesta a recordar todo aquello que me había roto en tantos pequeños pedazos. Me costó tanto juntarlos, pegarlos y tratar de reconstruirme, de volver a ser aquella que fui alguna vez. Hoy, poco a poco, al verme al espejo, me voy reconociendo, amando y aceptando.
No supe qué responder. Tenía miedo de ser juzgada. No sabía si estaba lista para compartir algo que era tan mío y que llevaba guardado por mucho tiempo.
Tantas cosas pasaron por mi cabeza en esos pocos segundos. ¿Sería él el indicado para escuchar mi historia? Llevábamos poco tiempo saliendo y me gustaba mucho. No quería que saliera huyendo después de escucharme.
Seguimos caminando de la mano. Él se detuvo a comprar unos helados y me sonrió. Amaba su sonrisa.
Sujeté su mano aún más fuerte y le dije:
—Busquemos dónde sentarnos.
Estaba lista para contarle mi secreto. Dentro de todo, creo que necesitaba hablarlo. Tal vez sería liberador poder confiar en alguien. Tenía que ser él, que me veía de una manera distinta, con los ojos del alma.
Caminamos hacia la banca del parque y, de pronto, empezó a llover. La noche había caído y una lluvia extraña apareció bajo un cielo oscuro, casi tenebroso. Los helados cayeron al suelo y empezamos a correr hacia el auto.
Ya dentro del auto lo miré y sentí que él era refugio en medio de mi tormenta. Incliné mi cabeza en su hombro y él empezó a manejar hacia mi departamento.
Nos detuvimos en el estacionamiento. Soltó las llaves. Los limpiaparabrisas no dejaban de moverse, intentando apartar la lluvia.
En ese momento nos fundimos en un abrazo que me llenó de paz, de calma. Era como si nuestras almas hubieran acordado reencontrarse. Era una sensación que hacía tanto tiempo no sentía que hasta había olvidado cómo reconocerla.
Acomodé mi cabello mojado mirándome en el retrovisor y pude ver nuevamente el brillo de mis ojos. Recordé que mamá siempre decía que los tenía color almendra. Por un segundo vi a esa pequeña que fui, pero esta vez esa niña me sonreía.
Entonces escuché:
—¿Lista para salir y escapar de esta lluvia?
En ese instante pensé en las llaves y, por un momento, en llevarlo hacia mi secreto. Pero sonreí, sujeté mi bolso y entendí que hay secretos que no necesitan dejar de serlo.
Apagó las luces y contó hasta diez.
Comentarios (5):
Alfonso
19/09/2026 a las 22:17
Bonito relato. Emotivo e intimista. Esta bien narrado el recelo de la protagonista por mantener a buen recaudo su secreto, de hecho ni siquiera el lector lo acaba descubriendo, je je.
Saludos.
Ana Piera
21/09/2026 a las 14:54
Hola, Greta. Antes que nada agradecerte tus comentarios en mi relato. Tomo nota de tus observaciones.
Me gusta ser recíproca, así que acá te va mi impresión del tuyo:
Me gusta el ritmo, es agradable y fácil de leer. Desde el inicio haces que nos interesemos por el secreto de la protagonista.
Está muy lograda la parte donde el clima parece oponerse a que ella revele lo que esconde. Esa tensión externa refuerza el conflicto interno.
El detalle de las llaves (“soltó las llaves/pensé en las llaves)” Podría trabajarse más para que funcione como hilo conductor más claro.
La frase final, obligatoria, donde él cuenta hasta diez no termina de integrarse de manera natural. Para que ese gesto cobre sentido, hubiera sido útil dejar pistas previas que lo conectaran con la historia.
En general es un relato sólido y muy disfrutable.
Enhorabuena.
Greta
23/09/2026 a las 19:41
Alfonso, muchas gracias por leerme y por tus palabras. Me alegra que hayas sentido el relato emotivo y que el secreto lograra quedarse hasta el final . ¡Un Abrazo !
Ana ,muchas gracias por tomarte el tiempo de leerme y darme tu devolución tan detallada .
Tomo nota de tus observaciones me sirve mucho para seguir aprendiendo y trabajando en mis relatos .
¡Un abrazo !
Silvina
23/09/2026 a las 20:37
Hola Greta, leí dos veces tu relato. Una para saber de que se trataba y otra para ver si podía conseguir alguna pista entre líneas sobre el secreto.
Me gustó la liviandad a pesar de tratar un tema sensible.
Lo único que podría decirte es que la frase final es como que no fue parte del final, creo que faltó algo para conectar.
Por lo demás excelente! Saludos
Edi Vanel
11/10/2026 a las 01:50
Hola, me pareció agil, ameno para leer pero me quedé con las gana de saber cual era el secreto, aunque, es cierto, hay secretos que es mejor no revelar. La vida misma.