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Qué son los gerundios y cómo se utilizan

¿Hay que evitar siempre los gerundios? Descubre cuándo funcionan y cuándo conviene eliminarlos para mejorar tu prosa.

Uno de los problemas más habituales que me encuentro durante la corrección ortotipográfica de manuscritos es el abuso de los gerundios. Seguramente ya habrás oído hablar de este problema y puede que, como me ocurrió a mí, alguna profesora o profesor de Literatura te haya recomendado evitarlos por completo. Pero también puede que, como yo, te hayas preguntado: si hay que evitar los gerundios, ¿por qué existen? ¿No sirven para nada? ¿Son siempre incorrectos?

Claro que no lo son. De hecho, a veces pueden resultar de lo más útiles y eficaces. La clave está en saber cuándo usarlos y en evitar abusar de ellos hasta el punto de empobrecer nuestra prosa. ¿Quieres saber cómo? Pues sigue leyendo.

¿Qué son los gerundios y para qué sirven?

Empecemos por lo básico: ¿qué son exactamente los gerundios? El gerundio es una de las formas no personales de los verbos en español (es decir, que no está ligada a ninguna persona gramatical como «yo», «tú» o «ellos») y suele reconocerse por la terminación -ndo: bailando, comiendo, huyendo, subiendo…

Esta forma verbal tiene fama de ser difícil de usar e incluso peligrosa, por lo que a menudo se nos recomienda evitarla. Es cierto que muchas veces se emplea de forma incorrecta, pero, bien utilizada, puede incluso mejorar un texto.

Fíjate, por ejemplo, en la siguiente frase: «Abrió la caja haciendo palanca con un destornillador». En este caso, el gerundio nos permite explicar de forma muy directa cómo se abrió la caja. Podríamos evitarlo y escribir algo como «Abrió la caja con un destornillador que utilizó para hacer palanca», pero la frase resulta bastante más larga y enrevesada. Aquí, por tanto, el gerundio no solo es correcto, sino que nos ayuda a expresar la idea de una forma más sencilla y eficaz.

¿Cuándo suele ser correcto el gerundio?

No quiero convertir este artículo en una recopilación de normas gramaticales, porque para eso ya está la RAE. Lo que voy a intentar es ofreceros una pequeña guía que os ayude a distinguir cuándo un gerundio está bien empleado y cuándo no.

Si simplificamos mucho la normativa y nos centramos solo en los casos más evidentes, podemos identificar algunas situaciones en las que un gerundio suele ser gramaticalmente correcto:

· Cuando indica simultaneidad, es decir, cuando dos acciones suceden al mismo tiempo. Por ejemplo: «La vi levantando la mano».

· Cuando expresa una consecuencia inmediata de otra acción, como en «Se cayó, haciéndose daño en la mano».

· Cuando explica cómo se realiza una acción, como en «Salió corriendo de la casa».

· En los pies de foto, para indicar qué están haciendo las personas que aparecen en la imagen: «Mi hermana y yo, bailando» o «Federico García Lorca, recitando un poema».

· Cuando sirve para indicar una ubicación o dar una orientación, como en «Bajando esta calle, encontrarás una farmacia a mano derecha».

· Cuando adquiere un valor imperativo, como en «¡Venga, andando!».

· En algunas expresiones asentadas en la lengua, en las que puede comportarse de manera parecida a un adjetivo, como «agua hirviendo» o «agarrarse a un clavo ardiendo».

¿Cuándo suele ser incorrecto el gerundio?

Por otro lado, también hay situaciones en las que podemos detectar fácilmente que un gerundio está mal empleado. Si seguimos con nuestra pequeña simplificación de la normativa, estos son algunos de los errores más habituales:

1. Cuando se limita a contar algo que ocurrió después, como si estuviera sustituyendo a un «y luego».

❌ «Llegó a casa, cenando dos horas después».

✅ «Llegó a casa y cenó dos horas después».

2. Cuando se utiliza para expresar una acción que ya ha terminado, en construcciones en las que debería emplearse un participio.

❌ «Una vez añadiendo la salsa, retiramos la sartén del fuego».

✅ «Una vez añadida la salsa, retiramos la sartén del fuego».

3. Cuando se emplea indebidamente para describir o identificar un sustantivo, como si fuera un adjetivo o una construcción del tipo «que tiene» o «que hace».

❌ «Encontré una cartera conteniendo dinero».

✅ «Encontré una cartera que contenía dinero».

❌ «La ley reformando los precios se aprobó ayer».

✅ «La ley que reforma los precios se aprobó ayer».

En todos estos casos, lo mejor es reformular la frase y eliminar el gerundio.

¿Es el gerundio la mejor opción?

Hasta aquí hemos hablado de lo que es correcto y lo que no lo es según la normativa, pero nos queda una última cuestión, que es la que de verdad nos interesa como escritores. Que un gerundio sea gramaticalmente correcto no significa que siempre sea la opción más elegante o eficaz. Aquí es donde entra en juego el estilo.

Por eso, te recomiendo hacer una revisión específica de gerundios una vez hayas terminado tu borrador. Puedes incluso ayudarte del buscador del procesador de textos para localizar la terminación «ndo». No encontrarás exclusivamente gerundios, pero puede servirte como atajo para dar con buena parte de ellos.

Una vez localizados, párate en cada uno y dale unas cuantas vueltas a la frase. Busca otras formas de expresar la misma idea, compáralas y elige la que mejor funcione en cada caso.

Aunque «Abrió la caja haciendo palanca con un destornillador» parece funcionar mejor que «Abrió la caja con un destornillador con el que hizo palanca», no siempre ocurre así. Vamos a ver unos cuantos ejemplos más:

❓ «Lo despertó dándole un golpe en la cara».
👉 «Lo despertó con un golpe en la cara».

❓ «Terminó confesándose culpable».
👉 «Terminó por confesarse culpable».

❓ «Lo vi acercándose».
👉 «Vi cómo se acercaba».

❓ «La vi levantando la mano».
👉 «La vi levantar la mano».

❓ «Caminó poniendo cuidado en no resbalar».
👉 «Caminó con cuidado para no resbalar».

En algunos casos, puede que la segunda opción te resulte más natural; en otros, quizá prefieras conservar el gerundio. Todo depende de lo que quieras contar, del ritmo y la sonoridad de la frase y de cómo encaje en el conjunto del texto.

Ten en cuenta, además, que al cambiar la construcción también podemos introducir pequeños matices de significado. Por ejemplo, «La vi levantando la mano» y «La vi levantar la mano» no significan exactamente lo mismo. Y tampoco son idénticas «Lo despertó golpeándole la cara» y «Lo despertó con un golpe en la cara», ya que la segunda especifica que se trató de un único golpe. En estos casos, tendrás que decidir qué opción funciona mejor según lo que quieras contar.

En definitiva, no se trata de eliminar los gerundios a cualquier precio, sino de comprobar si otra construcción mejora realmente la frase sin alterar lo que queremos contar.

¿Usas demasiados gerundios?

Otro aspecto que conviene revisar es la cantidad de gerundios que contiene el texto. Que aparezca un gerundio de vez en cuando no tiene por qué molestar, pero, cuando recurrimos constantemente a la misma construcción, la prosa puede volverse monótona y perder fluidez.

Fíjate en estas dos versiones de una misma frase:

«Entró en la habitación cerrando la puerta tras él, dejando las llaves sobre la mesa y acercándose a la ventana mirando hacia la calle».

«Entró en la habitación, cerró la puerta tras él y dejó las llaves sobre la mesa. Después se acercó a la ventana y miró hacia la calle».

Aunque ambas son gramaticalmente correctas, la segunda respira mejor y resulta bastante más clara y elegante. Así que, aunque los gerundios sean válidos y funcionen bien por separado, conviene vigilar que no se acumulen hasta convertirse en una muletilla.

Conclusiones

Como hemos visto, el problema no está en los gerundios en sí, sino en cómo los usamos. No hace falta declararles la guerra; basta con prestarles un poco más de atención y preguntarnos si realmente aportan algo o si, por el contrario, podemos mejorar la frase de otra manera.

Si después de darle unas cuantas vueltas te parece que el gerundio es la mejor opción, quizá sea porque realmente está ayudando (perdonad el chascarrillo, pero tenía que ponerlo o no me quedaba a gusto).

¿Y vosotros? ¿Soléis tener problemas con los gerundios o los tenéis controlados?

Nota: la imagen de este post ha sido generada por IA.

Comentarios (3):

Cristina B.

23/09/2026 a las 10:06

No era consciente de que tenía TANTO este problema hasta que no he leído el artículo!! Me intentaré fijar más, gracias Iria :)!!

Diana T

23/09/2026 a las 15:31

Entonces, qué se hace en el caso de perífrasis verbal?
Por ejemplo, tu última frase “está ayudando”, o “estaba perdiendo”, “estaba pensando”?
Entiendo que no todas las formas de esto son correctas, pero cómo podemos saber cuáles funcionan y cuáles sólo nos complican el texto, además de leerlas varias veces e intentar reemplazarlas?

Saludos

Lina de Casia

23/09/2026 a las 18:02

Hola Iría, me gustó mucho leer tu artículo. Gracias por el tiempo empleado en él. No soy de formación literaria, sino en ciencias, pero pretendo en unos pocos años jubilarme y dedicarme a escribir. Por ello me ayuda mucho este tipo de artículos. Gracias de nuevo

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