Literautas - Tu escuela de escritura

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Amigos - por AluserR.+18

Todos guardaban algún secreto. Todo había empezado un día antes, pero nadie sabía cuándo iba a terminar.
Comenzaba el último verano como estudiantes, después de estas vacaciones unos irían a la universidad lejos de casa y otros, como yo, empezaríamos a trabajar. Estaba decidido a disfrutar al máximo de este último verano con mis amigos de toda la vida.
Esa misma noche salimos para celebrar el final del curso. Antonio, Isabel, Tomás y yo éramos uña y carne. Cuando te haces mayor siempre hay una chica especial y esta es una de esas historias donde el chico está enamorado. Aunque esta no es una historia de amor.
Salimos todo el grupo de amigos a comentar qué hacer en verano, era la noche de San Juan y dejándonos llevar por el misterio que tiene esa noche, comenzamos a contar historias de miedo sucedidas en nuestra ciudad. Tomás dijo que hacía poco había estado leyendo sobre sucesos extraños que habían ocurrido en un pueblo cercano. Contó una historia sobre un hospital abandonado a unos pocos kilómetros en una zona algo aislada. Sugirió que hacer una visita podría ser divertido. En un intento de parecer más valiente de lo que soy dije que estaría bien. Para mi sorpresa, todos estuvieron de acuerdo conmigo.
Nos vimos a las 9 de la noche del día siguiente. Llevábamos nuestros móviles cargados al máximo, aunque sabíamos que en esa zona era posible que no hubiera cobertura, necesitaríamos las linternas. Además, ¿quién no ha visto una película de miedo donde el móvil falla cuando más lo necesitas?
En realidad a mi no me atraía la idea, he visto mucho cine como para no pensar en que en estas historias siempre pasa algo inesperado. Pero quería que fuera un verano para recordar por mucho tiempo y no podía perderme esa noche.
Cuando llegamos a la entrada del hospital abandonado nos causó una gran impresión. Habíamos estado viendo imágenes de la zona la noche anterior en internet, pero estar allí delante del edificio solitario, perdido entre montañas, sin ningún mantenimiento y recubierto de musgo y suciedad… Era absolutamente sobrecogedor.
Antes de entrar, estuvimos leyendo historias sobre el hospital. Por lo visto era usado durante la Guerra Civil para torturar gente del otro bando, posteriormente fue un centro para enfermos terminales… estaba seguro que todas esas historias eran inventadas por gente de internet para provocar miedo e interés, cosa que consiguieron. Sobre todo provocar miedo. Ninguno nos fijamos en el movimiento que hubo en una ventana del segundo piso.
Cuando decidimos entrar, vimos que la entrada estaba forzada y pudimos pasar fácilmente. Dentro no había luz, encendimos las linternas para adentrarnos en la oscuridad. Según avanzábamos por los pasillos sentía un sensación de pesadez, sin duda las historias que habíamos leído empezaban a pesar en mi subconsciente.
Al doblar una esquina vimos una habitación de la que salía un hilo de luz, dudamos si acercarnos o no, pero como la estupidez es una gran amiga de la juventud nos acercamos. La puerta daba a una gran sala con material médico antiguo, con una puerta de la que salía la luz que habíamos visto en el pasillo, nos acercamos en silencio y la puerta se cerró tras nosotros. En ese momento salió un hombre ensangrentado de la sala adjunta.
La impresión nos hizo gritar y tratamos de salir pero no podíamos abrir la puerta de entrada. El hombre llevaba un hacha en las manos. Solo había otra salida y estaba detrás de él.
– Uno de vosotros debe morir – dijo con voz grave. Se me heló la sangre. Todos quedamos en silencio.
– Contad vuestro secreto – susurró.
No sabíamos como reaccionar, pero vimos que no era una broma. Me sentía responsable de estar allí, yo fui el primero que estuvo de acuerdo en venir hasta aquí, así que dije lo primero que se me vino a la mente.
– Estoy enamorado de Isabel – dije sin pensar.
– Le he cogido el coche a mi padre sin preguntarle – añadió Tomás.
– Quiero irme de aquí – sollozó Isabel.
Quedaba Antonio, todos lo buscamos con la mirada y vimos que estaba al lado de la puerta de entrada, no nos habíamos dado cuenta de que se había separado del grupo.
– Todos guardamos algún secreto – dijo Antonio sin dejar de sonreír. – El mío es que yo soy quien os ha convencido de entrar aquí.
En ese momento apagó las luces y contó hasta diez.

Ccomentarios (1):

D. Llurba Romero

20/09/2026 a las 07:18

Hola, Aluser.

Un placer leerte, enhorabuena por el texto y tu participación.

Empiezo por la propuesta y el reto:

La propuesta está mal llevada, la verdad. Empiezas con la frase, punto y a otra cosa. El reto sí está bien resuelto y encaja como final de la historia, aunque la cuenta atrás entorpece el cierre.

Estilo y forma:

Aquí hay muchísimo trabajo de corrección, sobre todo al inicio. Creo que es un caso claro de empezar frío, acabar rodado y así se queda, con falta de revisión. Estoy bastante seguro que, revisándolo tú mismo, corregirías muchos fallos.

Uno bastante flagrante: “…y esta es una de esas historias donde el chico está enamorado. Aunque esta no es una historia de amor.” Es, pero no es.

Los párrafos no están bien separados ni estructurados. Hay varias frases en una misma oración. Das saltos de ideas y conceptos. Sobre todo al principio, parece más una lista de premisas de lo que quieres contar, como un borrador. Luego, en la segunda mitad, empieza a ser más coherente.

Sobre la trama:

Es muy personal y tú, como autor, tienes el derecho absoluto de qué hacer con tus personajes. Por ejemplo: acabas con que Antonio es el traidor del grupo.
De los cuatro personajes, para mí, es la peor opción. Si hubiese sido el protagonista, hubiese sido sorprendente; si hubiese sido Tomás, hubiese sido coherente porque fue él quien introdujo la historia del hospital abandonado; si hubiese sido Isabel, hubiese sido increíble. Imagínatelo:
— Contadme vuestros secretos.
Y que todos hubiesen empezado a cantar “Estoy enamorado de Isabel”, “Estoy enamorado de Isabel”, “Estoy enamorado de Isabel”.Y que fuera ella la que cierra la puerta.

Antonio no hace nada ni dice nada en todo el relato. ¿Cómo va a ser él el que los ha convencido para entrar? ¿Cómo? ¿En qué momento?
Me parece bien que le des protagonismo cuando en todo el relato no ha hecho nada, pero que sea coherente por lo menos.

Respecto a la ortografía y la sintaxis:

Yo uso GPT y la verdad es que va de maravilla. En tu caso hay bastantes cosas como para comentarlas aquí. Pruébalo. Te ayudará.

No me gusta comentar un relato en el que objetivamente hay muchas cosas a corregir, porque parece que tenga una negativa absoluta con el texto.

Para nada. Es más. He estado en la misma situación y puede resultar muy frustrante cuando te empiezan a llover palos y destrozan lo que para ti ha sido un orgullo de trabajo.

Te animo a seguir intentándolo y ya verás que de un mes a otro, con que le dediques un poco de tiempo a la corrección, se mejora sustancialmente.

Nos leemos.

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