Literautas - Tu escuela de escritura

<< Volver a la lista de textos

La gran estafa - por Daniel Calleja+18

Web: https://debusquedasylocuras.blogspot.com

Todos guardaban algún secreto. Algunos por vergüenza, otros, para no herir sentimientos. Pequeños, grandes, gigantes, mínimos,trascendentes, triviales, profundos, superficiales. el de Walter era diferente a todos. Uno que deseaba gritar a los cuatro vientos, si no fuese por las terribles consecuencias que le acarrearía su revelación.
Un secreto guardado durante casi cuarenta años, desde aquel día en que con solo veintitrés años descubrió un fallo que le permitía quedarse con pequeños restos de algunas cuentas para su provecho.
Más de una vez exploró la posibilidad de mudarse a un país que no tuviera extradición con el suyo y desde allí contar su pequeño gran calotito contra el insensible sistema bancario. Un país donde, una vez jubilado, pudiera darse la gran vida que tantas veces había imaginado, gracias a ese dinero acumulado con aquella estrategia a todas luces ilegal.
Sin embargo, su ego herido por ser considerado por todos como uno más, un tonto, triste y gris empleado que nunca conseguía un ascenso mientras todos hacían carrera. Un tipo anónimo, cuyo nombre la mayoría ignoraba, el que nunca se sumaba a las actividades extra laborales y al que ya
nunca invitaban.
Soltero empedernido, sin hijos a los cuales presumir ni un lugar al que llamar hogar, las mujeres en su vida fueron apenas un medio para calmar sus instintos más básico, pagando por sus servicios en la mayoría de las ocasiones.
Soñaba con ver su historia convertida en miniserie (una película le parecía insuficiente). Las plataformas se pelearían por comprarle los derechos de su historia, cuando por fin se decidiera a publicar la autobiografía que llevaba años escribiendo.
“El hombre que engañó al sistema” y “Más astuto que Elon Musk” eran dos de los títulos provisorios de su libro, resaltando el triunfo de un hombre común contra un sistema que se creía intocable.
Esa noche, en la despedida que sus compañeros le habían organizado —y a la que solo aceptó ir con la idea de alardear de su hazaña —el alcohol se le subió a la cabeza y contó más de lo debido. Relató su hazaña con todo detalle, en presencia del gerente general y el presidente del banco.
—Voy a contarles un secreto que ninguno de ustedes se imagina. Uno que me ha hecho más rico de lo que algunos nunca podrán imaginar ­—comenzó diciendo envalentonado. Acto seguido, relató la estafa con lujo de detalles.
Cuando terminó, sintió sobre sí la mirada de todos, mezcla de pena y risa. Sus compañeros se miraban sin animarse a hablar, hasta que María, la única que había tratado de advertirle antes de su error y se había arrepentido a causa de lo mal que él la trataba.
—Walter, varias veces quise advertirte. Pero vos, que sos un machista de mierda y me corrías diciendo que si no era para coger ni te hablara, nunca quisiste escucharme. Ese banco no existe, esa cuenta está en una página falsa que los de sistemas crearon cuando descubrieron lo que estabas haciendo. Esa guita que creíste robar nunca salió de este banco.
—Mentís. Sos una hija de puta cómo todas las mujeres.
—Y vos sos el rey de los idiotas. Y encima un machista recalcitrante, misógino de porquería. Te vas a morir solo, ni los perros te quieren. ¿Sabés por qué te organizaron esta despedida? Porque estaban seguros de que no ibas a venir.
Tuvieron que atajar a Walter para que no agrediera a su compañera. Ahora entendía. Si nadie lo soportaba. Era obvio que no lo esperaban en la despedida. Pero lo otro era mentira. Trató de entrar a la página del banco suizo. Puso su usuario y contraseña. Demoró en cargar, cuando terminó apareció un mensaje a página entera: “Bienvenido a su banco imaginario, pe-lo-tu-do”. No podía ser. Esto no iba a quedar así.

Finalmente, su sueño de fama se cumplió, aunque no cómo él esperaba. Su foto en primera plana de todos los diarios, su nombre en los titulares de todos los informativos.
—Walter Gómez, de sesenta años, se quitó la vida de forma inesperada —relató la informativista—, colgándose de una viga en el hall del mismo banco donde había trabajado cuarenta años. El guardia nocturno que lo encontró y dio aviso a la policía, manifestó con tristeza que el hombre no tenía familia y a lo mejor, al jubilarse, sintió que su vida no tenía sentido.

Comentarios (9):

Daniel Calleja

20/09/2026 a las 02:19

Un calotito es el diminutivo de calote, un término coloquial y popular en Uruguay y Argentina que significa estafa o engaño. Lo aclaro porque es un localismo poco conocido y lo puse en homenaje al gran Mario Benedetti. Lo otro, y no es una disculpa. Se me colaron algunos errores de puntuación y mayúsculas,”Algunos por vergüenza, otros, para no herir sentimientos.La segunda coma se coló. “El de Walter” me comí la mayúscula. Lo digo para que no se compliquen mucho comentando esos errores, aunque si quieren hacerlo no me molesta. Estoy seguro que van a encontrar otros y las críticas más que los elogios nos ayudan a mejorar.

Hugo

21/09/2026 a las 02:00

Hola Daniel:

Muchas gracias por comentar mi relato. Digo un par de cosas antes de entrar en el tuyo.

Hay una gran elipsis entre “Julio y la madre se quedaron inmóviles en la entrada” y cuando le impide voltear el cajón. Tendría que haber dicho que se quedaron inmóviles un instante antes de entrar.

Tampoco he sido claro al final. La que pregunta “—¿Cuánto tiempo…? Es la madre, no Susana.

Muy acertadas tus observaciones, siempre bienvenidas.

En cuanto a “La gran estafa”, me pareció una historia original, bien narrada y con buen ritmo logrado por la alternancia entre los estilos directo e indirecto. Disfruté con la lectura.

La consigna está bien cumplida y creo que fue un acierto no haber tomado el reto optativo. No lo veo a Walter contando hasta diez al final del relato. En cambio el suicidio es el final apropiado después de semejante desilusión y la vergüenza por haber sido descubierto.

La historia está bien estructurada y solo veo algunas cuestiones formales para comentar:

Falta el espacio entre la coma y la palabra (mínimos,trascendentes).

“…con la idea de alardear de su hazaña …. Relató su hazaña con todo detalle…”Se repite hazaña con mucha proximidad.

“Ahora entendía. Si nadie lo soportaba(.)Era obvio que no lo (esperaban) en la despedida.” Reemplazaría el punto y seguido por una coma y esperaban por esperasen o esperaran.

Ah, lo único que me llamó la atención es que en la despedida de un tipo anónimo, cuyo nombre la mayoría ignoraba, estuviesen presentes el gerente general y el presidente del banco.

Disfruto leyendo tus historias y me gusta que nos ayudemos con los comentarios. Siempre aportan para bien.

Abrazo.

Violeta

21/09/2026 a las 11:29

Muy buen relato, Daniel. Entra enseguida, descubres al pánfilo de Walter Gómez que se cree un genio y resuelves de manera magistral. Lo peor de todo es saber que hay gente así, ya no con ansias de llevarse una porción de tarta que no es suya, sino de mantenerse cuarenta años en el mismo puesto sin ganas de cambiar, de progresar, de imaginar. Empollando el mismo huevo con la único aliciente de estar robando. Y estoy viéndolo todo el tiempo leyendo el texto. El único fallo que veo en tu relato es que el protagonista no comprobase antes el funcionamiento del sistema del banco en el que, en teoría, estaba guardando su fortuna. Igual, sencillamente, era pelotudo del todo. También parece que María sí que sabía lo que estaba haciendo su compañero en cuanto que había tratado de advertirle. Sea como fuere, buen aprendizaje,y excelente moraleja. Gracias por compartir.

RHM

21/09/2026 a las 12:01

Hola Daniel,
Me gustaría resaltar el personaje de Maria, después del todo solo intento ayudarle a pesar de como la trataba, también resaltar que no se como pudo guardarse el secreto. Creo que si aunque el no fuese la mejor persona del mundo, podría haber levantado la cabeza de su ombligo y agradecer el trato amable que le demostraba otra persona, a pesar de que él fuese un maleducado.

Moldy Blaston

21/09/2026 a las 17:43

Hola Daniel. En primer lugar muchas gracias por tus comentarios a mi relato, a los que te he respondido en mi site #37.

En cuanto al tuyo… ¡Qué retrato tan crudo, incisivo y lleno de justicia poética! Me ha parecido una propuesta impactante por la forma en que explotas la decadencia del ego y la construcción de un personaje tan patético como inolvidable.

Lo mejor del relato a mi entender es el contraste entre la gigantesca ilusión de grandeza de Walter —con sus sueños de miniseries y títulos estrafalarios— y la demoledora realidad. La revelación de la trampa informática (“el banco imaginario”) es un giro de guion fabuloso que desmorona de golpe cuatro décadas de autoengaño. Además, la escena de la confrontación en la fiesta tiene un ritmo y una tensión dramática excelentes.

Como sugerencia para hacer el cierre aún más devastador, me atrevo a decirte si valdría la pena pausar un instante el ritmo justo después de ver el mensaje burlón en la pantalla. Mostrar la humillación y el colapso psicológico de Walter en un par de líneas antes de saltar a la noticia periodística podría hacer (creo) que el impacto trágico del desenlace se sienta todavía más orgánico y desgarrador.
¡Enhorabuena por un texto tan audaz, oscuro y con un manejo impecable del patetismo humano! Ha sido una lectura absorbente. ¡Nos seguimos leyendo!

Maucilo

24/09/2026 a las 00:47

Hola Daniel. Muy bueno tu relato, no analizo nada, solo he disfrutado de la lectura. Fluye, pude imaginar cada párrafo. aunque no hay descripción alguna, uno puede imaginarse las caras de cada uno de los personajes. excelente!!!

Galia

24/09/2026 a las 22:02

Hola Daniel, muy bueno tu relato, especialmente la presentación del personaje, lo vemos actuar, nos metemos en sus pensamientos y sentimientos. Es relato ágil.

Codrum

25/09/2026 a las 10:13

Hola, Daniel:

Relato original. Creo que el malo de superman III hacía lo mismo.

Me ha parecido un relato crudo e intenso. Con giros continuos.
Y también destaco la fuerza de María para tratar de ayudarle.
La idea del gran contraste entre lo que uno percibe, sueña o se inventa con lo que sucede en realidad, es para mí, el gran motor del relato.
Es verdad que al haber tanto giro me pilló desprevenido la despedida y la aparición de María. Y que los primeros párrafos son todo contar y no mostrar ya que nos estás enseñando la mentalidad del protagonista.

Pero creo que el texto fluye, como te han contado y con pequeños ajustes o una extensión mayor, puede quedar muy potente.

Un saludo

Juan Antonio

28/09/2026 a las 12:10

La historia es interesante, pero la barrera dialectal (“calotito”, “guita”, “pelotudo”) dificulta la lectura fuera de Argentina.
Es un retrato psicológico interesante sobre cómo la soberbia y la necesidad de reconocimiento pueden cegar a una persona hasta llevarla a su propia ruina.

Deja un comentario:

Tu dirección de correo no se publicará. Los campos obligatorios aparecen marcados *