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UN CURIOSO DETALLE - por IGNACIOR.

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La inspectora se sienta enfrente de mí, me acerca el botellín de agua y pone en marcha la grabadora.
—Continúa a las 17:30 del día quince de octubre de 2026 el interrogatorio de José Pellicer, en presencia de su abogado.
—No es mi abogado.
—El abogado enviado por su familia. El detenido no ha solicitado la presencia de ningún abogado, como ya se ha hecho constar anteriormente.
Se hace un minuto de silencio después de este primer escarceo. La inspectora abre una carpeta de un color verde pistacho y saca una fotografía impresa en papel.
—Se muestra al detenido la fotografía obtenida en el móvil del fallecido
Y mirándome fijamente a los ojos, me interroga:
—¿Se reconoce usted en esta fotografía? ¿Nos puede decir en qué fecha y dónde se tomó?
La verdad es que la pregunta me supone un problema. Veo una habitación que parece la sala de estar de una vivienda. En un sofá de tres plazas estoy sentado yo, o alguien que se me parece mucho. La ropa que llevo en la foto es mía, sin ninguna duda, desde la camisa lisa color azul claro hasta los zapatos Mephisto de cordones de color marrón.
En la foto estoy fumando, lo que me recuerda las ganas que tengo de encender un cigarro, pero creo que los interrogatorios cargados de humo deben ser cosa de las películas. Delante de mí hay dos personas. Sentado en un sillón, un hombre mayor con el pelo blanco, la barba cuidada y porte aristocrático, que mira a la cámara con mucha seguridad. De pie, una chica joven, con el pelo rizado, vestida informalmente, que está sirviendo una bebida. Forzosamente tiene que haber una cuarta persona, que está retratando la escena. Se adivina en la esquina de un espejo de pared la imagen del fotógrafo, que parece un hombre y que lleva un tatuaje en el brazo que podría representar a una serpiente.
—Lo siento, pero no puedo responder a su pregunta. No reconozco la casa ni a las personas que me acompañan ni la situación en que se ha tomado esta foto.
—El señor que aparece delante de usted ha fallecido de forma violenta.
—Pues lo siento por él, pero yo diría que no tengo nada que ver con este señor.
—Pensamos que algo sí que tiene que ver. Tenía usted, en su mesilla de noche, las llaves de la vivienda en la que se hizo esta foto, que es donde vivía y donde ha aparecido muerto. La foto estaba en el móvil del finado, en la galería de fotos. Son dos vínculos potentes para que usted nos diga que es un desconocido.
El abogado interviene.
—¿Inspectora, me permite hablar a solas con el detenido? Inicialmente ha rechazado ayuda legal, pero creo que tengo la obligación de explicarle algunas cosas.
—¿Media hora será suficiente?
El abogado contesta que sí con la cabeza y nos quedamos solos.
Me quedo callado, esperando a ver qué me cuenta el abogado, pero para mi sorpresa, saca el teléfono móvil y empieza a ver sus mensajes. De vez en cuando sonríe, como si algo le hiciera gracia.
—¿No tiene algo que decirme?
—Se trata solo de ganar tiempo —contesta concentrado en su móvil.
—¿Puedo fumar un cigarro?
—Espera, le voy a pedir permiso al guardia para salir al patio y ahí fumamos.
El abogado habla con el policía que está en el pasillo. Se nota que se conocen y tienen cierta complicidad. Me hace una seña para salir a un pequeño patio interior, con un fuerte olor a humedad, en el que podemos encender un cigarro.
El abogado me señala un portillo que hay en el patio y me dice:
—Yo de ti no lo pensaba. Salía por ahí y emigraba.
—¿Qué me dice? ¿Qué escape de la policía?
—Estás perdido. Hay indicios que te comprometen por todas partes. Necesitan un cabeza de turco y tú eres un buen candidato.
—¿De verdad es usted abogado? No tengo familia en la ciudad. No sé quién le ha enviado.
Sonríe y al ir a responderme le cae la ceniza del cigarro en la americana y se la quita para sacudirla. Va de manga corta y observo un curioso detalle: en el brazo tiene un tatuaje que parece una serpiente.
—¿Aprovechas para irte? No vas a tener otra oportunidad igual —dice mientras se vuelve a poner la americana.
No le contesto. Decido quedarme. Ahora tengo algo que contarle a la inspectora.

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